miércoles, 9 de septiembre de 2020

VANDALISMO NAZI EN EL MONUMENTO A LOS DEPORTADOS CARTAGENEROS A LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZI.


 

ANTE EL VANDALISMO Y LA IGNORANCIA ANIMEMOS A LA VERDAD, AL CONOCIMIENTO DE LA HISTORIA,  A LA EDUCACIÓN,  A LA DIGNIDAD, AL RESPETO A LA DIFERENCIA, A LA TOLERANCIA. EN DEFINITIVA, A LOS VALORES QUE DAN VEROSIMILITUD A LA LIBERTAD Y A LA DEMOCRACIA.



La vergüenza de una sociedad
que aún no ha sabido desprenderse
de la losa del franquismo.


 ¿Por qué tanto miedo a la memoria? ¿Por qué ese temor tan grande a la verdad?

El acto vandálico llevado a cabo contra el monumento que en Cartagena erigió el Ayuntamiento en recuerdo a los cartageneros deportados a los campos de concentración nazis nos demuestra la forma tan profunda en que permanece arraigada en muchas mentes la ideología que fue condenada expresamente en el último pleno municipal del pasado mes de agosto.  

Curiosamente, una semana después de aprobada la moción por la que este consistorio repudia las ideologías totalitarias, y al mismo tiempo que el gobierno central anuncia que llevará al Congreso la nueva Ley de Memoria Democrática, la cruz gamada aparece en una pintada contra los "judíos" y contra los "rojos".



Juden Raus, un juego para educar a los niños en la ideología nazi
Juden Raus, juego para educar a los niños en la ideología nazi.



El monumento en que aparece la lista de los republicanos cartageneros que padecieron prisión y muerte en los campos nazis por haber demostrado su valentía en la lucha en tierra europea contra ese régimen totalitario que estuvo a punto de apoderarse de los  destinos del continente ha sido profanado alevosamente por quienes niegan la verdad, por quienes se oponen a la libertad, por aquellos que con su silencio cómplice los alientan y justifican, por quienes se alinean en las filas de la parte más retrógrada de nuestra sociedad y  quisieran que ésta involucionara, que volviéramos a tiempos pasados, esos tiempos en que imperó la barbarie, la ley de la fuerza, el pie de los poderosos sobre el cuello de las personas sometidas, la eliminación de los débiles, la eliminación de las libertades, y con ello, la destrucción de la sociedad democrática.

Por ello  repudiamos y condenamos esta acción, porque nuestro papel como demócratas está en la defensa de la Democracia y la Libertad y la condena del totalitarismo.


Las pintadas de la ignominia.

Defendamos la Democracia.                         

Defendamos la Libertad.

Defendamos el Respeto y la Tolerancia.




lunes, 10 de agosto de 2020

DIEZ DE AGOSTO, ANIVERSARIO DE LA SANJURJADA

 En la madrugada del 9 al 10 de agosto de 1932 arrancó el fracasado golpe de estado dirigido por el general  José Sanjurjo, seguido solamente por una pequeña facción del ejército.
Sanjurjo, en compañía de su hijo Justo y de un ayudante, emprendió viaje desde Madrid a las 18:00 del día 9 en dirección a Sevilla, a la que llegó sobre las 3:00 del día 10 y proclamó el estado de guerra en todo el territorio de la II División Orgánica, ordenando la detención del gobernador civil, el alcalde de Sevilla y varios concejales.
General Sanjurjo

Según afirmaba en su bando de guerra, pretendía "llevar la tranquilidad a muchos hogares humildes y la paz a todos los espíritus"
Éstas o similares afirmaciones son las que mantienen habitualmente los golpistas en todos los tiempos y lugares: un estado de guerra para mantener la paz y una rebelión contra el orden legítimo para tranquilizar y proteger a quien no ha pedido ser tranquilizado ni protegido.
Este golpe, que pretendía evitar la reforma agraria y el estatuto de autonomía, no obedeció a una programación rápida, fruto de la improvisación; tampoco se trataba de la respuesta a ningún desorden, a ningún estado excepcional en un momento determinado, sino que fue la consecuencia de la cristalización de las primeras conjuras nacidas apenas acaecida la instauración de la República, pues antes de cumplirse el primer mes del advenimiento del Régimen Democrático, antes incluso de los aciagos acontecimientos de la archiconocida quema de conventos del 11 de mayo (excusa esgrimida por los historiadores del régimen franquista para que “un puñado de buenos españoles se rebelaran ante un gobierno que provocaba y fomentaba los desmanes y los ataques a la religión”), ya a primeros de ese mes tuvo lugar el encuentro en el palacio  del Marqués de Quintanar, la primera de las reuniones a las que sucesivamente fueron incorporándose nuevos conspiradores.
El nuevo régimen debía ser derrocado; los privilegiados de siempre no estaban dispuestos a renunciar a su estatus, no podían consentir la modernización de un país que siempre había permanecido bajo la bota de los militares, el hisopo del clero y el látigo de los aristócratas y los terratenientes.
Eugenio Vegas Latapie
El orden establecido no debía, no podía cambiar, y el nuevo estado se proclamaba laico y apostaba por la instrucción generalizada de la infancia, la defensa de la clase trabajadora y la reforma agraria. Por ello, los conspiradores de los primeros días vieron reforzada su plantilla con el concurso de miembros representantes de todos los estamentos privilegiados.
A lo largo de más de un año se consolidó una lista de personajes y personajillos que representaban la crema y la nata de la buena sociedad:
Militares como Luis Orgaz y Miguel Ponte, general Cavalcanti, o general Valera.
Fernando Suárez de Tangil,
conde de Vallellano

Monárquicos como el Conde de Vallellano, Julio Danvila y Santiago Fuentes Pila.
Periodistas como el director de Informaciones, Juan Pujol (cercano a Juan March) y Emilio Rodríguez Tarduchy, director del periódico La Correspondencia Militar.
Juristas como Eugenio Vegas Latapie (preceptor, años más tarde, de Juan Carlos de Borbón).
Ultraderechistas como José María Albiñana…
Santiago Fuentes Pila

La II República Española tuvo conspiradores en su contra desde el principio, aunque también desde el principio tuvo el gobierno conocimiento de ello, y la detención de Fuentes Pila aplazó la sublevación hasta agosto de 1932, fecha en que se reactivó, contando con el concurso de un número representativo de militares, de los que los que más destacaban fueron, junto con Sanjurjo, el general Miguel Ponte, Coronel Valera y Ricardo Serrador Santes; coroneles Sanz de Lerín, Martin Alonso, Valentín Galarza y Heli Rolando de Tella; general Garcia de la Herrán, general González Carrasco, y con el general Emilio Barrera al mando supremo de la operación.
General Emilio Barrera
¿Qué motivaciones llevaron a Sanjurjo a sumarse a la conspiración? Era un militar de oscilante postura en el tema de sus fidelidades, tal y como lo había demostrado con Alfonso XIII, a pesar del buen trato recibido, pues le concedió la Gran Cruz de la Orden de Carlos III y el título de Marqués del Rif después de convertirle en la máxima autoridad del Marruecos Español, pero el militar no pudo soportar que, a la caída de Primo de Rivera se designara a Dámaso Berenguer para presidir el gobierno, pensando que se encontraba él mejor preparado para el cargo. 
La actitud de este general, del llamado "León del Rif" resultó definitiva para que el 14 de abril el nuevo régimen republicano español fuera proclamado definitivamente. Sanjurjo visitó en su domicilio a Miguel Maura, poniéndose a su servicio como nuevo Ministro de la Gobernación del Gobierno Provisional de la República, y  al ser preguntado por el gobierno del almirante Aznar por su disposición y la de la Guardia Civil para apoyarlo, se inhibió afirmando que no lo podía garantizar.  
El segundo por la izquierda, el general Samjurjo,
cuando estaba al mando de la Guardia Civil, puesto que
apreciaba mucho, al contrario que la dirección de los Carabineros

Fue confirmado por las nuevas autoridades en la Jefatura de la Guardia Civil y, por un tiempo, se le volvió a nombrar Alto Comisario Español en Marruecos, pero de nuevo su desagrado le hizo cambiar el objetivo de sus fidelidades. No le gustaron las reformas del ejército emprendidas por Azaña; sobre todo la reducción de efectivos del Ejército y el nombramiento del civil López Ferrer para sustituirle en el cargo como Alto Comisario. Más adelante, sus críticas al gobierno por la investigación sobre la actuación de la Guardia Civil ante los sucesos de Castillblanco y Arnedo y sus críticas a las reformas militares hicieron que pasara a la Dirección de Carabineros siendo sustituído al frente de la Guardia Civil por el general Cabanellas.
No hay que elucubrar mucho para hacerse la composición de los motivos de este militar de siempre dudosa lealtad para sumarse a una conspiración golpista.
Su traslado forzoso a la jefatura de carabineros y el proyecto del Estatuto de Autonomía para Cataluña decidió a Sanjurjo a unirse a sus cómplices en un intento de evitar lo que consideraban "la ruptura de España" y prepararon un golpe de estado que depusiese al gobierno presidido por Manuel Azaña y encaminase la República hacia un rumbo más conservador, en el convencimiento de que un levantamiento militar sería ampliamente secundado por el pueblo, cansado del fracaso de la república.
Franco y Sanjurjo, dos africanistas descontentos

También se contaba desde un principio con otro general descontento, Francisco Franco, que se retiró a última hora por desacuerdos en los detalles de la organización.
Y falló la Comunión Tradicionalista, que no mandó a los requetés.

El plan era muy sencillo: mientras se sublevaban Pamplona, Sevilla, Granada o Cádiz, en Madrid se producirían una serie de atentados que confundieran a la policía.
Pero desde el principio falló el golpe en Madrid por un chivatazo que hizo que el Gobierno lo conociese con antelación y se reprimió gracias a la actuación del Jefe del Gabinete Militar de Azaña, el teniente coronel Hernández Saravia y de Arturo Menéndez López, Director General de Seguridad.

Sanjurjo logró alzarse y que su golpe triunfase momentáneamente, pero sólo en Sevilla.
Teniente coronel Hernández Saravia

Azaña desactivó cualquier intentona y envió tropas a Sevilla, con lo que los militares implicados abandonaron el barco. Las tropas sublevadas en Andalucía se replegaron a los cuarteles mientras los anarquistas y los comunistas convocaron una huelga general que Sanjurjo se vio incapaz de controlar, y el envío por el gobierno de la aviación y el ejército hizo que sus partidarios huyeran a Portugal, lo que él también intentó, pero fue detenido en Huelva..
Arturo Menéndez López
Se detuvo a 145 jefes y oficiales que, después de juzgados fueron deportados a Villa Cisneros y el gobierno decretó la expropiación de los bienes rústicos de varios de los implicados en la intentona, entre los que se encontraban el líder tradicionalista Fal Conde, los generales González Carrasco y Cavalcanti y varios terratenientes y hombres de negocios.
¿A qué veredicto llegó el consejo de guerra con los jefes de la sublevación? Los siete magistrados lo tuvieron claro, y por unanimidad condenaron a muerte al Teniente General Sanjurjo por un delito consumado de rebelión militar.
El General de Brigada García de la Herrán recibió una cadena perpetua. Al mano derecha de Sanjurjo, Teniente Coronel Infantes Martín, le impusieron una condena de doce años y un día.
El Capitán Sanjurjo, hijo del Teniente General fue el mejor parado de todos, porque resultó absuelto.

Pues, aunque fue condenado a muerte por un consejo de guerra, no quiso el gobierno repetir la actuación que la dictadura tuvo con los sublevados de Jaca y esta pena fue conmutada por un decreto del Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, a la de cadena perpetua.
Juicio contra Sanjurjo y demás golpistas
Controvertida, desde el principio, esta decisión. 
Mariano Gómez González, Presidente del Tribunal Supremo, había recomendado que la condena a muerte fuera conmutada por su expulsión del Ejército. 
El Ministro de Gobernación, Santiago Casares Quiroga, se opuso a la conmutación de la pena porque decía que "rompe la firmeza del gobierno, alienta a los conspiradores, y nos impide ser rigurosos con los extremistas"
Plutarco Elías, presidente de México, hizo llegar a Azaña el siguiente mensaje: "Si quieres evitar un derramamiento de sangre en todo el país y garantizar la supervivencia de la República, ejecuta a Sanjurjo".
"Más ejemplar escarmiento es Sanjurjo fracasado, - escribió Azaña en su diario el 25 de agosto de 1932 - vivo en presidio, que Sanjurjo sacrificado, muerto". La Historia no le dio la razón.

Tras ser encarcelado en el penal de El Dueso, fue trasladado a la prisión militar de Santa Catalina, donde, tras las elecciones de noviembre de 1933, al triunfar la coalición radical-cedista, Lerroux, nombrado Presidente de Gobierno, propuso la concesión de amnistía a Sanjurjo y demás militares implicados en la sublevación, amnistía a cuya firma se resistió Alcalá Zamora, hasta que, el último día del plazo legal, tras forzar una modificación para impedir el retorno de Sanjurjo al Ejército, accedió a firmarlo.
Al general traidor le esperaba un dorado exilio en Estoril desde donde continuó conspirando contra el régimen republicano hasta julio de 1936, preparando el golpe de estado del que habría de salir como jefe de la dictadura. Así habría sido de no ser por el conocido accidente de aviación que supuso que Francisco Franco, otro general felón, ocupara su lugar.



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viernes, 17 de julio de 2020

Franquistas homenajeados en Cartagena.


POR DIGNIDAD Y SALUD DEMOCRÁTICA SE HACE URGENTE LA RETIRADA DE HONORES Y MÉRITOS CONCEDIDOS POR EL AYUNTAMIENTO DE CARTAGENA AL DICTADOR FRANCO Y OTROS PERSONAJES EPÍGONOS E INSTITUCIONES DEL FRANQUISMO. Y TERMINAR DE CUMPLIR CON LOS ACUERDOS DEL PLENO DE 30 DE DICIEMBRE DE 2015 EN CUANTO AL CAMBIO Y  RETIRADA DE NOMBRES Y VESTIGIOS FRANQUISTAS.



 



(El Yugo y las flechas de La Aljorra y el busto del General franquista López Pinto, dos símbolos de la lucha de la Memoria Histórica. Retirados en cumplimiento de los acuerdos del pleno municipal de 2015)


Tras la aprobación del pleno del Ayuntamiento de Cartagena de 30 de diciembre de 2015, de los resultados de la Comisión municipal para la aplicación en Cartagena de la Ley 52/2007, llamada Ley de Memoria Histórica y entendiendo que se estaba demorando la ejecución plena de dichos acuerdos, nos reunimos con la responsable de Memoria Histórica, Dª Mercedes García Gómez, unos meses antes de las últimas elecciones municipales de mayo del 2019, comprendiendo que tenía que ser la misma corporación que aprobó esos acuerdos la que debía de dar curso completo a lo aprobado. No fue así, a pesar de que sí fue resuelto  buena parte de lo acordado.


 
(Retirada del busto del almirante Bastarreche. Observando la operación Paco Aznar, uno de los valedores del cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en la Corporación junto con el compañero de nuestra Asociación Paco Martínez).


Con la nueva corporación, solicitamos a la alcaldesa (que resulta ser la misma que la de la anterior corporación, si bien con un estatus diferente), con fecha 11 de septiembre del pasado año, la vuelta a los trabajos para cumplir los acuerdos según las conclusiones que dió  la comisión. En cuanto  al Registro de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de   Cartagena, planteaba la necesidad de seguir trabajando para la total eliminación de los que incumplan dicha Ley, sugiriendo, asimismo, la eliminación de títulos para aquellos cuyas nomenclaturas ya fueron decididas retirar del espacio público por el grupo de expertos integrantes de la comisión. Con motivo de nuestra solicitud  nos pudimos reunir con la nueva delegada de la Memoria Histórica del Ayuntamiento, Dª Alejandra Gutiérrez Pardo, unos meses antes del confinamiento.




(Dos ejemplos del incumplimiento del pleno municipal del 30 de diciembre de 2015. A la izquierda calle dedicada en Santa Ana al general franquista Serrano Montaner y, a la derecha, Inscripción falangista en la Avda de los Toreros en Cartagena)


Tanto al gobierno de la Corporación anterior como al actual le facilitamos una relación de distinciones desde 1939 que incumplen de manera flagrante la Ley. Sabiendo que la lista no es completa, introducimos sólo aquellos nombres más significativos con el ánimo de señalar hasta qué punto se está vulnerando la Ley de Memoria Histórica.

La lista es la siguiente:

MEDALLAS DE ORO

-                   Francisco Franco Bahamonde.

-                   Francisco Bastarreche y Días de Bulnes*.

-            Conde Vallellano. Colaborador con el general Mola en la Guerra Civil española  y ministro de Obras Públicas entre 1951 y 1957.

-            Jorge Vigón. Miembro de Acción Española y participa en la tarea de transportar a Franco desde Canarias a Marruecos en el inicio de la sublevación y golpista a las órdenes de Franco. Ministro de Obras Públicas entre 1957 y 1965.

-                 Licinio de la Fuente y de la Fuente, Gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Cáceres (1956-1960), Ministro de Trabajo franquista (1969-1975) y solicitado su extradición por la jueza argentina Maria Servini, en la querella argentina, por crímenes de lesa humanidad.

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MEDALLA DE PLATA

-                Sección Femenina.

 

HIJOS PREDILECTOS Y ADOPTIVOS

-                Almirante Bastarreche*. Capitán General del Mediterráneo.

-                Ramón Serrano Súñer. Ministro de Exteriores franquista.

-               Salvador Moreno y Fernández, Almirante Jefe de la Escuadra. Militar golpista, criminal de lesa humanidad.

 

*Aprobado en pleno municipal la retirada del busto y el cambio de nomenclatura de la plaza que llevaba su nombre (hoy  “Las puertas de San José”).

 

La retirada de estas distinciones honoríficas significa una deuda histórica para con las víctimas de la dictadura. Además, de no hacerlo, se estaría vulnerando el artículo 15.1 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por el que «las administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil, y de la represión de la Dictadura».

 


miércoles, 27 de mayo de 2020

VISITA DE ALMUDENA GRANDES


Uno de los eventos a recordar de nuestras IX Jornadas por la Memoria Histórica fue la entrega del I Premio Memoria Histórica Región de Murcia a la escritora Almudena Grandes Hernández, premio otorgado por la Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia por su labor de defensa de la verdad de nuestra historia en sus "Episodios de una guerra interminable".
Tras el acto de entrega, que tuvo lugar en la Asamblea Regional, con la presidenta de la Mesa de la Asamblea, Rosa Peñalver, la escritora se dirigió hacia el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, dende visitó el Museo Carmen Conde Antonio Oliver, y a continuación, la Exposición II República y guerra civil en Cartagena. La Memoria en Imágenes. 

Estos momentos quedan reflejados en el vídeo que podemos visionar a continuación PINCHANDO EN EL SIGUIENTE TÍTULO:
VISITA ALMUDENA GRANDES

lunes, 25 de mayo de 2020

II REPÚBLICA Y GUERRA CIVIL EN CARTAGENA: LA MEMORIA EN IMÁGENES

Cuando programamos la exposición sobre la II República y guerra civil en Cartagena, dentro de las IX Jornadas de Memoria Histórica  2018, no podíamos imaginar el gran éxito que ésta iba a alcanzar.

La exposición, que se llevó a cabo en el Luzzy, durante el mes de mayo, fue visitada por grupos de alumnado de Secundaria, miembros de clubes de lectura, ciudadanos y ciudadanas en general, tanto de Cartagena como otros lugares... y a su clausura recibimos varias solicitudes para que ésta se extendiera en el tiempo, lo que no fue posible a causa del calendario de uso de la sala de exposiciones. Fue ése el motivo de que al año siguiente la llevásemos al Palacio de Molina - en esta ocasión algo reducida - con el mismo éxito que en su anterior edición.

En este año de 2020, en que la situación de alarma sanitaria a causa de la pandemia ha suspendido las XI Jornadas, pensamos que sería interesante rescatar algunas de las actividades que mayor acogida tuvieron en el momento de su celebración, y hemos decidido comenzar por esta exposición, cuya autoría debemos al profesor Pedro María Egea Bruno, en que la MEMORIA se traduce en unas imágenes de enorme impacto y gran significado. 

Para todas aquellas personas que no pudieron llegar a visitarla en las dos ocasiones anteriores, podemos visualizar en este vídeo gran contenido del material que la compone, el acto de inauguración, que tuvo lugar el 11 de mayo de 2018, con la charla de Pedro Mª Egea Bruno, comisario de la exposición, que tuvo lugar a continuación de las intervenciones por parte de la Asociación Memoria Histórica de Cartagena y de las autoridades municipales.

Todo ello se puede ver en el vídeo siguiente:





jueves, 14 de mayo de 2020

JOSÉ RAMÓN BERMAN. IN MEMORIAM



El día 13 de mayo, la Asociación Memoria Histórica de Cartagena sufrió la pérdida de un amigo y compañero.
José Ramón Berman, socio desde nuestros primeros tiempos, que durante un largo período participó de nuestras actividades y reivindicaciones, que fue miembro de nuestra junta directiva, y ha participado siempre de las tareas de nuestro grupo de trabajo, nos ha abandonado después de varios meses de enfermedad.
Como consecuencia de la situación de alerta sanitaria que sufrimos, sus compañeros y compañeras no hemos podido despedirnos - de momento - con el homenaje que habríamos querido dedicarle.
Vaya, por tanto, desde esta página nuestro emocionado recuerdo, nuestro homenaje virtual forzado por la situación, nuestro apoyo y cariño hacia sus familiares.




Compañero, Joserra, siempre en nuestro recuerdo, en busca de esa tierra que ponga libertad. 
Salud y República. 

jueves, 30 de abril de 2020

PRIMERO DE MAYO 2020


En  los países en que la festividad del Primero de mayo tiene carácter oficial, mientras que una parte de la población rememora esta fecha como el origen del movimiento obrero moderno y participa en las reivindicaciones de la clase obrera, otra parte toma el día de descanso para actividades de ocio... aunque tanto unas como otras personas, como miembros de la clase trabajadora nos encontramos igualmente afectadas por las injusticias y explotación que dicha clase padece; y de manera especial debemos sentirlo en este año 2020, en que se conmemora de manera atípica debido a las excepcionales circunstancias que a ello concurren.


El Primero de Mayo, como Día Internacional de los Trabajadores y Trabajadoras, esta Jornada de Homenaje a los Mártires de Chicago, se sigue celebrando, aun desde el forzoso confinamiento, pues aunque no hayamos podido en esta ocasión salir a manifestarnos en esta conmemoración  de la consecución de la jornada laboral de 8 horas, nos encontramos en una íntima proximidad anímicamente quienes luchamos aún hoy, en pleno siglo XXI, del mismo modo que en aquel lejano 1886,mientras 200.000 trabajadores se encontraban en huelga, otros 200.000 obtenían esa conquista con la simple amenaza de paro, pues incluso desde el aislamiento físico de la cuarentena nos manifestamos en esta jornada reivindicativa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras.


Los sucesos de Chicago, que costaron la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales, que ocasionaron miles de despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados., sigue vivo en nuestra memoria como estaba vivo en el 1 de mayo de 1931, solamente dos semanas después de haberse proclamado la II República Española. 


Se manifestaron en esa fecha, convocados por los sindicatos CNT y UGT miles de trabajadores en cada ciudad, trabajadores junto a burgueses, políticos e intelectuales recorrieron nuestras calles unidos fraternalmente en un mismo objetivo: la defensa de las reivindicaciones de la clase obrera.


Personajes como Unamuno y Largo Caballero desfilaron en esa jornada esperanzadora en los primeros días del nuevo régimen recién estrenado, del mismo modo que se hizo en Cartagena, ciudad en que la UGT  contaba con cuatro mil afiliados y la CNT con tres mil, y donde, después de un  mitin multitudinario, con motivo de la fecha se impuso el nombre de Pablo Iglesias al Paseo Alfonso XII.


Cartagena, cabeza de una comarca en que las conflictividad  en la industria, la agricultura y la minería venían desde tanto tiempo atrás, se organizó en los años de la república en torno a los dos grandes sindicatos existentes, de manera que su afiliación creció exponencialmente, y las luchas obreras que la caracterizaron como ciudad combativa durante los años treinta, continuaron con gran empuje en la época de la Transición a la Democracia.


 El espíritu luchador de los trabajadores y trabajadoras ese puso de relieve en los conflictos de los años sesenta y setenta, en los últimos coletazos de la dictadura, y también durante la feroz reconversión industrial.



Hoy la unidad de la clase obrera es mucho más necesaria de lo que nunca lo ha sido; vivimos momentos de crisis, de una crisis mucho mayor y más inquietante aún de lo que los fue la crisis industrial, de una crisis más aguda, más cruel de lo que lo fue la crisis financiera; y en estos momentos en que nos rodeamos de una gran incertidumbre ante un aún más incierto futuro, es más necesaria que nunca la unidad en la lucha. En una situación como ésta estamos abocados a la unidad, una unidad sin fisuras de la clase obrera que debe inspirarse en el glorioso pasado, en aquellos momentos de empuje, de fuerza, de coraje, de heroísmo... de los que hicieron gala nuestros padres y madres, nuestros abuelos y abuelas.
Hoy, Primero de mayo de 2020, mantengámonos en la cohesión para luchar contra la injusticia y la desigualdad.
Uno de mayo: Día de la Clase Obrera.




PRIMERO DE MAYO DE 2019: La Asociación Memoria Histórica de Cartagena presente en la manifestación del Día de la Clase Trabajadora:



lunes, 13 de abril de 2020

Cartagena, ciudad republicana.




Importante fue el papel de Cartagena durante el breve tiempo de duración del Régimen Republicano. Esta ciudad, que superando los 102.000 habitantes, era la segunda en población de la provincia, tenía, en 1931, una gran tradición republicana. Una tradición que no había quedado atrás, que continuaba aún viva en el alma de la ciudad, a pesar de la derrota de la insurrección cantonal en 1874, a pesar de la brusca represión del levantamiento republicano de 1886, con la ejecución del dirigente Manuel Bartual.  
Conforme aumentaba el deterioro de la monarquía, conforme aumentaba la corrupción de las instituciones, también lo iba haciendo el número de partidarios de la República.


La situación económica española, ya de por sí injusta, desastrosa, se encontraba notablemente marcada por la crisis económica internacional, El rechazo a la monarquía por parte de los sectores burgueses más cultos y de los cuerpos subalternos de la Marina y el Ejército, confluía con la organización de la clase obrera. Cartagena era un núcleo industrial con la relevancia de los sectores minero, industrial, metalúrgico, químico, naval, de tráfico portuario, de construcción y de pequeño comercio, que favorecía la organización sindical en una sociedad golpeada por los efectos de la corrupción y la influencia de la creciente crisis económica internacional, en paralelo al crecimiento de los fascismos.

En nuestra comarca los problemas cobraban una mayor relevancia por la carencia de recursos hídricos, la nula electrificación del medio rural, la deficiencia de las redes de comunicación y la situación de inhumana explotación en el sector minero. Más del diez por ciento de la población activa se encontraba en  situación de paro (en aquella época, el paro no tenía prestaciones). Y en medio de esta situación crítica, sobrevino el dramático desenlace para la sublevación republicana de Jaca del 12 de diciembre de 1930, que la llamada “dictablanda” de Berenguer resolvió con el fusilamiento de los capitanes Galán y García Hernández.


La Huelga General que se convocó en protesta por estos hechos y tuvo en Cartagena un gran seguimiento, halló su repuesta en la declaración del estado de guerra y la detención de participantes y responsables. Esta represión terminó de aislar a la Corona y preparar la incipiente derrota en las elecciones municipales del 12 de abril, de las que detenidamente hablamos en nuestra anterior de este blog.
Imaginémonos el ambiente de fiesta en la ciudad a lo largo de las jornadas del 14 y 15; Alfonso XIII viajando desde Madrid a Cartagena  en su cochazo: un Duesemberg descapotable Town Car, atravesando la puerta del Arsenal ante un grupo de periodistas y de curiosos; imaginemos la lancha que a las 5 de la mañana llevó al Borbón hasta el crucero Príncipe Alfonso que lo condujo hasta Marsella.



El gesto de Cartagena, la ausencia de incidentes en aquella hora decisiva, será valorado por Alcalá Zamora: “… ha dado una prueba de un gran civismo, sabiendo terminar la revolución triunfante sin un choque, sin una gota de sangre, facilitando la escapada de la Monarquía; ya que la salida de Madrid era relativamente fácil, no así la salida de España. Cartagena, con todo civismo, puso al enemigo que huía puente de plata”.

Después de ser proclamada la República, a las 6 de la tarde, desde el balcón del Ayuntamiento, a las ocho se izó la bandera republicana en el palacio de Capitanía General y demás edificios oficiales y en los buques de guerra.
La República nació débil, por la escasez de apoyos sociales. La sostenían una clase media poco numerosa y parte del proletariado, el de adscripción socialista sobre todo. La división entre las fuerzas republicanas, fragmentadas en siete organizaciones diferentes, fue su mayor enemiga.  

La división de la clase obrera se manifiesta en un PSOE que apoya con decisión a la República, mientras los anarquistas siguen en pie de guerra contra el Estado y el PCE también le muestra su rechazo. Y si esto ocurre entre los partidos republicanos y de izquierdas y el movimiento sindical, ¿qué decir de los antiguos monárquicos, encabezados por Alfonso Torres al frente del Partido Cartagenerista y las sucesivas formaciones derechistas, sin olvidar a la Falange?

Pues a pesar de la división entre partidos republicanos y monárquicos, a pesar de la lucha abierta declarada por la oligarquía, el Ejército y la Iglesia, la República emprende un nuevo camino de apertura que mejora notablemente la situación de las clases populares, que lucha por la justicia y se embarca en la extensión de la cultura.



Para combatir el paro fue de vital importancia la apuesta por las obras públicas, empezando con la terminación de las Casas Baratas –a cargo de Construcciones Inmobiliarias Sociedad Anónima [CISA]-: mil viviendas, de las cuales 468 serían para obreros. Se prevé la edificación de escuelas, la dotación de un nuevo mercado, la sustitución de la lonja y la apertura de una casa de socorro.
De mayor trascendencia son los trabajos de canalización de las aguas del río Taibilla, que vendrán a solventar uno de los grandes problemas del municipio. La viabilidad del proyecto se alumbra con la orden de 12 de noviembre de 1931 y el inicio de las obras es inmediato, manteniéndose con recursos hasta abril de 1937. La identidad es clara: “… la sed es monárquica y las aguas republicanas…”,. La gratitud inmensa: “¡Viva la República, sí, porque ella nos trae el agua del Taibilla, que será para Cartagena la higiene, la salud, la prosperidad!” (ambas citas del periódico “La Tierra”). También se forja el regadío del Campo de Cartagena: el trasvase Tajo – Segura, según el Plan Nacional de Obras Hidráulicas redactado por el ingeniero Lorenzo Pardo en 1933.



La República fue un proyecto progresista, que se concretó durante el primer bienio, conocido como bienio social-azañista, un gobierno de republicanos de izquierda y socialistas. Este gabinete, dirigido por Manuel Azaña, adoptó un sistema reformista por medio de una labor legislativa, que quiso dotar a España de una Constitución democrática, que impuso la secularización del Estado, suprimió la pena de muerte y renunció a la guerra. Se añadieron un sinfín de reformas, que afectaron al orden establecido, desde el Ejército al mundo laboral, pasando por la configuración territorial del Estado y la estructura agraria.

Se apuesta por la enseñanza, la religión de la República, en palabras de Antonio Ramos-Oliveira. Una enseñanza laica que, con la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas de 2 de junio de 1933, puso fin al monopolio de la Iglesia. Se abren 103 escuelas, que cubren las necesidades de barrios y diputaciones, contemplando con singular interés a las niñas. Para el núcleo urbano se construyen dos grupos escolares de 20 grados (10 de niños y 10 de niñas) en la Plaza de España y Paseo de la Libertad. Su situación es inmejorable: jardines, arbolado y parterres, con terreno suficiente para recreo de los niños y fachada de clases orientada a mediodía. El proyecto se aprueba el 5 de septiembre de 1933 y la obra se concluye en vísperas de la Guerra Civil.


Se potencian las colonias escolares, con objeto de que pueda disfrutar de la institución el mayor número de niños y niñas pobres depauperados de nuestras escuelas…”. Se inauguran bibliotecas populares, se constituye el fondo Lope de Vega para estudiantes pobres. Descuella la intervención del Patronato de las Misiones Pedagógicas, que favorece a las pedanías con lotes de libros y que cuenta con la colaboración de Carmen Conde y Antonio Oliver en su difusión educativa.



La cultura se erige en atención preferente. El Ateneo es su eje central. En aquel centro alterna la intelectualidad cartagenera, entre otros Carmen Conde, Antonio Oliver, Juan Lanzón, Rodríguez Cánovas, Vicente Ros, Ginés de Arlés y Antonio Puig Campillo. Fruto de las inquietudes sociales y políticas, que ahora se alumbran, se publican doce periódicos.


Prende una nueva misión del saber, cuya mejor expresión es la Universidad Popular. Su creación se forja el 15 de julio de 1931 con la mediación de Ginés de Arlés y Antonio Oliver. Se instaló en la calle Jara, disponiendo de los salones del Ateneo para los actos de mayor concurrencia.


La mujer conquistó sus prerrogativas. El derecho al voto, la igualdad en el matrimonio, la equiparación jurídica y laboral, incorporándose plenamente a la vida política y cultural. Una flamante sensibilidad se dejó notar, suprimiéndose la prostitución reglamentada y reivindicándose una sexualidad saludable. Victoria Kent, directora general de Prisiones, visita Cartagena en mayo de 1931 y denuncia el estado ruinoso de la cárcel de San Antón. Propone un nuevo centro, franqueado en julio de 1936.


No fueron todas éstas sino simples muestras de la gran revolución económica y cultural que la II República Española habría logrado si el golpe de estado no le hubiera impedido convertir nuestro país en uno de los más modernos de Europa. El 31 de marzo de 1939, con la entrada del ejército franquista se truncaron los sueños, las ansias de una Cartagena justa e igualitaria y se abrió paso la oscuridad de la dictadura de la que, aun a día de hoy, continuamos arrastrando las secuelas.

Catorce de abril de 2020, a 89 años de la proclamación de la II República, el espíritu republicano continúa entre nosotros; continúan nuestras ansias de un futuro en que los valores de Libertad, Justicia e Igualdad cristalicen en una realidad tangible, una realidad de un futuro por el que merece la pena luchar.

Nota: Extracto de guión e imágenes de la exposición "II REPÚBLICA Y GUERRA CIVIL EN CARTAGENA: LA MEMORIA EN IMÁGENES " cedida por Pedro Mª Egea Bruno a la Asociación Memoria Histórica de Cartagena.