viernes, 30 de marzo de 2012

El exilio republicano español (2 parte)

Ernesto Cruzado Catalán 2012
En la entrada anterior  se esbozó la recepción que tuvieron los exiliados españoles a su llegada a Francia, principal lugar de destino de la mayoria de ellos. Para precisar algo más las condiciones en que fueron recibidos y tener una idea de los principales campos de internamiento, desarrollaremos esquemáticamente estas cuestiones.

Campos de concentración franceses para españoles republicanos en Francia.
(imagen: http://todoslosrostros.blogspot.com/)

Los campos de concentración franceses:
Los primeros refugiados que cruzaron la frontera se encontraron con que no se había previsto ninguna medida por las autoridades francesas para su acogimiento; lo único que se hizo fue la vigilancia constante por las fuerzas de orden público formadas por soldados coloniales marroquíes y senegaleses. Además la mayor parte de los recién llegados lo hace en unas condiciones deplorables, aquejados de diversas enfermedades como la disentería, sarampión, difteria y tos ferina, así como numerosos heridos tanto militares como civiles. Por consiguiente hubo que improvisar, los grupos más débiles, mujeres, niños y ancianos se distribuyen por distintos departamentos franceses alejados de la frontera, a excepción de la región parisina, mientras que los heridos más graves eran evacuados a diversos hospitales. Los hombres serán agrupados en zonas descampadas, rodeadas por alambradas y qué, pomposamente, fueron llamados por los franceses “campos de acogida” , y “campos de concentración” por los ocupantes, en unas condiciones deplorables-
Recepción de una columna de refugiados en Boulou
(imagen: http://site.voila.fr/espana36/)

La dureza de estas condiciones se reflejan en todos los testimonios de los protagonistas, de los que a modo simplemente ilustrativo citaré alguno de ellos:
Lluís Montgut cuenta como el grupo del que formaba parte fue llevado a un terreno baldío situado cerca de  Prats-de Molló, tuvieron que dormir al raso en una cuneta cubierta de ramas.  
Antoine Miró, fue conducido fuertemente escoltado a un prado que los gendarmes cerraron con una cadena a su alrededor a la que colocaron un candado, siendo además vigilados por un cordón de soldados senegaleses, fusil en mano. Y todo ello con 10 centímetros de nieve, sin un lugar donde guarecerse y nada para comer o beber.   
Mariano Constante cuenta la marcha forzada entre la estación de Caussade y el campo de Septfonds, bajo la vigilancia de  un regimiento de senegaleses: “Armados con  fusil y con un corta-cuellos o machete, nos empujaban sin miramientos, dirigidos por jóvenes oficiales franceses.
Il fait très froid. Aucun abri, si ce n’est quelques branchages (Prats de Mollo)
(imagen: http://site.voila.fr/espana36/)

Los campos franceses:
El primer “centro especial”  para acoger refugiados se instala en Rieucros (Lozère), cerca de Mende, por decreto de 21 de enero de 1939. Posteriormente, entre marzo y abril de 1939 se crearon seis centros en las periferias de los Pirineos Orientales para el internamiento de milicianos: en Bram (Aude) reservado a los ancianos; Agde (Hérault) y Riversaltes (Pirineos-Orientales) destinado a los catalanes; Sepfonds (Tarn-et-Garonne) y Le Vernet (Ariège) para los obreros y Gurs (Basses Pyrénées). Estos dos últimos centros fueron los campos franceses más importantes y funcionaron hasta 1944, encerrando y exterminando a judíos, españoles, rumanos, gitanos y otros europeos indeseados para los nazis y para una parte importante de los franceses.A estos centros de internamiento se le sumaron otros como Argèles-sur-Mer, Saint-Cyprien (sumando ambos más de 180.000 internados), Prats-de-Molló y otros más pequeños como Noé y Barcarès (cerca de 150.000 refugiados).
Las condiciones  que van a tener los exiliados en los campos franceses ira evolucionando; en los primeros tiempos, como ya he apuntado anteriormente,  sufrieron  unas situaciones deplorables, agrupados en simples líneas de playa rodeadas por alambradas y cstodiadas por los senegaleses, se encontraron rodeados de miseria, fatigas, carencias alimentarias y condiciones higiénicas precarias.
 
Posteriormente, estas condiciones mejorarán al ser trasladados a los nuevos campos construidos, que al menos tienen los servicios mínimos indispensables.  La actitud de las autoridades francesas hacia los refugiados españoles irá cambiando a medida que éstos pasan de ser en los primeros momentos una carga difícil de mantener a ser un potencial de mano de obra barata y una reserva para el ejército.

La entrada de Francia en la guerra, el 3 de septiembre de 1939, empeorará definitivamente, la situación de los refugiados españoles en este país al disponerse que fueran internados en los campos todos los españoles que permanecían fuera de ellos.
Considero que tiene un gran valor el ver una pequeña muestra de las impresiones de estos hechos, la marcha al exilio y la vida en los campos, de los entonces niños que formaban parte de estas colonias.  Por ello, y como cierre de esta parte os dejo dos dibujos por ellos realizados.
Este dibujo es la evacuacion de mi madre mi hermano y yo cuando ibamos para santander. Y los cañones lanzaban obuses que incendiaban el monte Arraiz. Luisa Rodriguez (niña), 11 años, De Bilbao, Colonia infantil de Bayona (Francia). 
[They Still Draw Pictures - orpheus.ucsd.edu]

Este cuadro significa la vida nuestra en esta colonia. Pilar Luna = niña, 14 años, Colonia infantil de Bayona, Francia.  
[They Still Draw Pictures - orpheus.ucsd.edu]

En la próxima entrada veremos otros lugares que acogieron a grupos de exiliados españoles, Marruecos francés, Europa y América.
© Ernesto Cruzado Catalán

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