lunes, 28 de abril de 2014

FINAL DE ACTIVIDADES DE LA SEMANA MEMORIALISTA


El viernes, 25 de abril, coincidiendo con la fecha del aniversario de la Revolución de los Claveles, fue pródigo en actividades memorialistas en la Región de Murcia.
En Cieza, el Ateneo de la Villa, Club Atalaya, Juan Francisco Arenas de Soria, historiador, memorialista y asesor de la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía pronunció su conferencia titulada "Sí se puede. El deber público de la Memoria".
En su discurso defendió la recuperación de los hechos históricos que han dado identidad a la comunidad autónoma andaluza, explicando el anteproyecto de ley de Memoria Democrática que está impulsando la Junta desde la citada Dirección General.
Al mismo tiempo, en Archena, el ex-fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, presentó su libro, escrito en colaboración con Antonio Donate, "Jueces, pero parciales. La pervivencia del franquismo en el poder judicial" , en un acto encuadrado dentro de las jornadas por la Memoria Histórica organizado por el Ateneo Villa de Archena.
En su exposición comenzó por congratularse por la celebración de actos, como éste de las jornadas de Archena, en que se exalte la II República, pues aquel régimen constituyó la primera gran esperanza democrática en España. Afirmó que el pasado franquista no ha pasado, sino que sigue entre nosotros, y dirigió un emocionado recuerdo al conjunto de víctimas del franquismo, hablando de que los poderes públicos y el entramado judicial hacen caso omiso a las peticiones de reparación de las víctimas, y a las denuncias de organismos internacionales, como Amnistía Internacional y la Comisión de expertos de la ONU que nos visitó el pasado año. Criticó la inhibición y parcialidad de los jueces y denunció que hasta diciembre de 2007 no se derogaron las leyes represivas franquistas, terminando su intervención con la afirmación de que necesitamos otro modelo de justicia y otro modelo de estado, ya que nos encontramos ante una situación crítica.
El mismo día, la Asociación Memoria Histórica de Cartagena presentaba el libro de Francisco José Franco Fernández "Águilas sobre la muralla", en el que se destaca la tarea de control y la labor de espionaje llevadas a cabo por el cónsul alemán Karl Fricke, que llegó a Cartagena en 1916, desarrollando en ella su actividad a lo largo de tres décadas. Se trata de un relato en el que se suceden los acontecimientos que, en los años previos a la guerra civil , produjeron un enorme deterioro en la convivencia que cristalizó en la polarización de ésta hacia dos bandos diferentes. En una ficción histórica en que se entremezclan personajes reales y ficticios, se desarrolla la trama de este relato en que se resalta la dureza de los años de la guerra civil y los tristes de la posguerra, el sostenimiento de la red de espionaje creada por el cónsul a lo largo de esa etapa y el desenlace de la caída de este personaje al final de la II guerra mundial.
El sábado, día 26, concluyó la X Semana Republicana de Cieza, con la intervención de Raúl Ruano Bellido, que presentó el libro "Contra la ignorancia. Textos para una introducción a la pedagogía libertaria".
Juan Francisco Arenas de Soria, que impartió la conferencia del día anterior, acudió en esta fecha al Ateneo de Archena, donde disertó acerca del mismo tema que lo había hecho en Cieza, hablando sobre la impunidad de los autores de los violadores de derechos humanos y destacando que "Verdad, Justicia y Reparación, son los ejes del trabajo", en un anteproyecto de ley consensuado con los colectivos socviales y que contemploa la realización de actividades específicas, la pñrotección de la Memoria e inclusión de la misma en el currículo escolar y la colaboración institucional con universidades, centros de profesores, entidades locales y organos administrativos de la Junta.
Tras la conferencia, el cantaor Manolo Cano, acompañado por el joven guitarrista Blas Infante Martínez, puso broche final a estas jornadas memorialistas de Archena, que concluyeron con un aperitivo y un vino que se ofreció a los asistentes. 

El documental La Sauceda, de la utopía al horror se proyectará en seis municipios gaditanos y malagueños a lo largo de abril

Cartel de la proyección en Cortes de la Frontera Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar

Jerez, Cortes de la Frontera o Ubrique son algunas de las ciudades donde se podrá ver la película que narra el genocidio cometido por las tropas franquistas en el poblado serrano entre noviembre del 36 y marzo del 37
El documental La Sauceda, de la utopía al horror se proyectará en seis ciudades diferentes de las provincias de Cádiz y Málaga a lo largo del mes de abril. Todas las proyecciones son gratuitas y abiertas al público en general, en actos organizados por diversas entidades sociales. La primera cita es en Cortes de la Frontera, donde podrá verse el viernes 4, en el salón de actos de la residencia Escolar Río Guadiaro a partir de las 19.00 horas. Organizada por la Universidad Popular y Obrera del municipio malagueño al que pertenecía el poblado de La Sauceda, a la proyección seguirá un coloquio en el que intervendrán Juani Martínez, portavoz de la Universidad Popular, Andrés Rebolledo, presidente del Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar, y Juan León Moriche, director del documental.
A esta proyección le seguirán otras en Jimena de la Frontera, Jerez, Algar, Ubrique y un instituto de secundaria y bachillerato de Los Barrios. Producido por el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en La Sauceda y el Marrufo (Afresama), el documental se estrenó el 14 de marzo en la Escuela Politécnica de Algeciras con gran afluencia de público y con la presencia de buena parte de las personas protagonistas del mismo, algunos supervivientes del bombardeo de La Sauceda, e hijos o nietos de desaparecidos o fusilados en el poblado, o el cortijo del Marrufo.
Cartel de la proyección de UbriqueRealizado por Antonio Bermejo y dirigido por J.M. León Moriche, el documental, que dura 58 minutos, narra cómo se vivía en La Sauceda antes de la guerra; cómo fue el bombardeo y la entrada de las tropas franquistas en el valle de este enclave donde se funden las provincias de Málaga y Cádiz; cómo se llevaban a cabo los fusilamientos en el Marrufo; cómo fue la posguerra, cómo sobrevivieron las familias de los represaliados al hambre, al miedo y a la represión; y todo lo que el foro y la asociación han hecho para recuperar la memoria de lo ocurrido. La película incluye imágenes del homenaje que en diciembre de 2012 se dio en el rehabilitado cementerio de La Sauceda a las 28 personas cuyos restos fueron exhumados en las excavaciones arqueológicas realizadas en el Marrufo en el verano de aquel mismo año.
El documental podrá verse, a partir de mayo, en Alcalá de los Gazules, Casas Viejas, Algeciras, El Puerto de Santa María, Conil, Puerto Real, Cádiz, Málaga, Granada, Córdoba y Madrid, ciudades desde donde diferentes entidades han solicitado el documental y la presencia de sus promotores.

Se cumplen 35 años del asesinato del joven comunista Andrés García, durante la “modélica” Transición. 29 Abril 1979

El próximo 29 de abril se cumple el  34 aniversario del asesinato por un grupo de ultraderechistas pertenecientes al Frente de la Juventud. de Andrés García Fernández, miembro de las juventudes del PCE, tenía 18 años. Fue uno de los más de cien antifascistas asesinados por las bandas ultras, la policía y la Guardia Civil entre 1976 y 1980.
 

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Despedida Andrés García Fernández
  Andrés García Fernández fue asesinado el 29 de abril de 1979 en Madrid. En la calle de Goya, considerada entonces “zona nacional” por la bandas ultraderechistas manejadas por el ministro del Interior Rodolfo Martín Villa y su gobernador civil en la capital, Juan José Rosón. “Le han partido el corazón en dos”, le dijo el forense a Carmen Fernández, la madre del joven comunista, después de hacerle la autopsia al cadáver. El chico había pasado la tarde en el cine Carlos III, en la propia calle de Goya, y a las nueve de la noche, cuando él y otros cuatro amigos salieron de ver la película, decidieron acercarse a comer unos perritos calientes a un pequeño bar de la calle de Alcalá, situado junto al cine Benlliure.

   Subieron por la acera de los impares de Goya, cruzaron las calles de Velázquez y Núñez de Balboa y pasaron junto al bar Marjoa –lugar de encuentro ultra- y por delante de la cafetería California 47. “En la puerta había un tapón de jóvenes, de pie, y enfrente otro grupo, unos de pie y otros apoyados en un coche”, comentaba para la revista La Calle, días después del asesinato de Andrés García, Alberto, uno de sus amigos, que le acompañaba aquel triste día. “Nos llamó la atención uno que llevaba un brazalete con la cruz gamada. Le miramos y pasamos de largo. Unos metros más allá, uno de nosotros volvió la cabeza y nos dijo que estaban pegando o zarandeando a un señor mayor. Yo les dije a todos que no volvieran la cabeza. Seguimos. Antes de llegar a General Mola, José nos dijo que nos seguían. Empezamos a ponernos nerviosos y aceleramos el paso. Cuando cruzamos General Mola, ellos empezaron a correr. Yo iba con otro detrás. Andrés iba delante de nosotros. De repente, sentí algo, como un puño envuelto en algo. Me volví y les dije: ‘¿pero qué hacéis?’ El muchacho que había fallado el golpe se volvió entonces hacia los que venían, y yo grité: "Salid corriendo que están armados”. Cuando Andrés y los otros amigos llegaron a la altura de la cervecería Cruz Blanca, en la confluencia de las calles de Goya y Alcalá, Andrés ya no estaba con ellos. Había quedado tendido en el suelo, más atrás, con dos puñaladas en el corazón.

EL PROTECTOR DE LA EXTREMA DERECHA

  Cuarenta y ocho horas después de su asesinato, el gobernador civil de Madrid, Juan José Rosón, declaraba en rueda de prensa: “Sí, es cierto que durante los últimos días se han generado unas anormales relaciones de tipo político en esta ciudad. Creo, sin embargo, que la cota de violencia es normal en Madrid, globalmente considerada”. La manifestación del 1 de mayo de ese año se convirtió en un homenaje a Andrés, y centenares de miles de personas gritaron indignadas por las calles de la capital: “Fuerza Nueva, asesina” y “Vosotros, fascistas, sois los terroristas”.

  Por su participación en el asesinato, fueron detenidos José Luis Martínez Merino, de 17 años, autor material de las dos puñaladas mortales que recibió Andrés y miembro del Frente de la Juventud; Federico Baudín Pichardo, también de 17 años, que sujetó a Andrés por la espalda mientras Martínez le clavaba un machete militar, con una hoja de 18 centímetros; Claudio Alonso Becerro de Bengoa, de 17 años, y un menor, José María Vega Dosal, de sólo 15 años. Según el auto judicial, “las dos cuchilladas eran de carácter mortal y produjeron a Andrés García Fernández la muerte instantánea por hemorragia traumática con el consiguiente colapso circulatorio”.

 a-garcia_02.jpg Inmediatamente, los asesinos salieron corriendo hacia la cafería California, situada en la misma calle de Goya y, durante los años de la Transición, un reducto de la extrema derecha. Allí, Martínez Merino se lavó las manos y limpió de sangre el machete. Días después, el asesino entregó el arma del crimen a su madre, para que se lo guardara en la finca familiar de Los Enebros, situada en las proximidades de la localidad madrileña de San Agustín de Guadalix. Entre los encubridores de Martínez Merino también se encontraban un tal “Fredi” y un tal “Chema Vega”, pero la instrucción judicial no avanzó tampoco nada por ese camino.

  Martínez Merino había sido detenido anteriormente como sospechoso de haber participado en el asalto a la sede del PCE en la calle de Elfo, en el madrileño barrio de Quintana. Estudiaba segundo curso de BUP en el Colegio de los Padres Agustinianos de Madrid, de donde fue expulsado por su comportamiento agresivo. Durante el transcurso del juicio, varios psicólogos y psiquiatras requeridos por el fiscal, el acusador particular y las defensas, manifestarían que Martínez Merino era un sujeto socialmente peligroso, que podría volver a repetir lo que hizo, dada su desviación de personalidad, que le hacía muy irritable.

  En el momento del crimen, formaba parte del Frente de la Juventud, grupo al que se había afiliado en el mes de septiembre de 1978, tras darse de baja de Fuerza Joven, en donde había militado desde diciembre de 1977.

  El Frente de la Juventud, formado a partir de una escisión de Fuerza Nueva, era oficialmente legal desde el 30 de noviembre de 1978. A pesar de que varios de sus militantes aparecieron implicados en asesinatos y múltiples actos violentos durante los últimos años de la década de los 70, como el asalto a la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, la formación ultraderechista nunca llegaría a ser ilegalizada.

FAMILIA DE COMUNISTAS

  Andrés había nacido en el seno de una familia obrera y comunista emigrada a Francia en 1969, cuando él era un niño. Los García regresaron a Madrid en 1977, sólo dos años antes del crimen. El joven asesinado era miembro de la Agrupación de las Juventudes Comunistas de Retiro. Estaba terminando COU en el instituto Tirso de Molina, en Portazgo, en el que asistía a las clases nocturnas.

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Cementerio de la Almudena, despedida de Andrés
  En la línea que caracterizó a los Tribunales de Justicia durante aquellos años, a la hora de abordar los asesinatos protagonizados por miembros de la extrema derecha, la sentencia exculpa al menor y a Claudio Alonso, de quien se dice que “sólo intervino en la persecución del grupo formado por el fallecido y sus amigos sin participar en la agresión contra el mismo”. Todo ello, a pesar de haber quedado acreditado que Claudio Alonso Becerro de Bengoa “formaba parte del grupo que persiguió a Andrés García y sus amigos, que vio a Andrés herido, que no le prestó ayuda y que luego marchó a su casa silenciando totalmente los hechos”.

  El propio Becerro de Bengoa había reconocido, según consta en el sumario, que “poco antes del cruce con la calle de General Mola, José Luis Martínez Merino mostró a los que le acompañaban un cuchillo que portaba en la cintura, del cual el dicente vio la empuñadura, que era de grandes dimensiones y de color negro, diciendo: ‘Tengo ganas de estrenarlo”.

  En la misma declaración, hay otra manifestación de Becerro Bengoa, en la que reconoce su presencia física mientras se producía el apuñalamiento de Andrés: “Viendo el declarante cómo, instantes después, caía desplomado el agredido y oyendo que alguien del grupo decía: ‘fuera’, por lo que todos echaron a correr por la calle de Goya hacia Colón”.

  Sólo José Luis Martínez y Federico Baudín son condenados por el “homicidio”, de Andrés García. Además, se les aplica la atenuante de la minoría de edad, con lo cual la pena queda reducida a “ocho años de prisión mayor, accesorias y costas”

  Además, se condena a ambos procesados a que indemnicen, “por partes iguales y sustituyéndose solidariamente en caso de insolvencia, con dos millones de pesetas a los herederos de Andrés García Fernández”.

   Los padres de Andrés, María del Carmen Fernández y Andrés García Oset, ambos fallecidos ya, quedaron destrozados tras el asesinato de su hijo y nunca se recuperaron de la tragedia. A Andrés García Fernández no se le considera oficialmente víctima del terrorismo.

domingo, 27 de abril de 2014

Presentación del Libro: ÁGUILAS SOBRE LA MURALLA


El 25 de Abril del 2014 en la Residencia Universitaria Alberto Colao en Cartagena.





 

Aunque no haya sido el único ni el último de los grandes personajes cartageneros de los tiempos recientes, el cónsul Fricke es plato de gusto para cualquiera que quiera conocer lo que fue la región de Levante en la primera mitad del siglo XX, justo el momento en que este territorio de nuestra península comenzaba a entrar en la modernidad.
En febrero de 1936, cuando la II República Española se encuentra viviendo unas elecciones cruciales, es Enrique Carlos Fricke, el cónsul alemán, el hombre de moda al que el Estado Español acaba de entregar la Distinción de Primera Clase de la Orden Civil de Beneficencia, por sus muchos trabajos a favor de su patria de nacimiento y su país de adopción.



Este controvertido personaje, que llegó a Cartagena en 1917, en plena Guerra Mundial, era un hombre de dudosa procedencia, ornado con falsos títulos y con patente de moderno corsario, forastero emprendedor y trapichero que fue muy recibido en una Cartagena profundamente influida por la vida militar y por la actividad minera…


“Águilas sobre la muralla”, la tercera de las obras editada por la Asociación Memoria Histórica de Cartagena, se encamina a la recuperación de la Memoria Histórica en la España del Siglo XX.

Esta obra de Francisco José Franco Fernández relata la historia de unos personajes concretos que existieron en un tiempo y un espacio determinado: Los años 20, 30 y 40, en torno a los cuales se mezclan, en el acervo colectivo,  la realidad, el mito y la leyenda.

Francisco José Franco Fernández
El autor recoge todo eso y lo mezcla con rigor histórico en su contexto, dibujando un espacio literario en el que se entremezclan personajes reales, protagonistas de la vida social y política de aquel tiempo, con otros ficticios que se introducen casi de puntillas en el relato, como hilos conectores que nos llevan a conocer la presencia del nacional-socialismo en la España de aquellos complejos años.

"Águilas sobre la muralla" será presentado el viernes, día 25 de abril,  a las 20,00, en el salón de actos de la Residencia Universitaria “Alberto Colao”, por Francisco Martínez Muñoz, vicepresidente de la Asociación memoria Histórica de Cartagena y Luis Miguel Pérez Adán, presidente del INCIS (Instituto Cartagenero de Investigaciones Históricas). 






El hijo del autor amenizando el acto.

En la mesa: Luis Miguel Pérez Adán (INCIS) Francisco Martínez Muñoz (MHC)
Francisco José Franco Fernández (Autor)



Francisco José Franco Fernández firmando ejemplares de su libro

La voluntad del intérprete y la justicia


Ana Messuti, Carlos Slepoy


26/04/2014 
 Ana Messuti, Carlos Slepoy y Máximo Castex
 
Se trata de una negativa anunciada. Ya había emitido el fiscal  un dictamen sobre  la extradición de Antonio González Pacheco, alias 'Billy el Niño', y había dejado clara su postura contraria a la extradición.
"No hubo confrontación de posiciones, esencial para toda actuación judicial"
En la vista sustanciada el pasado 3 de abril en la Audiencia Nacional con respecto a la extradición de Muñecas Aguilar sostuvo los mismos argumentos. En esa ocasión no fue autorizada la presencia de representantes de las víctimas ni hubo personación por parte del Estado argentino. Es decir, no hubo ninguna confrontación de posiciones, esencial para toda actuación judicial, esencial para la justicia. Y por consiguiente, no se formuló ninguna objeción a la argumentación del fiscal.
Sin embargo hay objeciones, y muy claras: en primer lugar, con respecto a la calificación jurídica de los hechos. Para la justicia española, los actos de tortura perpetrados fueron actos de tortura aislados, no inscritos en un contexto histórico en el que la tortura de los opositores políticos se practicaba sistemáticamente.
Para la justicia argentina y para la justicia universal, esos actos se inscribieron en dicho contexto histórico y por lo tanto pueden calificarse como crímenes de genocidio/lesa humanidad, crímenes que han caracterizado ese período. En el primer caso, son aplicables plazos de prescripción. En el segundo, no: los crímenes contra la humanidad son imprescriptibles. Se ha pedido la extradición por un delito y se responde como si se tratase de otro delito.
Se ha pedido la extradición en el ámbito de la jurisdicción universal  y de la normativa internacional y se la niega encerrándose en el ámbito de la jurisdicción territorial e invocando las normas de los Códigos Penales nacionales.
Toda aplicación de la ley refleja una interpretación. Y toda interpretación refleja, en última instancia, la voluntad del intérprete.

sentencia del Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que ordena la retirada del monolito fascista ubicado en la Plaza de Bibataubín de Granada.


Monolito homenaje a José Antonio


 COMUNICADO (Granada, a 8 de abril de 2014)



La Asociación Granadina “Verdad, Justicia y Reparación” celebra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que ordena la retirada del monolito fascista ubicado en la Plaza de Bibataubín de Granada. Esta vez sí, estamos ante una resolución judicial propia de un Estado de Derecho, que pone fin a una anomalía democrática.



Llevamos años denunciando que dicho monolito hace apología del fascismo y demostrando que carece de valor artístico, y, por fin, el Tribunal Superior nos da la razón. Pronto, podremos pasear por el centro de Granada sin tener que soportar esa infame escultura que supone un insulto a las víctimas del franquismo y a todos los demócratas.



Recordamos que el monolito rinde homenaje a José Antonio Primo de Rivera y a la Falange, un partido, con amplio historial delictivo, que participó activamente en la represión, causando más de 8.000 víctimas, sólo en Granada. Eran falangistas los que se presentaban en nuestros domicilios, de madrugada, detenían a nuestros padres o abuelos, les daban el tristemente célebre “paseíllo” y no volvíamos a verlos nunca más. 



En el Parlamento Europeo, donde hemos denunciado recientemente la existencia de este símbolo fascista, no pueden creer que, después de 35 años de democracia, el gobierno municipal del Partido Popular mantenga todavía una escultura que representa el mismo saludo que hacían los nazis de Hítler en Alemania y los fascistas de Mussolini en Italia. Regímenes aliados de Franco que provocaron más de 50 millones de muertos en Europa, durante la segunda guerra mundial.



La sentencia del Tribunal Superior crea jurisprudencia y sienta un magnífico precedente. Estamos convencidos de que la nueva Ley de Memoria Democrática, que será aprobada en breve por el Parlamento de Andalucía, permitirá limpiar nuestras calles y plazas del resto de símbolos fascistas para restablecer, definitivamente, la normalidad democrática.



Pedimos, entre otros, la retirada de los siguientes símbolos franquistas:

El rótulo dedicado a José Antonio en la Catedral de Granada. 

El Hospital Licinio de la Fuente, que lleva el nombre de un ministro franquista.

El epitafio “Aquí yacen los caídos por Dios y por la Patria” que hace apología del golpismo en el Patio de Santiago del cementerio de Granada. 

Las viviendas de protección oficial que aún tienen el escudo de Falange.

La calle Varela, que lleva el nombre de un criminal de guerra.

La plaza que lleva el nombre de Francisco López Burgos, autor del símbolo fascista de Bibataubín, que fue premiado por la dictadura, mientras los verdaderos artistas eran fusilados o acababan en el exilio.

Francisco Vigueras, responsable de Comunicación de la
Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación.

Carlos Jiménez Villarejo: "El pasado franquista no ha pasado, sigue entre nosotros"


El exfiscal anticorrupción presentó en Archena, en el contexto de las X Jornadas de la Memoria Histórica, organizadas por el  Ateneo, su libro “Jueces, pero parciales. La pervivencia del franquismo en el poder judicial” ante un numeroso público expectante.




Rufina Campuzano, Carlos Jiménez Villarejo, José Molina, Dolores Murcia

Diego Jiménez/Murcia.- 24.04.2014
Abrió el acto la presidenta del Ateneo de la Villa de Archena, Rufina Campuzano, ayudada en la moderación en la mesa por Dolores Murcia. La presentación del ponente corrió a cargo del abogado José Molina, archenero afincado en Barcelona, quien, visiblemente emocionado por una presentación audiovisual que repasaba su trayectoria, pasó a exponer algunas pinceladas de la personalidad de Carlos Jiménez Villarejo.


José Molina destacó de él su gran labor desarrollada en la lucha contra la corrupción y su gran compromiso ético y social en una trayectoria profesional que arranca con su ingreso en la carrera fiscal en 1962, pasando por actuaciones como la querella conjunta con el fiscal José María Mena contra los directivos de Banca Catalana, y culminando con su asunción de la Fiscalía Anticorrupción en 1995, con condenas tan señaladas a personajes como Mario Conde, Roldán y Jesús Gil. En 2004, por razones políticas, el PP lo destituyó, y desde ese momento pasó a asesorar a organizaciones como IU, ATTAC, SOS Racismo y a la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona.



Intervención de Carlos Jiménez Villarejo

El exfiscal, que centró su exposición en las tesis expuestas en su libro "Jueces, pero no parciales" (escrito en colaboración con Antonio Donate), inició su intervención congratulándose de la celebración de actos por la II República en Archena, pues aquel régimen constituyó la primera gran esperanza democrática de España. Recordó que la Ley 24/2006, redactada en el setenta aniversario de la Guerra Civil, contiene, en su artículo único, un homenaje a la República. Pero esa contienda aún no ha sido superada, a su parecer, pues, afirmó, “el pasado franquista no ha pasado, sigue entre nosotros”.



Emocionados recuerdos

El conferenciante pasó a recordar a todo un conjunto de víctimas del franquismo: las personas ejecutadas por procedimientos sumarios, extrajudicialmente; las eliminadas por penas de muerte en Consejos de guerra sin garantías judiciales; los presos políticos, nunca debidamente rehabilitados; las personas detenidas y torturadas durante toda la dictadura; los guerrilleros antifranquistas…



No se pueden cerrar en falso las heridas

En contraposición al caso español, afirmó que en Alemania se ha constituido una oficina que investiga los crímenes del nacionalsocialismo y “nadie se echa las manos a la cabeza” por ello. Se refirió a Hanna Arendt, investigadora de regímenes totalitarios, que afirmó que estos no están totalmente vencidos, como se constata en el caso español. Ante la pretensión de muchos de “cerrar las heridas” de aquella guerra,  Jiménez Villarejo hizo suya la expresión de alguien que afirmó que “no se pueden cerrar en falso heridas infectadas”.



Inhibición judicial.

Los poderes públicos y el aparato judicial hacen caso omiso a las peticiones de reparación a las víctimas, como lo demuestra el hecho de que las peticiones de muchas personas ascendientes que acuden a los llamados “juicios de revisión” son sistemáticamente rechazadas. La Sala de lo Militar del Tribunal Supremo ha desestimado incluso la petición de la nieta del poeta oriolano Miguel Hernández.



Esa misma inhibición puede detectarse en los casos de las desapariciones forzosas. J. Villarejo hizo alusión a un titular de El País que lo demuestra: “Trece asesinados y ningún juez en Espinosa de los Monteros”. Citó así mismo el caso de una mujer que exhuma en solitario, sin ayuda oficial, un total de 15 fosas en el provincia de Palencia. La situación es tan sangrante que llevó a la denuncia de muchos familiares en 2006, en un proceso que condujo a la condena de Baltasar Garzón y a su salida de la Audiencia Nacional.



Denuncias de organismos internacionales

Jiménez Villarejo citó el Informe de Amnistía Internacional, de mayo de 2012, en el que se denuncia la inhibición española en los casos de desapariciones y torturas, lo que, a juicio de esta organización, ha creado una situación de total desamparo judicial.



Por otro lado, la Comisión de Expertos de la ONU, de visita a España en 2013, comparó la situación de nuestro país en este ámbito a la que se registra en países como Nepal y Siria, por lo que, a juicio de esos expertos, en España “la Justicia está ausente”.  La citada Comisión, pues, aconsejaba la creación de un órgano específico para investigar las desapariciones forzadas, cosa que no se ha hecho.



Idénticas recomendaciones había hecho con anterioridad el Consejo de Europa, en 2006, pidiendo la creación en España de una Comisión de Expertos. Todo ha caído en saco roto, haciendo nuestro país “oídos sordos” a dichos requerimientos. Villarejo enfatizó, por ello: “El abandono de las víctimas del franquismo es un fenómeno insólito”. Para añadir algo más: “El derecho a la Reparación de las víctimas es tan fundamental que si España lo sigue violando debería ser sancionada por los organismos internacionales”.



Inhibición, también, y parcialidad de los jueces

Villarejo documentó la inhibición judicial con varios casos. Citó el de Francisco Echevarría, forense del País Vasco, que investiga sobre fosas comunes en Castilla-León, Navarra y País Vasco, en donde podrían haber 5.000 desaparecidos. “Nunca hubo un juez que estuviera presente en estas investigaciones”, afirmó el ponente.



“Los partidos judiciales archivan los requerimientos de la Audiencia Nacional”, denunció, pues de 47 partidos judiciales a los que se enviaron dichos requerimientos sólo lo hicieron siete u ocho. Ante ello dijo que “es una evidencia que sigue habiendo jueces parciales”, para añadir a continuación que la Ley de Amnistía de octubre de 1977 no puede ser invocada para justificar la impunidad de tantos crímenes del franquismo.



Criticó, además, que hasta diciembre de 2007, en que se aprobó la Ley de la Memoria Histórica, no se derogaron las leyes represivas franquistas, ante lo que se preguntó: “¿Por qué se esperó tanto?”.



Recientemente (enero de 2014) el relator de la ONU incide en que el Estado Español debe dar pasos decididos hacia las reivindicaciones de las asociaciones memorialistas.



Jiménez Villarejo concluyó su intervención, con la afirmación de que necesitamos  “otro modelo de Justicia (pues las víctimas del franquismo son las más invisibles) y otro modelo de Estado”, pues, a su juicio, “estamos en una situación crítica”.



Tras la brillante exposición de este jurista, tuvo lugar un animado coloquio que se prolongó hasta altas horas de la noche.