jueves, 24 de mayo de 2018

Vídeos sobre las IX Jornadas de la MHC

VI Fiesta por el Día de la Libertad

    Memoria Histórica de Cartagena    

MHC
... MHC
Bandera Repúblicana
Bandera Republicana 2018-05-21 MHC. Asamblea Regional Cartagena
2018-05-21 Memoria Histórica Cartagena con Almudena Grandes 2018-05-21 Visita de la Escritora Almudena Grandes a Museo Carmen Conde y Exposición
Inauguración Exposición II República y Guerra Civil en la Memoria en Imágenes II República y Guerra Civil en Cartagena La Memoria en Imágenes
2018-04-14 Día de la Libertad 2018-04-14 Homenaje a los caídos por la libertad
2018-04-14 VI Fiesta Por el Día de la Libertad en Cartagena 2018-04-14 Presidenta Asoc. Memoria Histórica de Cartagena Sra. Pepa Martínez
2018-04-14 Secretario Asoc. Memoria Histórica de Cartagena Sr. Bernardo Sánchez 2018-04-14 VI Fiesta por el día de la Libertad Opiniones de algunasos participantes y asistentes

jueves, 5 de abril de 2018

MUJERES DEL 26. EL LYCEUM CLUB FEMENINO


Las VIII Jornadas de Memoria Histórica de Cartagena arrancaron el 4 de abril con un acto integrado en las actividades del programa Cartagena Piensa, organizado conjuntamente por el Colectivo Carmen Conde, la Plataforma 8 M Cartagena, el Colectivo PIM Cartagena y nuestra asociación.



 Un acto de reconocimiento a las mujeres del 26, que parte de la presentación del libro “Generación del 26. Lyceum Club Femenino (1926 – 1939)”, editado por el colectivo Mujeres X Mujeres.



El salón de actos del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy acogió, con enorme afluencia de público, la puesta en escena de una performance en que se nos presentó a las más importantes miembros del Lyceum, grandes mujeres que destacaron en las artes, la literatura, las leyes, el periodismo, la política… mujeres valientes, rompedoras, adelantadas a su tiempo, ejemplo a imitar para las generaciones de ésta y venideras épocas.



Al finalizar la interpretación, acogida con grandes aplausos y enorme entusiasmo por parte del público, se pasó a la inauguración, en la planta baja del Luzzy, de una exposición de carteles en que, junto al retrato de cada una de las mujeres protagonistas del libro, figuran sendas frases pronunciadas por ellas.




Carmen Baroja y Nessi, Carmen de Burgos Seguí, Clara Campoamor Rodríguez, Concha Méndez Cuesta, Elena Fortún, Ernestina de Champourcin y Román de Loredo, Isabel Oyarzábal Smith, María Teresa León Goyri, María de la O Lejárraga García, María de Maeztu Whitney, María Espinosa de los Monteros, María Goyri y Goyri, Maruja Mallo, Matilde Huici Navaz, Victoria Kent Siano, Victorina Durán Cebrián y Zenobia Camprubí Aymar son las protagonistas de esta exposición y de este libro, fruto del trabajo entusiasta de un grupo de mujeres empeñadas en darnos a conocer la importancia de estas ilustres olvidadas.


Trabajo que ha sido apreciado en su valía por todas aquellas personas que se acercaron anoche a descubrir este período de nuestra historia que el colectivo Mujeres X Mujeres se ha empeñado en desvelar.
17 mujeres de Jacarilla, Orihuela, Alicante, Ibi, Cartagena... han trabajado la figura de 17 notables mujeres de nuestro pasado reciente, con unos extraordinarios resultados.





Las mujeres del Lyceum consiguieron elevar la categoría de todas las mujeres en cuanto cambiaron la percepción generalizada de la mujer como un ser infantilizado, escaso de valor, y pudieron, y en consecuencia pudimos, hablar de literatura, música, artes plásticas e industriales, ciencias, dejando fuera algo tan difícil de armonizar como las creencias religiosas y políticas, fomentando la cooperación y formación entre todas ellas y en general entre todas las mujeres pues a todas llegaban los cambios legislativos propuestos y las iniciativas diversas que trascendían a la Casa de las 7 Chimeneas.



 

Muchas gracias, gracias a Mª Begoña Fernández García, Soledad Vélez Murcia, Gloria Monera Menárguez, Mercedes Trujillo Ponce, Carmen Fandiño Navarro, Maite Cabrera de Santos, Loli Andreu Marcos, Esther Pérez Locubiche,María Esperanza Ortega Martínez, Pepa Martínez López, Marta Cánovas Ortega, Anunciación Belchí Gómez, Mari Carmen Cabrera Roch, Marisol Ortuño Pedrera, Ana Aparicio Olcina, Toni Costa Peñalver y Jane Cronin, autoras del libro, por habérnoslas descubierto. 


lunes, 2 de abril de 2018

IX JORNADAS POR LA MEMORIA HISTÓRICA . CARTAGENA. EL LYCEUM CLUB

.Entre el 4 de abril y 24 de mayo tendrán lugar las actividades de las IX JORNADAS POR LA MEMORIA HISTÓRICA, que en este año, 2018, organiza la ASOCIACIÓN MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA.
Arrancamos el día 4, en el Luzzy, con la presentación, a cargo del Colectivo "MUJERES X MUJERES" de "GENERACIÓN DEL 26. LYCEUM CLUB FEMENINO"



En esta ocasión, cuatro colectivos, Asociación Memoria Histórica de Cartagena, Colectivo Carmen Conde, Plataforma 8 de marzo de Cartagena y Paro Internacional de Mujeres de Cartagena, han organizado, dentro del programa Cartagena Piensa, de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena, esta actividad en la que 17 mujeres de distintas localidades levantinas - Jacarilla, Orihuela, Ibi, Alicante, Cartagena - han trabajado sobre 17 de las más relevantes socias del Lyceum Club Femenino, institución fundada en 1926 y que desapareció tras la victoria franquista de 1939. El trabajo se ha plasmado en un libro: "GENERACIÓN DEL 26. LYCEUM CLUB FEMENINO,(1926 - 1939)" que nos presentarán este miércoles, 4 de abril, tras una representación dramática en el salón de actos del Luzzy, a las 19,30 horas. Este acto irá seguido de la inauguración de una exposicición de carteles sobre las mujeres del Lyceum, que permanecerá durante una semana en la planta baja del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy.

Las autoras de este libro de carácter colectivo son:




sábado, 23 de diciembre de 2017

LAS MUJERES, BOTÍN DE GUERRA Y OBJETO DE REPRESIÓN:


Eso es lo que pudimos analizar el 20 de diciembre, en Santomera, lo que oímos de labios de Juan Eladio Palmis, Guillermo Vignote y Maye Bobadilla, en un ambiente agradablemente acogedor, en el que la  ASOCIACIÓN MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA presentó el cuarto libro de su colección, "BLANCA DE GUERRA"


¿Por qué motivos la asociación ha publicado una novela histórica? En palabras de Guillermo Vignote, la respuesta es muy sencilla: un episodio de nuestra historia más próxima sobre el que no se sabe lo suficiente es el de aquellas mujeres que Franco envió como esclavas sexuales a los burdeles del Norte de África. Del mismo modo que, durante muchos años, ignoró la población española los negros acontecimientos relacionados con los crímenes de los bebés robados, también permaneció ignorante durante muchas décadas de ese otro crimen, el de la trata de blancas que las autoridades franquistas llevaron a cabo  con las mujeres republicanas. El silencio, temeroso en unos casos,  culpable en otros, se abatió sobre la oscura verdad del tráfico de mujeres vencidas.

Atendiendo a la necesidad de recuperar nuestra memoria, Maye Bobadilla, en su intervención, puso el acento en la violencia desatada por los golpistas y la particular represión franquista sobre las mujeres. 
Habló sobre el juego de palabras en el título “Blanca de Guerra”, clara alusión a que las mujeres son blanco de guerra o, para entendernos mejor, “botín de guerra” desde tiempos inmemoriales. 
Como dice Barbijaputa, seudónimo bajo el que se oculta una escritora feminista: ”Las mujeres no van a la guerra, la encuentran en sus países. No son ellas quienes deciden si habrá o no guerra, no están nunca en posición de poder: nadie les pregunta. Y cuando se la encuentran, no sólo sufren asesinatos de seres queridos o pérdidas materiales, como puedan sufrir los hombres víctimas del mismo conflicto sino que tienen un añadido de sufrimiento sólo por su género. Son los trofeos de los soldados, objetos contra los que descargar específicamente la ira, el odio y la violencia.”
Ya en 2004, en el primer gran informe sobre la situación de la mujer en los conflictos armados, Amnistía Internacional denunció que  “Las niñas y las mujeres son consideradas botines de guerra y esclavas sexuales por los hombres que participan en los conflictos armados, sin que ningún gobierno del mundo las proteja con efectividad”, señalando que la violencia de la que son víctimas las mujeres "no es espontánea sino organizada, aprobada y tolerada, en el marco de una estrategia política calculada".
Esta organización que vela por los derechos humanos a nivel mundial, en el marco de la campaña global contra la violencia de género,  asegura que la violación sexual "es utilizada por los estados estratégica y tácticamente como arma de guerra, para alcanzar objetivos específicos en muchas formas de conflicto".
En Cimac noticias, que es una publicación periodística con perspectiva de género, se puede encontrar este “Informe Mundial sobre Violencia de Género y Conflictos” que Maye comentó.
Fusilar a los hombres y violar a las mujeres. Esta era la consigna del general golpista Queipo de Llano. Utilizó la radio como medio de guerra psicológica y el terror como arma de persuasión masiva. Son conocidas sus charlas radiofónicas en los micrófonos de Unión Radio Sevilla, que han pasado a formar parte de la historia negra de aquellos tiempos, en las que diariamente a las diez de la noche cuando todo el mundo se reunía en torno al parte, con un lenguaje grosero y fascista se burlaba de los dirigentes de la República y alentaba a los golpistas al uso de la violencia. «Nuestros bravos legionarios y regulares han enseñado a los cobardes rojos lo que significa ser hombre. También a sus mujeres. Después de todo, a estas comunistas y anarquistas les ha hecho bien adoptar la doctrina del amor libre. Y ahora conocerán por lo menos a hombres verdaderos, y no esos milicianos maricas. Dar patadas y berrear no las salvará”.


Durante la guerra civil española, Mohamed Ben Mizzian, el más alto oficial marroquí prometió a su tropa rifeñas mujeres blancas si tomaban Madrid. Se dice que para probar la seriedad de la oferta ofreció a cuarenta de sus hombres ”el aperitivo”  de dos prisioneras sindicalistas en Navalcarnero. Duraron dos horas vivas, a razón de 3 minutos de violación por soldado. El testimonio de un periodista estadounidense,  John Whitaker, fue  fundamental para corroborar este episodio. Escribió que los oficiales franquistas "nunca me negaron que hubiesen prometido mujeres blancas a los moros cuando entrasen en Madrid". Presenció la detención de estas dos chicas, menores de 20 años. Cuenta: “Tras ser registradas e interrogadas, El Mizzian las llevó a un pequeño edificio [...] en el cual descansaban unos cuarenta moros. Cuando llegaron a la puerta, se escuchó el ululante grito salido de las gargantas de los soldados. Asistí a la escena horrorizado e inútilmente indignado. El Mizzian sonrió afectadamente cuando protesté por lo sucedido, diciendo: `Oh, no vivirán más de cuatro horas´”.
Nadie, medianamente informado puede negar hoy en día que uno de los objetivos de los golpistas en 1936, para que sirviera de advertencia a cualquier disidente, fue aniquilar a quienes consideraba “el enemigo”. Volvamos a Queipo de Llano: “Ya conocerán mi sistema: Por cada uno de orden que caiga, yo mataré a diez extremistas por lo menos, y a los dirigentes que huyan, no crean que se librarán con ello: les sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a matar”. Robaron, asesinaron, encarcelaron, depuraron, persiguieron y sometieron a consejos de guerra a cualquiera que les pareciera que podía interponerse en los intereses de su ideología nacional-católica.
La violencia ejercida por los golpistas puede considerarse una especie de “genocidio social” con el que se buscó un  exterminio total del enemigo que hoy en día aún sigue oculto bajo el vergonzoso pacto de silencio que mantuvieron no sólo quienes lo protagonizaron sino sostenido por una derecha que persiste en seguir asustándonos con la idea de un nuevo conflicto civil si desenterramos a los muertos de las cunetas o si salen a la luz los testimonios de las víctimas.

Pero, sobre las mujeres recayó, además de todo lo anterior, una particular forma de violencia, de carácter ejemplarizante. Fueron asesinadas, sometidas a la “autoridad militar”, torturadas, encarceladas durante años y expoliadas de sus bienes, si los tenían. Fueron obligadas a protagonizar espectáculos humillantes: desfiles y fotografías de rapadas, exposición pública de sus cuerpos, situaciones degradantes como ser obligadas a pasear  por el pueblo manchadas por sus propios excrementos tras la toma de purgantes, tratadas como esclavas económicas y sexuales, obligadas a sufrir el secuestro de los hijos, vejaciones y mutilaciones parciales… Éstas son algunas de las “armas de guerra” utilizadas por los golpistas  de 1936 contra las mujeres. Sus cuerpos fueron considerados botín de guerra.

Gloria Poyatos Magistrada del TSJ Canarias, en un artículo publicado en su blog el año pasado, decía: “Los conflictos bélicos son devastadores, deshumanizan, aniquilan poblaciones, provocan éxodos masivos, miles de refugiados en travesías a ninguna parte y destruyen un ecosistema de todos. Lleva décadas reponerse del impacto de unas armas, cada vez más sofisticadas en destruir más y mejor en menos tiempo. Pero hay un arma secreta en todo conflicto armado que se reproduce sistemáticamente bajo la mirada anodina del planeta, cuya crueldad debiera escandalizar la moral del mundo civilizado: es la violencia sexual extrema que se inflige sobre las mujeres. Una batalla que se perpetra en el cuerpo de ellas, que son el botín de una guerra decidida, financiada y ejecutada por hombres.”


Como seguramente sabréis, en marzo del año pasado, la organización internacional Women's Link Worldwide pidió a la jueza María Servine que ampliara la macrocausa iniciada el 14 de abril del 2010 en Buenos Aires contra la dictadura franquista (que actualmente engloba más de 300 querellas) para incorporar los crímenes de género (cometidos no sólo durante  la Guerra Civil sino también a lo largo de los años de dictadura) por considerar que es un paso "fundamental" para exigir el fin de la impunidad de los golpistas y de la represión perpetrada durante la Dictadura. Y para completar la mitad de la historia conviene añadir.

La directora legal internacional de este organismo, Glenys de Jesús, señala que la violencia ejecutada por el bando nacional contra las mujeres fue, "no sólo de una brutalidad diferente, sino que además tenía un objetivo claro, que era castigar a aquellas mujeres que el régimen consideraba que habían roto con su posición social",  buscaba "enviar un mensaje de presión a la sociedad completa de cuál debía ser el modelo de conducta femenino" al tiempo que "utilizó a las mujeres para castigar a los hombres del bando republicano" y esto, subraya que se trata de "un tipo de violencia específica que tiene que ser analizada y castigada de forma específica

Siguiendo lo que viene apuntando Sabela Rodríguez Álvarez, periodista con perspectiva de género, conviene señalar cuatro aspectos del texto contenidos en esta ampliación de la querella:  

1.      Aunque la represión franquista recayó sobre las espaldas de hombres y mujeres, la motivación, las causas y los efectos son necesariamente distintos. La organización relata que los "crímenes de género" incluyeron aspectos como la violencia sexual, habitualmente ejercida por "los funcionarios de prisiones o por falangistas que entraban en las cárceles a visitar a las mujeres de manera recurrente". Las mujeres eran detenidas y violadas, no sólo por su lucha política, sino también por el "delito consorte, es decir, por ser familiar de hombres con ideas contrarias a las del régimen".

2.      Por otro lado, el régimen franquista se caracterizó por negar la existencia de presas políticas, que fueron tratadas como delincuentes comunes. "Las torturas a las que fueron sometidas las mujeres se ejercían con el mismo odio y fuerza que hacia los hombres, pero había un componente de género específico hacia ellas, tanto en los insultos como en el uso particular y sexuado de la violencia, las descargas genitales y golpes en el bajo vientre".

3.      Fue común, el robo de bebés, que ronda los "30.960 niños y niñas". Los hijos de las mujeres que eran asesinadas fueron entregados a familias de militares franquistas para "eliminar la semilla marxista" y darles una educación afín al régimen. Hasta más allá de los años 80, muchas mujeres sufrieron el robo de sus hijos en los hospitales bajo la excusa de enfermedad grave y posterior muerte del bebé.

4.      Finalmente, las mujeres fueron sometidas a humillaciones relacionadas con cortes de pelo al cero y purgas con aceite de ricino. Las mujeres, "que no podían controlar sus esfínteres", eran obligadas a pasear por las calles de su pueblo o ciudad, bajo las burlas y agresiones de sus vecinos.

Veremos qué suerte corre esta querella.

No quiso Maye acabar sin mencionar que hoy, ahora, miles de mujeres son violadas, secuestradas, torturadas, convertidas en esclavas sexuales o reclutadas como soldados en primera línea de fuego para cargar las armas. Obligadas a presenciar la muerte de sus maridos, hermanos o el ahogamiento de las mujeres mayores, forzadas las más jóvenes a casarse con sus propios secuestradores para darles hijos. Muchas de ellas se han suicidado en masa cuando han sido devueltas a sus familias porque, además de traumatizadas por la violencia ejercida en sus cuerpos y en su psiquismo, son repudiadas por sus maridos por miedo al contagio y estigmatizadas por su propia comunidad. Estas mujeres dejan de existir porque la violación es tabú para muchas sociedades. Y esa invisibilidad les arrebata cualquier esperanza de hallar justicia.

El cuerpo de las mujeres y de las niñas sigue siendo un botín de guerra. La mayoría de estos delitos quedan impunes porque, como señala Save the Children “la brutalidad ejercida contra mujeres y niñas en países en guerra es muy difícil de documentar” porque ningún gobierno quiere admitir tanta barbarie"

En el famoso artículo de Aryn Baker,  War and rape, que se publicó en la revista Time en marzo de 2016,  Zainab Bangura, representante del Secretariado General de las Naciones Unidas sobre la violencia sexual en los conflictos bélicos afirmaba con rotundidad:  "Las violaciones durante las guerras no son inevitables, pero lo que realmente vienen a ser es el reflejo del estado de subordinación de la mujer en nuestra sociedad. La violencia sexual en tiempos de guerra parará cuando el estatus de la mujer cambie y cuando la vergüenza sea puesta en los violadores y no en las víctimas

Porque, cuando por fin se denuncia, cuando por fin se encuentra el cauce legal para hacerlo y se poseen los testimonios y la documentación, el patriarcado se pone en pie de guerra y se defiende atacando a las víctimas.
Dejemos para otro día el botín de guerra de las manadas que salen de fiesta y la reacción machista que ha suscitado el que sus miembros hayan sido llevados a un tribunal. Es a la víctima a la que se está juzgando.

Nada más, no miréis para otro lado cuando hablemos de violencia sobre la mujer porque no estamos libres del olvido interesado y cruel sobre este tema.

Esta acertadísima y documentada intervención de Maye Bobadilla encaja perfectamente con el carácter de denuncia de nuestro libro, porque “Blanca de guerra” no es una simple novela histórica, no es una trama ficticia encuadrada en el marco de unos acontecimientos  históricos. La obra de Palmis no tiene nada de ficticio; el autor ha bebido en las fuentes de los  archivos históricos y ha obtenido datos de los testimonios orales, y si bien son simulados los lugares donde se ubican los hechos y los nombres de quienes los protagonizan, estamos hablando de la dura realidad de las historias de unas mujeres humilladas y sojuzgadas, violentadas, utilizadas como mercancía con que satisfacer a los mercenarios que Franco reclutó para dar el golpe a la democracia, las historias de unas mujeres que habían cometido el delito de mantenerse fieles a la República, o de ser las compañeras de quienes la defendieron.

La victoria de los fascistas españoles se consolidó con la humillación de los vencidos, de los hombres y mujeres fieles al gobierno, y disfrutando sádicamente con esa humillación.

El libro de Juan Palmis está novelado, lo que facilita muchísimo nuestra inmersión en la historia; y la asociación MHC está segura de que con esta lectura se está facilitando una manera ágil y efectiva de divulgar esta historia.


jueves, 23 de noviembre de 2017

Nota de prensa por el cambio de nombre del Colegio José Antonio de Fuente Álamo, Murcia.







Tras la polémica por el cambio de nombre del Colegio José Antonio, de Fuente Álamo 
           
LA FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES MEMORIALISTAS DE LA REGIÓN DE MURCIA EXIGE EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA

Tras tres intentos del cambio de denominación del CEIP ‘José Antonio’ de Fuente Álamo, a propuesta del Consejo Escolar del centro, ese colegio seguirá llevando el nombre del fundador de la Falange. En esta última ocasión, el Ayuntamiento de esa localidad, gobernado por el PSOE, ha decidido, una vez más, aparcar dicha propuesta.

La Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia (FAMHRM) denuncia, pues, dicha circunstancia y lamenta que el equipo de Gobierno de Fuente Álamo se haya dejado influir por las presiones de grupos minoritarios vecinales y por Falange Española, formación política heredera del fascismo, así como la tibieza del Consejo Jurídico de la Región de Murcia, que ha eludido pronunciarse sobre el asunto.

FAMHRM recuerda también que, en nota de prensa, Falange Española, celebró esta decisión como “una gran noticia y una pequeña victoria frente al odio histórico marxista”, añadiendo, además, que “esperamos que se ponga coto a este odio de la izquierda y esta exaltación del guerracivilismo que ha iniciado la infausta ley de memoria histórica”.

José Antonio Primo de Rivera líder de Falange Española
partido fascista sustentador ideológico del franquismo.
Ante estas declaraciones exhibidas sin pudor alguno en los medios de comunicación democráticos por una formación política que abomina de la democracia, la Federación memorialista quiere recordar algunas frases del discurso fundacional de Falange, pronunciadas por José Antonio Primo de Rivera en el Teatro de la Comedia de Madrid, el 29 de octubre de 1933: “Queremos que España recobre resueltamente el sentido universal de su cultura y de su Historia […] Si esto ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. Porque, ¿quién ha dicho –al hablar de "todo menos la violencia"– que la suprema jerarquía de los valores morales reside en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y de las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria”.

Transcurridos casi ochenta y cinco años de esa declaración de intenciones con apelación clara a la violencia, FAMHRM piensa que una formación política como ésa, instalada en el odio y el revanchismo, no puede condicionar actuaciones democráticas de ninguna institución. Y para que quede constancia de la solidez de sus argumentos, quiere recordar el tenor literal del artículo 15  de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, de Memoria Histórica, que, en su punto primero, dice:  “Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas”.

Por ello, FAMHRM pide al Ayuntamiento de Fuente Álamo el cumplimiento estricto de la ley y, en caso contrario, la actuación de oficio de la Fiscalía para que ese colegio, que tiene como misión educar en los valores de la paz y la tolerancia, no continúe exhibiendo el nombre del fundador del partido fascista español, al tiempo que insta a la Asamblea Regional a legislar en esta materia, pues así está previsto en el punto 3 del artículo antes citado.