viernes, 19 de abril de 2019

PRIMAVERA 2019, JUSTICIA, IGUALDAD Y LIBERTAD (II)


CONMEMORACIÓN DEL ANIVERSARIO DE LA INSTAURACIÓN DE LA  II REPÚBLICA 

 En este año de 2019, la conmemoración del 14 de abril ha tenido carácter regional.


A las 13,00 horas, por convocatoria de la FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE MEMORIA HISTÓRICA DE LA REGIÓN DE MURCIA, nos reunimos en la explanada del puerto cartagenero con el fin de celebrar la FIESTA DE LA LIBERTAD que constituye esta conmemoración. 
Desde bastante antes de la hora fijada comenzaron a llegar los primeros asistentes al acto que, poco a poco, vieron incrementarse el número, hasta llegar casi al total de 600 personas, unas, a título individual, otras, en representación de las
diferentes asociaciones, colectivos, plataformas, organizaciones sindicales y políticas de carácter democrático que apoyaban la iniciativa de la Federación.  Las asociaciones de Memoria Histórica y los
ateneos republicanos que forman parte de la FAMHRM se sintieron respaldados por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, el grupo Municipal Cartagena Sí Se Puede, Anticapitalistas de Cartagena, Equo Región de Murcia, Plataforma 8 de Marzo
Cartagena, Izquierda Unida Región de Murcia, Colectivo GALACTYCO, Asociación Rascasa, Ateneo Republicano de Murcia, FAE, Colectivo 3.21, PCE Región de Murcia, Podemos Región de Murcia, PSOE Región de Murcia, Región de Murcia

Laica, Yayoflautas Cartagena, Paro Internacional de Mujeres Cartagena, Colectivo Carmen Conde, Intersindical Región Murciana, CCOO Región de Murcia y UGT Región de

Murcia. El apoyo institucional del Ayuntamiento de Cartagena se manifestó en la apertura oficial del acto por parte de su concejal de Cultura, David Martínez Noguera, que tras la introducción que llevó a cabo Pepe Sánchez, presidente del Ateneo 
Republicano de Murcia, dio lectura a un comunicado en que se destacaba el papel de la II República en la tarea de la modernización del Estado Español, el fomento de la Educación y la Cultura y el papel en la liberación de la Mujer.



Después de esta apertura se procedió al izado de la bandera republicana, lo que llevó a cabo la joven componente de la Asociación Memoria Histórica de Cartagena, María Sánchez del Valle, mientras se escuchaban con gran emoción los compases del Himno de Riego, para, a continuación, proceder a la lectura del manifiesto que en esta ocasión hizo público la FAMHRM.


Su lectura corrió a cargo del presidente de la FAMHRM, Óscar Dols, y la presidenta de la MHC, Pepa Martínez:
En este 14 de abril de 2019 nos hemos reunido para conmemorar el 88º aniversario de la proclamación de la II República Española; una conmemoración que se lleva a cabo en un momento en que creemos totalmente vigentes y necesarios los ideales republicanos de democracia y justicia social, en un tiempo histórico en que la injusticia y la desigualdad conforman la realidad de nuestro entorno. El egoísmo y el materialismo como
pensamiento único es, desgraciadamente, asumido por una gran parte de nuestra sociedad.
Frente a situaciones en las que en otros momentos habríamos expresado nuestra rebeldía, hoy mostramos de forma mayoritaria un cierto conformismo e intentamos justificar en ocasiones lo injustificable, y aceptamos con poca o ninguna oposición los mayores ataques a la democracia, a la libertad…
Los refugiados y refugiadas, las guerras del Oriente Próximo, los desahucios, los ataques a la Sanidad y Enseñanza Públicas, la precariedad como característica más notable del empleo, la
desigualdad como aspecto más relevante de nuestra sociedad… Se podría decir que. El Neoliberalismo ataca y la Sociedad acata… Y en estos momentos de profunda crisis de los principios democráticos de nuestra sociedad, miramos hacia atrás, a un pasado no muy lejano, buscando, no la añoranza de un tiempo perdido, sino el modelo que nuestros abuelos y abuelas defendieron en contra de los ataques de los totalitarismos de entonces.

En unas condiciones que pueden ser similares a las que se están empezando a dar en la actualidad, en 1931, la democracia, de mano de la República, vino a dar la respuesta a estos problemas, inaugurándose una etapa de libertad y de esperanza como nunca antes nuestro país había llegado a vivir. Se emprendieron notables reformas para modernizar España, para extender la cultura hasta los últimos rincones, para intentar suprimir las injusticias, para disminuir las diferencias sociales, adoptando para ello una serie de medidas que pusieron a nuestro país a la cabeza de Europa, convirtiéndolo en un modelo de modernidad, de cultura, de
igualdad…
Desgraciadamente, los sueños de justicia y libertad no duraron demasiado. El sangriento golpe de estado de 1936 vino a truncar las ilusiones de este pueblo que tímidamente comenzaba, por fin, a salir de un atraso de siglos. Los totalitarismos de principios del siglo XX, franquismo, fascismo y nazismo, se aliaron para dar al traste con este sueño.
Hoy hemos venido a honrar la memoria de quienes en un pasado no
muy lejano lucharon contra la opresión, lucharon  por la libertad, defendieron al gobierno  legítimo de la República contra de las fuerzas reaccionarias que se levantaron en contra de la democracia y de la libertad. Hoy, aquí, rendimos homenaje a quienes en un pasado cercano defendieron y, en muchas ocasiones, dieron su vida por esos ideales.
El lugar en el que nos encontramos hoy tiene una especial relevancia en la defensa heroica de la II República. Este puerto y
esta ciudad fueron defendidos por mujeres y hombres valientes que resistieron hasta los últimos momentos de la Guerra y que sufrieron, junto a la población civil, una terrible represión posterior por ello. Hoy también venimos a homenajear a todos estos héroes y heroínas de la República. Queremos con ello que a partir de hoy, cada vez que caminemos por este puerto, cada vez que algún colectivo realice actividades en su entorno o cada vez que los jóvenes lo visiten, todos y todas recordemos nuestra historia para reconocernos en ella y no repetir los errores del pasado. Esa es la función más
importante de los lugares de la memoria, servir como espacios para el recuerdo, que curen la herida de la imperdonable amnesia y favorezcan la necesaria conciencia colectiva que ayude a terminar con la impunidad y el silencio de los crímenes contra la humanidad del franquismo.
La impunidad del franquismo es una herida abierta en nuestra sociedad y en nuestra democracia que no cesa de sangrar. Y que no curará hasta que la represión y los crímenes contra la humanidad cometidos de forma sistemática por el régimen de Franco sean
investigados y juzgados. Así lo exige la sociedad democrática, apoyada por  organismos internacionales de reconocida imparcialidad como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, o la ONU a través de su Relator especial de Derechos Humanos.
Nuestra Región y la zona del Levante fueron especialmente castigadas por una represión que dejó en nuestro país más de cien mil desapariciones forzosas, todavía sin investigar, que lo convierten en el segundo estado del mundo con más fosas comunes después de Camboya, según informes internacionales.
Aunque el Poder Judicial español está obligado a aplicar el Derecho Internacional y actuar de oficio para la investigación y persecución de los crímenes de lesa humanidad, hasta el día de hoy, esta cuestión no se ha abordado desde ningún gobierno electo ni desde ningún estamento institucional en toda la historia de la democracia de nuestro país. Es, por tanto, una tarea pendiente y fundamental para construir una sociedad democrática íntegra y conciliadora desde la verdad de nuestra historia común.
 En estos momentos, en que da la impresión de que los principios
de la democracia se tambalean, volvemos la vista hacia quienes fueron nuestros maestros y maestras en la lucha, en la defensa de la legalidad, en la defensa de la justicia, en la defensa de las libertades… y frente a la injusticia y la desigualdad, frente al egoísmo y el materialismo, frente a la fuerza de la sinrazón, proponemos la fuerza de la UNIDAD.

Unidad de todas las personas demócratas para defender nuestros
principios frente a las ideologías totalitarias y excluyentes; unidad para luchar contra la insolidaridad, contra la sinrazón, contra toda forma, enmascarada o no, de opresión; unidad para conseguir una sociedad más racional, más libre, más justa, como aquella que defendieron, aquella por la que lucharon nuestros antecesores, aquella por la que perdieron su puesto de trabajo, por la que perdieron su libertad, por la que marcharon al exilio, por la que
perdieron la vida estos combatientes a quienes hoy hemos venido a homenajear.
Vivimos tiempos difíciles para la democracia, tiempos en que intentan de nuevo salir a la luz ideologías que creíamos desterradas de nuestra sociedad. Los enemigos de la libertad, hasta ahora agazapados, pugnan por recuperar lo perdido, emprenden campañas de negacionismo de la historia, de ataques a las libertades, ataques a la diversidad… pretenden bombardear los cimientos del estado de
derecho.
Pero no lo conseguirán, no lo vamos a permitir. Los hombres y mujeres que defendemos los valores de la solidaridad, la justicia y la libertad, seguiremos defendiendo contra la barbarie estos principios, del mismo modo en que los republicanos y republicanas españolas lo hicieron en su día.
 Honor y gloria a la II República Española.
Honor y Gloria a sus defensoras y sus defensores". 
Durante la lectura del manifiesto, el músico Jesús Sivianes interpretó  Romance Anónimo y el Concierto de Aranjuez. 
A continuación, pasaron a recitar los poemas
"No quiero" y "Dónde veas", de Ángela Figueras, entre Josefina Pérez García, Pedro Castaño Santa y Pilar Navarro Pistón, y el poema de Marcos Ana "Mi casa, mi corazón", por Diego Sánchez Espejo, mientras que el músico Jesús Sivianes interpretaba, entre otras piezas, "Greensleeves" y el "Alleluia" , de Leonard Cohen, para, a continuación, pasar a tocar "Más allá del Arco
Iris", mientras que se arrojaba al mar una corona de flores con la tricolor, como homenaje a los miembros de la marina republicana que con tanto coraje defendieron al gobierno legítimo a lo largo de los tres años de la guerra de España. Para esta
acción se contó con la colaboración de Claudine Lloret Lizano, hija de un cartagenero republicano exiliado, que vino desde Francia para estar presente en esta ocasión y que arrojó las flores al mar pudiendo, a duras penas, contener su
emoción; emoción que embargó a la totalidad de las personas presentes en este acto, y que continuó al escuchar, de nuevo, a Diego Sánchez, mientras recitaba el último poema: "Seguiremos sembrando", de Carlos
Álvarez, precioso broche para este acto, tras el cual se pasó a brindar con un vino de la región como homenaje a la República Española.

Intenso y emotivo día, que comenzó en el cementerio de Los Remedios, homenajeando a los republicanos fusilados por defender a España del fascismo, y concluyó en el puerto de Cartagena, el último bastión en caer bajo el empuje de las tropas sublevadas, conmemorando el anoversario de la instauración del régimen republicano, esa República a la que defendieron los demócratas de principios del siglo XX, esa república que nos sirve de modelo a los demócratas del siglo XXI, a todas aquellas personas que seguimos luchando por la consecución de un mundo de justicia e igualdad.












PRIMAVERA 2019, JUSTICIA, IGUALDAD Y LIBERTAD (I)



En este año 2019, la conmemoración del aniversario de la proclamación de la II República en Cartagena, ha tenido una doble vertiente: la local y la regional.
Estos últimos años, la ASOCIACIÓN MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA ha conmemorado esta efemérides con una primera parte, de homenaje a las víctimas del franquismo, en el Cementerio de Los Remedios, y una segunda parte, la Fiesta de la Libertad, que cada año se llevaba a cabo en un barrio diferente de la ciudad, y en la que se celebraba el aniversario de la República con una serie de actuaciones musicales y poéticas y que culminaba en una comida fraternal.
Este año, en que la fecha del 14 de abril ha caído en domingo, la segunda parte de la conmemoración de este aniversario ha tenido carácter regional.


I: HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO:

Cementerio de Los Remedios, en Santa Lucía (Cartagena): Bastante antes de las 11 de la mañana, convocadas por la ASOCIACIÓN MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA, un nutrido grupo de
personas se reunieron en las puertas para dirigirse al memorial erigido por la Asociación en recuerdo de los fusilados por el régimen franquista.
Este monumento tiene grabados, no sólo los
nombres de los fusilados en Cartagena, sino también el de aquellos cartageneros que fueron fusilados en otras localidades.
Tras unas palabras de homenaje dedicadas por Josefina Pérez, vicepresidenta de la
Asociación Memoria Histórica de Cartagena,a estos defensores de la Libertad, a estos republicanos que pagaron con su vida su coraje, su valentía, su fidelidad al legítimo gobierno, le correspondió
intervenir a Patricia Serrano Rodríguez, miembro del colectivo feminista Paro Internacional de Mujeres de Cartagena, que leyó su reciente artículo "La España viva es la de la Memoria" en que habla de la gran deuda que tiene nuestro país con las víctimas de su historia, y que reproducimos a continuación:

"Lo injusta que es la vida. No la vida, los humanos son muy injustos" son las palabras de María Martín sentada junto a la cuneta donde yace su madre asesinada en 1936.
El golpe de Estado y la imposición de la dictadura franquista trajeron consigo oleadas de crímenes, violencia, represión y censura que marcaron  
 no sólo los tres años que duró la guerra y los 40 años que duró el régimen, sino que hoy perduran en la gran deuda que tiene este país con las víctimas de su historia.
Soy bisnieta de una andaluza que junto a sus hijas huyó de su tierra para protegerse de un hombre y de un hambre que la mataban. Su paseo por el mundo la llevó a Cartagena, donde sufrieron las terribles consecuencias             
del conflicto recogiendo el pan que lanzaban de los barcos al agua, limpiando las ropas de los marineros y preparando las comidas de los señoritos. Comían cáscaras de fruta y dormían en portales.
Mi abuela Eduarda aprendió a escribir a la edad de 57 años, mujer obrera y ama de casa - de la suya y la de otros - a cargo de un marido ciego y tres bocas que alimentar, a veces seis.
 La más entendía de la economía doméstica, la que sumaba y restaba mentalmente. Ella y mi tía María adoraban contarme historias, pero sí esperaron a que yo fuera un poco más adulta para uno de los relatos
más duros de la familia, la noche que se llevaron al padre de mi abuelo y a punto estuvo de no volver nunca, de hecho, sus compañeros jamás lo hicieron. "Y tuvimos suerte" decían.  Hace unos años al pregun-
tarles cuáles fueron las costumbres de su época para un trabajo de la universidad contestaron: "la única costumbre era pasar hambre". No son los únicos testimonios que conozco, todas mis amigas tienen historias
similares: pobreza, injusticia y represión.
A las mujeres nos había costado muchísimo alcanzar el ámbito público y ser partícipes de la cultura y política del país, de nuevo volvíamos a ser relegadas
al discurso de la domesticidad donde la máxima frontera era la pared de nuestra casa. El golpe de Estado contra la democracia frenó las ideas  transforma-doras y el discurso social que tanto había  
caracterizado a la República, los derechos humanos se vieron expuestos y eliminados. Mi abuela y mi tía abuela eran mujeres pobres nacidas en plena guerra civil y criadas en la posguerra, fueron trabajadoras y madres en la década de los
60 enfrentándose a la sombría época y a las nefastas condiciones de vida. Sobrevivieron ellas, sus hijas e hijos gracias a lo que hoy conocemos como  sororidad.
Acabé estudiando Historia por elección
del destino, pero quizá el germen estuvo en sentarme en la mesa de Eduarda y escuchar la memoria cobrando sentido en su boca. Por ellas
y porque la España viva es la de la memoria, desde el Colectivo Feminista Paro Internacional de Mujeres Cartagena apoyamos el homenaje a las víctimas del franquismo organizado por la Asociación Memoria Histórica de Cartagena, el
 franquismo organizado por la Asociación Memoria Histórica de Cartagena, el próximo domingo 14 de abril. Porque como dijo Victoria Fernández Díaz a su paso por Cartagena: "cuando se recupera la memoria se recupera la dignidad".
La República supuso el gran avance de las mujeres a todos los estratos de la sociedad. Como feministas debemos comprometernos a recuperar la memoria de las mujeres y hombres que lucharon por un mundo más justo y más libre. Este domingo 
tienes una cita para conmemorar el Día de la República y homenajear a los fusilados y fusiladas por el franquismo. 
Por mi parte, al finalizar la carrera hace un año sólo un hecho tenía claro: nuestro trabajo es el recuerdo, nuestra obligación   
mantener viva la memoria porque en el pasado se encuentra el sentido del presente".


Tras la lectura que hizo Patricia, se interpretó el Himno de Riego con gran emoción, y a continuación, La Internacional, mientras que se colocaba en el monumento un centro de flores y las personas presentes fueron depositando claveles rojos como homenaje a las víctimas, para dirigirnos después en dirección a la sepultura en que se hallan 

los restos de los marinos muertos en el crucero Cervantes, sepultura que se costeó como consecuencia de una suscripción popular, a iniciativa del ayuntamiento republicano y cuya inscripción fue mutilada
en tiempos de la dictadura franquista y que, recientemente, la MHC restituyó cuando rehabilitó y adecentó dicha fosa. Allí depositamos un ramo de flores, y nos encaminamos, seguidamente, a hacer lo propio, en la que durante mucho tiempo, se
conoció como "Fosa X" la fosa común ubicada en la parcela número 10, en la que se encuentran los restos de 51 republicanos fusilados, la mayoría marinos  trabajadores del Arsenal de Cartagena, y  también restaurada por nuestra 
Asociación. que le devolvió su dignidad y colocó las placas con la inscripción de los nombres de aquéllos cuyos cuerpos allí reposan, y que fueron ejecutados entre los años 1939 y 1945.
 No terminó en este lugar nuestro itinerario, con los honores a quienes sufrieron la represión en los primeros años de la posguerra; pues el feroz desquite de los franquistas contra quienes lucharon por las libertades, continuó, implacable,
 prolongándose en el tiempo, incluso hasta después de la muerte del dictador. En este mismo cementerio, tenemos un ejemplo de ello en una de las innumerables muertes que tuvieron lugar durante el período de la 
sangrienta (aunque llamada modélica) transición; se trata de la sepultura de Pencho Egea López, que murió en 1977, cuando no contaba más que con 18 años de edad. Este cartagenero participó en Valencia en una manifestación autorizada, cuando
sucumbió ajo el impacto de una bala de goma de un policía, que le disparó cuando se encontraba indefenso, tirado en el suelo. Una joven víctima de la lucha por la implantación de la democracia, cuya sepultura  fue la última parada de este
itinerario, tras el que nos encaminamos al puerto de Cartagena.

Allí conmemoramos el Aniversario de la instauración de la II República. Pero de esto, mejor, hablemos en el siguiente capítulo.