sábado, 19 de noviembre de 2016

EL ASESINATO DE LORCA 80 AÑOS DESPUÉS


Lugar de la ejecución de García Lorca.

Las contradicciones entre las declaraciones de los miembros de la familia Rosales, las declaraciones chulescas después de su asesinato por parte de quienes habían participado de él, las imprecisiones en cuanto al lugar donde afirmaban haberlo sepultado, ciertos documentos gráficos entre los que se encontraba la fotografía del lugar de la ejecución, llevada a cabo pocos días después de que éste se produjera... fueron parte de las aportaciones hechas por Víctor Fernández, en la conferencia que impartió el miércoles, 16 de noviembre, en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, una de las actividades programadas durante el período de tiempo coincidente con la exposición "LOS NIÑOS DE LA GUERRA, CUENTAN SU VIDA, CUENTAN TU HISTORIA" que la Asociación Memoria Histórica de Cartagena ha organizado en colaboración con la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena y la Asamblea Regional de la Región de Murcia.
Víctor Fernández, conferenciante, junto a David Martínez, concejal de Cultura

En su disquisición, Víctor Fernández, escritor y periodista que se define a sí mismo como lorquiano, habló sobre la participación en el asesinato de Ramón Ruiz Alonso, diputado de la CEDA y del matón Juan Luis Trescastro, así como de la presencia del falangista Federico Martín Lagos en el domicilio de los Rosales el día de la detención, y de como todos ellos actuaron a instancias el gobernador civil José Valdés.

Lorca fue una más entre las víctimas de la represión llevada a cabo por las autoridades granadinas, las mismas que habían ordenado su detención el 16 de agosto, y por mucho que el régimen de Franco tratara de achacar el crimen a una serie de rencillas familiares, los documentos del 65 que recientemente salieron a la luz no dejan lugar a dudas sobre que realmente la naturaleza del crimen fue de carácter político. 

Pero lo que más hay que destacar no es el hecho de las mentiras franquistas en sus declaraciones públicas o las imprecisiones vertidas por éstas en los documentos. Poco hay que hablar acerca de la falsedad de atribuirle su pertenencia a la masonería o su militancia en las filas socialistas. Lo que hay que destacar es el clima de impunidad en que se desenvolvían los ejecutores y sus cómplices, la arrogancia que impregnaba el alarde de las declaraciones de sus acciones, esa misma arrogancia, esa misma impunidad con la que actuaron durante cuarenta años jerifaltes y lacayos del régimen, de un régimen del que, por más que los nostálgicos se empecinen en condenar en medio de esta mutilada democracia que persiste en la negación de lo evidente, fue un régimen dictatorial, criminal y corrupto, un régimen que continuará avergonzando nuestra historia en tanto no seamos capaces de condenar definitivamente y sean reparados los crímenes padecidos por sus víctimas.


Federico, lo hemos dicho muchas veces, sigue vivo en todas las bibliotecas del mundo, pero al igual que  las restantes víctimas del franquismo, no podrá descansar en paz hasta que se lleve a cabo la reivindicación sobre ellas de VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN







martes, 15 de noviembre de 2016

ARACELI RUIZ: "YO TAMBIÉN FUI UNA REFUGIADA"


Araceli fue uno de los 40.000 niños españoles que, entre el 1937 y 1938, fueron acogidos voluntariamente en la Europa de entreguerras.
 “Mi padre quedó en la cárcel. Mi madre, madre de seis hijas, se moría de pena cuando las bombas comenzaron a caer sobre Gijón. Ella quería darnos una vida mejor y, cuando se enteró de que la URSS iba a acoger a 3.000 niños españoles, no lo dudó y nos apuntó”.
Entre los centenares de criaturas que las diputaciones de León y Asturias refugiaron cerca del  puerto de El Musel  hasta que su barco pudiera partir, se encontraban Águeda, Conchita, Araceli y Angelines, cuatro de las seis hermanas Ruíz.
 “Te puedes imaginar lo que era aquello; todos los niños llorando. La mayoría eran hijos de mineros. Y así estuvimos varios días esperando porque el Cervera, el crucero de Franco anclado frente al puerto, amenazaba con hundirnos”.

Araceli, en el centro

… Y llegaron a Leningrado:
 “Aquí éramos hijos bastardos de republicanos. Allá, San Petersburgo se volcó en recibirnos con pancartas que decían ‘bienvenidos los hijos del heroico pueblo español”. “Igualito que ahora en Hungría o Macedonia” ironiza cuando recuerda el cariño, la amabilidad y las condiciones con las que fueron acogidos los 3.000 españolitos que iban a pasar unos meses a la Unión Soviética y se quedaron, como en el caso de Araceli, más de 40 años. “En Leningrado había nueve casas para niños. Yo dormía en la número 4. Todo estaba limpísimo. Comíamos a su debido tiempo. Estudiábamos con maestros españoles y un poco de ruso. Fíjate lo que hizo la Unión Soviética que, como nos faltaban manuales de estudio, mandó que tradujeran libros para nosotros. Igualito que ahora”, repite.
Otra huida del fascismo Entre la escuela, juegos de trineos, visitas al teatro y muchas lágrimas contagiosas de morriña, discurrieron su infancia y adolescencia, interrumpidas de nuevo por otra guerra: “¡Parecía que los conäictos nos persiguieran y el que se avecinaba era mucho peor!”, exclama.
Se encontraba en Odesa, evacuada por miedo a la ofensa del fascismo,  donde, el mismo día que empezó la II Guerra Mundial en la URSS, la ciudad fue bombardeada volvieron a evacuarles. Navegó por los mares Negro y Caspio, atravesó el desierto de Asia Central hasta Samarcanda, casi en la frontera con Afganistán. La niña tuvo que aprender otro idioma, el uzbeko. Pasó hambre. Trabajó duro en los campos de algodón y como mano de obra bélica. Y los cuatro años de penurias finalizaron cuando, al final de la guerra, todo volvió a la normalidad, retomó los estudios que la convirtieron en ingeniera economista de ferrocarril y en funcionaria del Ministerio de Finanzas ruso.
En Moscú se enamoró. “Yo me quería casar con un español, fuera feo o guapo, porque yo aún tenía la idea de regresar a España y pensaba ‘si me caso con un ruso, me quedó aquí’. Y se casó con el hijo de un minero de Sama de Langreo: Laureano Fernández.
Y en el 62… a Cuba. Cuando estalló la crisis de los misiles, la Unión Soviética necesitaba traductores para sus asesores en la isla, y allí fueron su marido y ella.

Araceli, como traductora, entre un técnico ruso y uno cubano

En la localidad cubana de Pinar del Río conoció al Che, que se interesó por la historia de los Niños de la Guerra.
Me preguntó por mis padres. Yo le conté que llevaba casi treinta años sin verlos, que no sabía nada de ellos. Y él me contestó: ‘Pero si Cuba no ha roto relaciones con España’. Al cabo de una semana mis padres estaban en La Habana”.
Araceli estaba embarazada de su segundo hijo cuando volvió a ver a sus padres en el aeropuerto José Martí. “Mi padre tenía 76 años, mi madre 71. Y yo al verlos bajar por la escalerilla del avión, sólo lloraba. Había pasado tanto tiempo”.
Volvió a Moscú después de cuatro años, trabajando como locutora de radio hasta su jubilación, y después… el regreso.
 “Mi marido yo volvimos en el 69 a España, de vacaciones. Pero la policía franquista no nos dejaba en paz. Nos interrogaban sobre nuestro pasado en Rusia y en Cuba. Así que hicimos cruz y ralla y decidimos que hasta que no muriese Franco no volveríamos a España”. Con la mala suerte de que el marido de Araceli falleció sólo dos meses antes de que lo hiciese el dictador.

Araceli Ruiz y Dolores Cabra
Araceli, ahora, preside en Asturias la Asociación Niños de la Guerra.
Esta mujer de 94 años, pletórica de energía, comprometida en la causa de los refugiados, luchadora incansable, estará dos días en Cartagena, y tendrá cuatro encuentros con alumnado de varios IES de Cartagena en las mañanas de los días 17 y 18, terminando con una conferencia que ella y Dolores Cabra impartirán el próximo 18, a las 20,30 horas, en el salón de actos del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, conferencia titulada “LOS NIÑOS DE LA GUERRA” a la que aportará sus experiencias personales, que estamos deseando oír de sus labios.

Bienvenida, Araceli.

lunes, 14 de noviembre de 2016

POR EL PODER DE UNA PALABRA, LA PALABRA LIBERTAD

... Et pour le pouvoir d'un mot
je recommence ma vie.
Je suis né pour te connaître,
pour te nommer:
Liberté

Y por el poder de esa palabra, la palabra LIBERTAD, nos reunimos en torno a Vicente Palao, Ramón Palao y Edu Piqueras, que nos conmovieron en la tarde del viernes con su concierto "Canciones de exilio y Libertad" y con sus voces, sus guitarras y su sensibilidad nos hicieron gozar, nos hicieron pensar, nos hicieron soñar... soñar en nuevos tiempos en que se haga realidad la libertad.

Transcribimos, en primer lugar, las palabras de Eusebio Saura:


Buenas tardes, del día en que hemos conocido la muerte del poeta canadiense Leonard Cohen (cuya hija se llama Lorca, en homenaje a Federico).
 ¡Y, no nos sobran poetas! ¡Y menos, poetas que canten alzando la voz contra los  nuevos déspotas, los tiranos electos! Que se encaraman al pedestal del odio y la superstición, del sexismo y la xenofobia, del desprecio a la cultura, a la ciencia y el conocimiento. Que enarbolan la palabrería, y arengan a los ignorantes con los espantajos del miedo a los “otros”, y del sectarismo ciego. Que pretenden justificar, de nuevo la tortura, la barbarie; en nombre de la “seguridad”, ante la epidemia de inestabilidad y temor, que ellos mismos propagan. Que se disponen a levantar muros, y tender alambradas; a levantar huracanes de odio contra la humanidad, como decía Labordeta. 
¡Necios que confunden valor y precio! Como advertía Don Antonio Machado. 
¡Necesitamos poetas! Poetas que nos traigan, y lo griten (o lo canten, que es lo mismo): El abrazo fraternal de los iguales (los nadies de Galeano) contra el frío de la injusticia. La cooperación, la colaboración, alternativas a la competencia ventajista y al expolio. La solidaridad de los ciudadanos del mundo con los refugiados, los exiliados de todos los exilios de la tierra. Las luchas de los partisanos por las libertades, por todas las libertades y la dignidad de todos. La defensa de las condiciones de la vida en el planeta, que es nuestra casa común. 
Poetas que clamen contra el olvido impuesto por la fuerza de las armas, y el silencio de los medios; que contribuyan a la articulación de la memoria (la nuestra y la de toda raza humana). 
¡Haznos un sitio en tu montura, caballero derrotado! ( decía León Felipe) Que  atraviesas hoy Los Balcanes, como antes los Pirineos; y te haces a la mar en el Egeo, como antes en el Atlántico, con las manos ateridas y el corazón helado. Arrostrando la muerte.” Dejando atrás media vida, te llevas la otra mitad, por no quedarte sin vida.” (Joan Olivé dixit)

Pues, bién, esta noche, en Cartagena, gracias a la iniciativa de la Asociación por la Memoria Histórica, e incluido en la programación cultural del “Luzzy”. Desde La Siberia Murciana, el Cantón del Altiplano; tras superar, a duras penas, la descompresión (de 700 m. al nivel del mar en una hora) y el “jet-lag”. 
He aquí a ¡“Los hijos del Arabí”!, ¡“ La Esencia Ibérica del Cerro de los Santos”!
¡Rescatados de las garras de las discográficas!
Al mando de los recursos gráficos:
José Antonio Muñóz, “El Niño de la Leika”

A la guitarra y coros:
Eduardo Piqueras, “ El de los Dedos como Centellas”

Voz, propiamente dicha, verso, letras, y lo que sea menester.
Ramón Palao, La Voz del Altiplano, alias “Ramón el de la Gubia”

Voz y guitarra políglotas:
Vicente Palao , “El Manijero de la Cuadrilla”, anfitrión, editor persistente, reciclador      Impenitente, promotor cooperativo, marchante  de arte amateur  

Por una sola vez, bajo licencia especial ( sin pago de derechos) del Círculo Poético de Yecla y la Cooperativa Agrícola Utópica.

                             CANCIONES DE EXILIO Y LIBERTAD   




Camí de l'Exili: Camino del Exilio 
(Pere Oriol Costa/Xavier Ribalta)

Camino del exilio
huyen de su país
camino del infierno 
bajo un cielo gris.

Soldados y oficiales
con las casacas rotas
destrozadas en el frente
que defendieron tantos años.

Los que hemos de nacer aún
os decimos adiós
Los vientos de la costa
os dicen adiós,
ADIÓS ADIÓS OS CANTAN LOS PÁJAROS
ADIÓS ADIÓS OS LLORA LA NOCHE.

¿Qué se ha hecho, qué será de vuestra tierra?
¿Qué se ha hecho, qué será de vuestro país?

En los balcones han cambiado las banderas
Y por las calles suenan cánticos diferentes
Vuestras mujeres que os juraron amor
cambiaron de opinión ante los ganadores.

Los que hemos de nacer aún,
Os decimos adiós.
Los vientos de la noche
os dicen adiós

ADIÓS ADIÓS OS CANTAN LOS PÁJAROS
ADIÓS ADIÓS OS LLORA LA NOCHE

ADIÓS ADIÓS, ADIÓS ADIÓS.


Cada momento de la Historia ha tenido sus propias canciones que nos ayudan a identificarlo. La música expresa todo lo que el ser humano siente, sus miedos, sus alegrías, sus tristezas, sus esperanzas...
No podemos dejar de lado el valor educativo, histórico y moral de la música. El folklore popular identifica a un pueblo y refleja los acontecimientos históricos que quedan reflejados en sus canciones.
Por eso, junto al resto de actividades programadas, no podíamos dejar de lado la celebración de un acontecimiento musical en el entorno de la exposición "LOS NIÑOS DE LA GUERRA CUENTAN SU VIDA, CUENTAN TU HISTORIA"

HEREUX QUI COMME ULYSSE
Feliz quien como Ulises (George Brassens)

Feliz quien como Ulises ha hecho un bello viaje
Feliz quien como Ulises disfrutó de mil paisajes
Y ha retornado después, tras varias travesías
Al país de las verdes alamedas.

Por una simple mañana de verano
Cuando el sol te canta al corazón
¡Qué bella es la libertad, LA LIBERTAD!

A pleno sol y con el viento
Bajo la lluvia o el buen tiempo
Vivíamos muy contentos
Mi caballo, mi Provenza y yo

Por una bonita mañana de verano
Cuando el sol te canta al corazón
¡Qué bella es la libertad, LA LIBERTAD!

Cuando se han acabado las desgracias
Cuando un amigo seca tus lágrimas
¡Qué bella es la libertad, LA LIBERTAD!

Quemados por el sol y por el viento
Perdidos en medio de los lagos
Viviremos muy contentos
Mi caballo, mi Camargue y yo,
Mi caballo, mi Camargue y yo.

La exposición nos narra el drama de los cientos de niños y niñas que fueron evacuados a otros países para protegerles de los horrores de nuestra guerra civil, y este concierto, tomando como referente el desamparo, el desarraigo de estas criaturas exiliadas, nos habló de exilio y de esperanza, la esperanza de la libertad..

Los poemas y reflexiones de Garfias, Cernuda, Alberti o Sánchez Vázquez y las canciones de Ribalta, Brassens, Aute, Labordeta, Plagiario, Serrat, Montllor, Prada, Yupanqui, y - cómo no - nuestro recién desaparecido Cohen, junto a las imágenes seleccionadas por José Antonio Muñoz, nos hicieron volar en esta ocasión.


Con el cuerpo aún caliente de Leonard Cohen, y el impacto por la pérdida del poeta y cantante canadiense, con enorme emoción interpretaron su canción "El partisano"

EL PARTISANO 
(Leonard Cohen)

Cuando atravesaron mis fronteras
Se me conminó a que me rindiera
Pero no pude hacerlo;:
Cogí mi fusil y desaparecí.

He cambiado mil veces de nombre
He perdido a mi mujer y mis hijos
Pero tengo muchos amigos;
Algunos siguen conmigo aún

Una anciana nos dio cobijo
Nos escondió en su granero
Luego llegaron los soldados:
Ella murió sin delatarnos.

Éramos tres esta mañana
Y soy el único que queda esta noche
Pero debo continuar...
Las fronteras son mi prisión.

OH EL VIENTO, EL VIENTO SOPLA
SOBRE LAS TUMBAS EL VIENTO SOPLA
PRONTO LLEGARÁ LA LIBERTAD
¡ENTONCES SALDREMOS DE LAS SOMBRAS!

Queremos recordar, en particular, la presentación que de los músicos hizo Eusebio Saura y la interpretación del poema de Paul Élouard, "Liberté", del que, en su traducción al lenguaje musical, tantas y tantas versiones se han hecho, y es la de Nacha Guevara, la canción llamada "Yo te canto, libertad", la más conocida y la que nuestros amigos interpretaron en esta ocasión.

Y una consideración especial a la canción "Esposas", composición de Ramón Palao, en que se evoca ese viaje de 15 mujeres yeclanas que, próximo el final de la contienda, se dirigieron a Madrid para encontrarse con sus maridos combatientes, y ante cuyo coraje, el capitán permitió a las parejas que pasasen una última noche juntos en los túneles del metro.


Qué mejor manera de finalizar este artículo, que con el poema "LIBERTÉ", de Paul Élouard, el mejor resumen del espíritu que imperó en esta velada: 

LIBERTÉ
(PAUL ÉLOUARD)

Sur mes cahiers d’écolier

Sur mon pupitre et les arbres

Sur le sable sur la neige
J’écris ton nom

Sur toutes les pages lues

Sur toutes les pages blanches

Pierre sang papier ou cendre
J’écris ton nom

Sur les images dorées

Sur les armes des guerriers

Sur la couronne des rois
J’écris ton nom

Sur la jungle et le désert

Sur les nids sur les genêts

Sur l’écho de mon enfance
J’écris ton nom

Sur les merveilles des nuits

Sur le pain blanc des journées

Sur les saisons fiancées
J’écris ton nom

Sur tous mes chiffons d’azur

Sur l’étang soleil moisi

Sur le lac lune vivante
J’écris ton nom

Sur les champs sur l’horizon

Sur les ailes des oiseaux

Et sur le moulin des ombres
J’écris ton nom

Sur chaque bouffée d’aurore

Sur la mer sur les bateaux

Sur la montagne démente
J’écris ton nom

Sur la mousse des nuages

Sur les sueurs de l’orage

Sur la pluie épaisse et fade
J’écris ton nom

Sur les formes scintillantes

Sur les cloches des couleurs

Sur la vérité physique
J’écris ton nom

Sur les sentiers éveillés

Sur les routes déployées

Sur les places qui débordent
J’écris ton nom

Sur la lampe qui s’allume

Sur la lampe qui s’éteint

Sur mes maisons réunies
J’écris ton nom

Sur le fruit coupé en deux

Du miroir et de ma chambre

Sur mon lit coquille vide
J’écris ton nom

Sur mon chien gourmand et tendre

Sur ses oreilles dressées

Sur sa patte maladroite
J’écris ton nom

Sur le tremplin de ma porte

Sur les objets familiers

Sur le flot du feu béni
J’écris ton nom

Sur toute chair accordée

Sur le front de mes amis

Sur chaque main qui se tend
J’écris ton nom

Sur la vitre des surprises

Sur les lèvres attentives

Bien au-dessus du silence
J’écris ton nom

Sur mes refuges détruits

Sur mes phares écroulés

Sur les murs de mon ennui
J’écris ton nom

Sur l’absence sans désir

Sur la solitude nue

Sur les marches de la mort
J’écris ton nom

Sur la santé revenue

Sur le risque disparu

Sur l’espoir sans souvenir
J’écris ton nom

Et par le pouvoir d’un mot

Je recommence ma vie

Je suis né pour te connaître
Pour te nommer; Liberté

Poésie et vérité 1942 (recueil clandestin)

Au rendez-vous allemand (1945, Les Editions de Minuit)


martes, 8 de noviembre de 2016

CANCIONES DE EXILIO Y LIBERTAD

"...porque sabemos que el que tiene Memoria de su Historia sabe al menos quién es y dónde está, pero el que no la tiene ni sabe quién es, ni está en ninguna parte… es por lo que hemos recogido este puñado de canciones..."

Ramón Palao y Vicente Palao, acompañados a la guitarra por Edu Piqueras, nos ofrecerán a las 19,30 del próximo viernes, día 11 de noviembre, un concierto con el título "Canciones de Exilio y Libertad", enmarcado dentro del conjunto de actividades que están teniendo lugar en torno a la exposición "Los Niños de la Guerra, cuentan su vida, cuentan tu historia" que la Asociación Memoria Histórica de Cartagena está llevando a cabo en el primer piso del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy y que se extenderá hasta el día 28.


… ellos, los vencedores
Caínes sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro
(Luis Cernuda, Un español habla de su tierra”)

“EL DERECHO DE ASILO”

Escapar es el desarraigo. Es el dolor de perder lo que por justicia nos pertenece: Nuestra vida, nuestro hogar. Es dar un gran salto al vacío. Sabes de dónde partes, pero no dónde caerás. Tienes que salir, porque si no, vas a engrosar la lista de desaparecidos.
Escapar entonces es la esperanza. Son los sueños de vida. Es la búsqueda de un lugar donde poder vivir. El derecho de asilo es renacer. (El derecho a la libertad).
…Pero en demasiadas ocasiones encarcelan el asilo.
No se acoge a las personas, se las convierte en prisioneras.
Cuando llegas a otro lugar, miras a tu alrededor y te das cuenta de que eres nadie. No tienes la red de acogida que te pueda ayudar. Has logrado escapar de la tiranía pero vives y sueñas lleno de temores. Lo más importante del asilo es el calor humano. La acogida y el abrazo.
El asilo es el barco de la esperanza.

Libro-cómic “ASYLUM” de Javier de Isusi
Publicado por CEAR (Comisión de Ayuda al Refugiado - Euzkadi)


…Por todo ello, y porque sabemos que el que tiene Memoria de su Historia sabe al menos quién es y dónde está, pero el que no la tiene ni sabe quién es, ni está en ninguna parte… es por lo que hemos recogido este puñado de canciones, poemas, recitaciones de otro tiempo que nos recordarán el exilio forzoso de cientos de miles de españoles tras la guerra civil y la brutal represión de los vencedores, pero también otros exilios forzosos tildados de “económicos” y algunas pinceladas sobre la Libertad, palabra y concepto mutilados (cuando no totalmente silenciados) por las fuerzas inhumanas del fascismo, la xenofobia y el conservadurismo más rancio, ciego e interesado.
Para todo ello contaremos con poemas y reflexiones de poetas o filósofos como Garfias, Cernuda. Alberti o Sánchez Vázquez y canciones de Ribalta, Brassens, Cohen, Aute, Labordeta, Pagliaro, Serrat, Monllor, Prada, Yupanqui y alguna composición propia.
Y las imágenes seleccionadas para la ocasión por José Antonio Muñoz.
Esperamos compartan esta hora de Memoria con nosotros en el marco de la Exposición “LOS NIÑOS DE LA GUERRA”  en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy de Cartagena el próximo viernes, 11 de Noviembre a las 19:30.

Vicente Palao / Ramón Palao/ Edu Piqueras





sábado, 5 de noviembre de 2016

NO PODEMOS IMAGINAR ESE DESAMPARO


Tratemos de imaginar un pueblo cerca del frente de batalla, un pueblo en el que varios niños y niñas han quedado desamparados porque su padre está en el frente, porque su madre, o ambos progenitores, han fallecido en un bombardeo, o se encuentran prisioneros, o han sido fusilados...
No, no es fácil imaginar lo que no has vivido...
Tratemos de imaginar el dolor, el miedo, el desamparo... y no seremos capaces de imaginarlo.
Y así ocurrió, así ocurrió en nuestra guerra civil, así ocurrió en la guerra mundial, así ocurrió y así ocurre en todas y cada una de las guerras del mundo de todos los tiempos.
Siempre los niños las mayores víctimas, siempre los niños...
No podemos, por mucho que lo intentemos, imaginar ese desamparo.
No podemos imaginar los sentimientos de esos niños a quienes para proteger del horror de la guerra hubo que alejar de su ciudad, de su casa de su familia, no podemos imaginar esa sensación de desarraigo.



Podemos acercarnos a ello si acudimos a la exposición LOS NIÑOS DE LA GUERRA CUENTAN SU VIDA CUENTAN TU HISTORIA, que organizada por la Asociación Memoria Histórica de Cartagena permanecerá en la planta primera del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy hasta el 28 de noviembre, y que fue inaugurada ayer, día 4, con la intervención de la presidenta de la AMHC, Josefa Martínez, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena, David Noguera y la Vicepresidenta de la Asamblea Regional de la Región de Murcia, María López.



La guerra española de 1936 - 1939 presentó un carácter de guerra total. Como en todos los conflictos bélicos, fueron los niños los primeros afectados. Miles de hogares se deshicieron, y los bombardeos, la escasez de alimentos y las enfermedades ocasionadas por las malas condiciones higiénicas hicieron mella en la infancia, más que en ningún otro sector de la población.





El Ministerio de Instrucción Pública creó la Delegación Central de Colonias para gestionar el traslado de los niños desde sus lugares de origen hasta instalarlos en colonias colectivas u hogares de acogida y su mantenimiento y educación. Al mismo tiempo se organizaron expediciones hacia varios países, organizadas, en unos casos, por los gobiernos que se ofrecieron a acogerles, pero sobre todo por asociaciones humanitarias o grupos religiosos (los cuáqueros)o por organismos políticos o sindicales con el apoyo mayoritario de amplios sectores de la opinión pública. Más de 32.000 niños fueron expatriados, de los cuales, unos 3.000 lo fueron a la Unión Soviética.


De estos últimos nos habla esta exposición, que recoge la historia del colectivo de niños cuyas vidas y familias se vieron truncadas por las crueles circunstancias posteriores.


La visita a esta exposición constituye la asistencia a un relato que se estructura en torno a dos ejes:
Por un lado, las fotos conservadas por el Centro Español de Moscú, o conservadas por los propios niños, recientemente recuperadas por AGE y por la Fundación Nostalgia, y depositadas, catalogadas y digitalizadas por el Arxíu Nacional de Catalunya.
Por otro, los testimonios escritos de los propios niños recogidos en numerosas memorias, unas publicadas, otras inéditas todavía, y el fondo documental conservado por los niños y por el Centro Español de Moscú que recoge además numerosos testimonios, correspondencia, informes de los maestros, etc. recuperados por la larga y fructífera labor de trabajo entre estas cuatro entidades: Centro Español de Moscú, Archivo Guerra y Exilio, Fundación Nostalgia y Arxiu Nacional de Catalunya 
.

Estos acontecimientos son desconocidos para la mayoría del pueblo español. Se trata, con esta exposición, de paliar el enorme desconocimiento que de estos hechos se tiene, de incorporar a la memoria colectiva y a la historia real de la ciudadanía ese retazo de nuestra historia reciente.


La exposición pretende profundizar en la visión histórica, centrarse en el drama personal y los durísimos condicionantes en los que las guerras obligaron a involucrar a estos niños, antes que atender a los aspectos más tradicionalmente políticos o ideológicos.


La exposición nos habla de los avatares de estos niños desde su salida a España hasta el momento del retorno y de la imagen que los niños tuvieron de su vida en la URSS, imagen que no debe en ningún caso confundirse con su visión de Rusia: ellos siempre han dicho que del sistema soviético tendrán las ideas que tengan, generalmente críticas, pero que de Rusia y del pueblo ruso tienen la mejor imagen del mundo.


El tema de la ocupación nazi de la URSS y su participación en la resistencia junto a los pueblos ruso y ucraniano es otra clave de gran parte de sus vidas, junto a la de la guerra de España. Hijos de una guerra, se vieron protagonistas de otra, que marcó sus vidas de forma irreversible.


El retorno fue otra clave de sus vidas y no se refiere tanto a las cuestiones burocráticas y políticas como a la tragedia del doble exilio.
Las evacuaciones de niños al extranjero durante la guerra se habían concebido con un carácter temporal. Al cambiar la situación, regresarían a España. En este sentido, hubo países como Francia, Inglaterra o Bélgica que facilitaron el retorno. No fue el caso de México y de la URSS, países que no reconocieron al gobierno de Franco. Hubo presiones por parte de los refugiados españoles asentados en México para evitar este regreso y tampoco el gobierno mexicano se mostró muy predispuesto al mismo. Tampoco en el caso de los niños y niñas evacuados a la URSS los españoles allí residentes, muchos de los cuales eran dirigentes del Partido Comunista Español, facilitaron el retorno a lo que se unió la actitud contraria del gobierno ruso. Sólo tras la muerte de Stalin, en marzo de 1953, se iniciaron las negociaciones con el gobierno español para el regreso a España o para la repatriación definitiva.


La primera expedición vino en 1956. Entre los puntos de negociación entre ambos gobiernos estaba el que no fueran considerados por el régimen de Franco como exiliados políticos, puesto que no habían luchado en la guerra civil. Muchos de estos niños se integraron en la sociedad soviética como profesionales cualificados, pero hubo bastantes casos de inadaptación y de claro rechazo hacia la sociedad de acogida.


Exilio o retorno, lo cierto es que hubo una generación a la que la guerra marcó de forma indeleble. Es también evidente que los hijos de los perdedores fueron los más perjudicados porque debieron sufrir las consecuencias de la derrota sin comprender el porqué de una guerra ni haber participado para nada en ella. Los niños que no fueron repatriados tuvieron que asumir, no teniendo clara conciencia de ello, la condición de exiliados.


Todos estos aspectos podemos verlos en un recorrido por la exposición, que se completa con el visionado de varios vídeos, y que tuvo una gran acogida por parte del público asistente a la inauguración, emocionado y conmovido ante muchas de las imágenes ofrecidas, y cuya visita os recomendamos.