lunes, 15 de agosto de 2011

Extracto del famoso artículo de Jay Allen sobre los sucesos de Badajoz:

Jay Allen (Periodista)
Jay Allen (periodista) Agosto 2011


“Esta es la historia más dolorosa que me ha tocado escribir. La escribo a las cuatro de la madrugada, enfermo de cuerpo y alma, en el hediondo patio de la Pensión Central, en una de las tortuosas calles blancas de esta empinada ciudad fortificada. Nunca más encontraré la Pensión Central y nunca querré hacerlo. Vengo de Badajoz, a algunas millas de aquí, en España. Subí a la azotea para mirar atrás. Vi fuego. Están quemando cuerpos. Cuatro mil hombres y mujeres han muerto en Badajoz desde que la legión y los moros del rebelde Francisco Franco treparan por encima de los cuerpos de sus propios muertos para escalar las murallas tantas veces empapadas de sangre. Intenté dormir. Pero no se puede dormir en una sucia e incómoda cama en una habitación que está a una temperatura similar a la de un baño turco, donde los mosquitos y los chinches te atormentan igual que los recuerdos de lo que has visto, con el olor a sangre en tu propio cabello y una mujer sollozando en la habitación de al lado”
“Miles fueron asesinados sanguinariamente después de la caída de la ciudad (.) desde entonces de 50 a 100 personas eran ejecutadas cada día. Los moros y legionarios están saqueando. Pero lo más negro de todo: la “policía internacional” portuguesa está devolviendo gran número de gente y cientos de refugiados republicanos hacia una muerte certera por las descargas de las cuadrillas rebeldes (.) Aquí [en la plaza de la catedral] ayer hubo un ceremonial y simbólico tiroteo. Siete líderes republicanos del Frente Popular fueron fusilados ante 3.000 personas (.) Todas las demás tiendas parecían haber sido destruidas. Los conquistadores saquearon según llegaron. Toda esta semana los portugueses han comprado relojes y joyería en Badajoz prácticamente por nada (.) los que buscaron refugio en la torre de Espantaperros [torre medieval de Badajoz] fueron quemados y fusilados.”
Asesinatos de Republicanos
La Matanza de Badajoz
“De pronto vimos a dos falangistas detener a un muchacho vestido con ropa de trabajo. Mientras le agarran, un tercero le echa atrás la camisa; descubriendo su hombro derecho se podían ver las señales negras y azules de la culata del rifle. Aún después de una semana se sigue viendo. El informe era desfavorable. A la plaza de toros fui con él. Fuimos entre vallas al ruedo en cuestión (.) Esta noche llegará el pienso para el “show” de mañana. Filas de hombres, brazos en aire. Eran jóvenes, en su mayoría campesinos, mecánicos con monos. Están en capilla. A las cuatro de la mañana les vuelven a llevar al ruedo por la puerta por donde se inicia el “paseíllo”. Hay ametralladoras esperándoles. Después de la primera noche se creía que la sangre llegaba a un palmo por encima del suelo. No lo dudo, 1.800 hombres- había mujeres también- fueron abatidos allí en doce horas. Hay más sangre de la que uno pueda imaginar en 1.800 cuerpos.”
“Volvimos al pueblo pasando por la magnífica escuela e instituto sanitario de la República. Los hombres que los construyeron están muertos, fusilados como ‘negros’ porque trataron de defenderlos. Pasamos una esquina, ‘hasta ayer había aquí un gran charco de sangre renegrida’, dijeron mis amigos. ‘Todos los militares leales a la República fueron ejecutados aquí, y sus cuerpos se dejaron durante días a modo de ejemplo’. Les dijeron que salieran, así pues, dejaron sus casas precipitadamente para felicitar a los conquistadores y fueron fusilados allí mismo, y sus casas saqueadas. Los moros no tenían favoritos.”
Chicago Tribune, 30 de agosto de 1936

domingo, 14 de agosto de 2011

Lorca en la espiral

La violencia retórica se adueña del debate en Granada sobre memoria histórica a las puertas del 75º aniversario de la muerte del poeta

Monumento a Federico García Lorca Barranco de Viznar


Público, 12/08/2011
ÁNGEL MUNÁRRIZ Sevilla

Ya nos hemos cargado el mito de la izquierda y Lorca”. Esta no es cualquier frase. Por el tono. Por el verbo escogido. Por la referencia al “mito” de Lorca. Pero sobre todo por quién la soltó, Sebastián Pérez, flamante presidente de la Diputación de Granada, mientras alardeaba de que es el partido que él preside en la provincia, el PP, el que más apuesta por “revitalizar” a Federico”, pero sin politizarlo. La frase, pronunciada a finales de julio, atravesó sin ruido el tórrido verano granadino, pero hubo quien la sintió. “Fue una ofensa. Está documentado que uno de los motivos del asesinato de Lorca era su afinidad al Frente Popular. El problema es que en el PP de Granada tienen excesivo peso las familias franquistas. Y su cabecilla es Sebastián Pérez”, hijo de otro Sebastián Pérez, el que fuera jefe provincial de Falange, señala Francisco Vigueras, autor de Los paseados con Lorca.
Una violencia retórica inusitada se ha adueñado del debate sobre memoria histórica en Granada a las puertas del 75º aniversario del asesinato del poeta y dramaturgo Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada, 1898; Víznar-Alfacar, Granada, 1936), quizás la víctima de la Guerra Civil más conocida en el mundo, símbolo global de la barbarie del fascismo, asesinado una madrugada entre el 17 y el 19 de agosto del primer año de la contienda. Una agresividad que ha llevado a la Asociación de Memoria Histórica de Granada a emitir un comunicado de resonancias terribles: “Vuelve a agitarse la peor burguesía de Europa”, decía la nota, tomando una expresión empleada por Lorca en una entrevista al diario Sol
“Nos hemos cargado el mito de la izquierda y Lorca”, presumió el jefe del PP en Granada
Los hechos describen una espiral ascendente. El Gobierno de Granada (PP) retiró el 25 de julio de la tapia del cementerio una placa en memoria de los allí fusilados. Fernando Egea, alcalde en funciones (y biznieto de Manuel Fernández Montesinos, el que fuera alcalde republicano fusilado en esa tapia), cuestionó después que ese emplazamiento mereciese ser Lugar de Memoria Histórica, figura recién creada por la Junta. Ante la reacción de los colectivos memorialistas, Marifrán Carazo, portavoz del PP granadino, salió para apoyar a Egea y mofarse de la frustrada búsqueda de Lorca en Alfacar en 2009, “un ridículo y un sainete” que terminó con el “descubrimiento de dos latas de atún y una de coca-cola”.
Fantasmas del pasado
“Están en ese plan y van a por todos los que no piensen como ellos”, afirma Francisco Galadí, nieto del banderillo del mismo nombre que, supuestamente, está enterrado junto a Lorca. Galadí ya comprobó, durante la búsqueda de los restos de su abuelo, que todo lo que rodea a Lorca tiende a enrarecerse. Para empezar, por la anomalía de que la búsqueda de la fosa de Lorca, de repercusión internacional, se realizase con la expresa oposición de la familia Lorca…
Los actos en memoria de Lorca acumulan un historial desde los primeros años 70
“Nunca ha sido fácil homenajearlo, parece que tampoco ahora”, dice Antonina Rodrigo, investigadora lorquiana y biógrafa de la heroína liberal Mariana Pineda, ejecutada en Granada en 1831, a los 26 años. “Hay paralelismos tras las muertes de ambos. El mismo silencio en Granada. La misma desaparición de sus amigos. Es parte del complejo de culpa de Granada, que es mi ciudad y la amo, pero que parece que nunca se ha perdonado la expulsión de los moriscos. Es posible que de ahí venga la mala follá”, cuenta en tono amable y comprensivo.
Pero no es sólo Granda. Es Lorca. Parece que no hay manera de honrar su memoria sin que regresen los fantasmas del pasado. Son conocidas las presiones y tensiones que precedían a los actos de la Unesco en París en memoria de Lorca en los años 70. Algunas veces la tensión estallaba en forma de amenazas y censuras, como cuando, en 1977, el embajador de España en la Unesco, Raimundo Pérez, retiró dos trabajos del dibujante granadino Martín Morales, en uno de los cuales se veía al poeta devolviéndole unas balas a Franco. “Yo retiré también mis dibujos, por solidaridad”, recuerda el también dibujante granadino Andrés Vázquez de Sola, que lamenta las alusiones despectivas a la homosexualidad de Lorca en aquellas jornadas sobre Granada celebradas a principios del 77.
“Mi exposición sobre Lorca se ha podido ver en Bulgaria, Bélgica, Italia, Alemania, e incluso en pueblos españoles, pero nunca en Granada. Y lo he pedido en el Ayuntamiento y la Diputación muchas veces”, cuenta Vázquez de Sola. Emilio Ruiz Barrachina afirma que durante el rodaje de su documental Lorca, el mar deja de moverse, sobre las horas finales del poeta, percibió que el tema escocía según a quién. “Llegamos a recibir llamadas anónimas, algún papelito por debajo de la puerta…”, cuenta Barrachina, que ahora prepara otro documental sobre las causas del asesinato del escritor.
Cada poco tiempo un nuevo libro se presenta como la resolución de todos los enigmas

Francisco Franco dejará de ser alcalde honorario del Concello de Cee

El gobierno local decidió llevar a pleno de nuevo ese nombramiento, ahora para retirarle ese honor

El dictador Francisco Franco
Francisco Franco.
La Voz de Galicia, 12/8/2011
  

En el libro de las fiestas de A Xunqueira, el bibliotecario de Cee, José Ramón Rey Senra, reproduce un acuerdo plenario tomado en la localidad, por aclamación, el 18 de junio de 1939. Aquel día, toda la corporación acordó nombrar alcalde honorario del municipio a Francisco Franco.
Así aparece recogido en las acta de la sesión. Tras tener noticia de tal decisión, el gobierno local decidió, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, llevar a pleno de nuevo ese nombramiento, ahora para retirarle ese honor.
Los nacionalistas reclamaron en su día que, siguiendo el dictado de la misma ley, se le cambiara el nombre al colegio Eugenio López, algo que todavía no se ha hecho en Cee.
http://www.lavozdegalicia.es/carballo/2011/08/12/0003_201108C12C5992.htm

viernes, 12 de agosto de 2011

El Foro por la Memoria presenta denuncia por crímenes Contra la Humanidad

Exhumación de la fosa de la Toba (Guadalajara)

Federación Estatal de Foros por la Memoria, - 8 Agosto 2011

El Foro por la Memoria presenta denuncia en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sigüenza (Guadalajara), por crímenes contra la Humanidad, con motivo de la exhumación de la fosa de La Toba.
Tal y como se refleja en la denuncia: “Los delitos que pudieran haberse cometido y cuya determinación requiere la exhumación e identificación de los restos que se hallen en la referida fosa, o son crímenes de guerra (esto es, violación de las leyes y usos de la guerra en vigor) o crímenes contra la humanidad, y en ninguno de los dos casos han prescrito tales crímenes… Los delitos de la naturaleza de los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, no prescriben, precisamente por la naturaleza especial de los mismos.”
El objetivo de tal denuncia es que la justicia proceda a tomar cartas en el asunto, tal y como recoge la Ley de Enjuiciamiento Criminal (arts. 9 y 13), y por lo tanto se haga cargo de los trabajos de investigación de la muerte violenta de Severiano Clemente, realice todas las pruebas de identificación marcadas por la Ley, y persiga a los culpables al objeto de cumplir con el principio del Derecho Internacional de Justicia.
Para la Federación Estatal de Foros por la Memoria, el procedimiento de judicialización de las fosas comunes del franquismo, es un elemento fundamental para la consecución de los irrenunciables principios de Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del levantamiento militar del 18 de julio de 1936 y de la dictadura.
Aunque hasta la tarde del sábado no se encontraron los restos de Severiano Clemente, se habían hallado anteriormente pruebas materiales del crimen cometido en noviembre de 1936. A medio día del domingo se personaron en la fosa común dos agentes de la Guardia Civil del puesto de Jadraque, con órdenes de elaborar un informe interno.

Foro de la Memoria de Guadalajara
Federación Estatal de Foros por la Memoria.

Recordando a las “pelonas”

“Se violaba en las comisarías, en los centros de Falange, en las cárceles, en los domicilios requisados”
Represión contra las mujeres republicanas

Mercé Rivas El Plural 10/8/2011



Estamos en pleno 75 aniversario de dos hechos que no podemos pasar por alto. El 14 de agosto del 36 se llevaba a cabo lo que se denominó “la masacre de Badajoz” y días más tarde, el 18, era asesinado el poeta García Lorca. Junto a estos hechos miles de mujeres eran encarceladas o fusiladas. Es un buen momento para recordarlas.
Unas por militar activamente a favor de la República pero otras por ser simplemente hijas, hermanas o madres de republicanos  pasaron por las cárceles franquistas sufriendo todo tipo de humillaciones. Algunas  fueron fusiladas pero otras tras hacerles ingerir a la fuerza aceite de ricino fueron rapadas al cero. Se les denominaba las pelonas.
Por el contrario, el papel de las mujeres del bando golpista fue muy secundario. Actuaban en retaguardia, cosiendo uniformes, cuidando enfermos o vigilando la integridad de sus familias. El único “privilegio” que se les otorgó fue el de poder ser “madrinas” de un soldado para darle ánimos y apoyo a través de la correspondencia.
El bando nacional dio tanta importancia a esta figura que llegaron a buscar “madrinas” en Japón, país con el que se mantenía muy buenas relaciones. Uno de los que entabló correspondencia con una japonesa fue el entonces teniente Jaime Milans del Bosch. Lo que no sabemos es en qué idioma le alentaba.
Por el contrario las mujeres republicanas vivieron un auténtico calvario. Activistas en primera línea lucharon por sus derechos y por la legalidad establecida, La República. Trabajaron desde los  partidos, sindicatos o desde la sociedad civil en general. Las que acabaron en prisión nunca fueron consideradas presas políticas sino prostitutas.
Como afirmaba la madrileña Juana Doña, militante del Partido Comunista condenada a muerte, “se violaba en las comisarías, en los centros de Falange, en las cárceles, en los domicilios requisados”, hasta el punto de que incluso en los informes de la Fiscalía se habló del alarmante ingreso en prisión de mujeres por el hecho de haber abortado, añadiendo siempre la coletilla ideológica: “La mujer ahora prefiere la muerte a la maternidad”.
En medio de tanto odio, la Fiscalía del Estado se asustaba del aumento espectacular de suicidios: un 71,3% más que en el año 1932.  Y eso fue lo que acabó haciendo la licenciada en Ciencias Matilde Landa, detenida y trasladada a la cárcel de Ventas de Madrid en 1939, condenada a muerte e indultada gracias a las numerosas gestiones de sus familiares. Pasó 30 años en prisión antes de quitarse la vida.
Pero si hay que recordar a algún experto en humillar y aniquilar a estas mujeres fue el comandante-psiquiatra Vallejo Nájera, que no dudaba en definirlas como “débiles mentales”. Director del Gabinete de Investigaciones Sociológicas, nombrado directamente por Franco, teorizó hasta la saciedad sobre la inferioridad mental de la mujer-disidente.”Las peores las rojas catalanas” solía decir.
De las presas de la cárcel de Málaga, una de las más duras, Vallejo Nájera afirmaba que habían actuado “empujadas por el resentimiento y el fracaso social que en las mujeres era más notorio dada su perversión moral y sexual”. Se las machacó de forma especial no solo por sus ideas políticas, sino por el hecho de ser mujeres. La virilidad de los vencedores se conformó como un elemento esencial. De ahí que la principal forma de represión fuese la violación.
Esta violencia fue impulsada desde el poder. Solo hay que recordar las arengas del general Queipo de Llano: “Nuestros valientes legionarios han enseñado a los cobardes de los rojos lo que significa ser hombre. Y de paso también a sus mujeres. Esas comunistas y anarquistas se lo merecen. No se van a librar por mucho que forcejeen”.
En cambio, para los vencedores de la Guerra Civil, las mujeres fueron un pilar importante de su nuevo régimen dictatorial. Enfocaron en ellas toda su ideología y las convirtieron en su arma más importante para educar a futuras generaciones, para conseguir que las familias fueran el núcleo de la sociedad en donde “los valores del franquismo” se mantuviesen y proliferasen
Y, por supuesto, con el entusiasmo de la jerarquía católica. No olvidemos que la mayoría de las hacinadas y cochambrosas cárceles fueron administradas y custodiadas por órdenes religiosas femeninas.
Muchas de ellas ya han fallecido, pocas siguen entre nosotros, pero los que sí están y deberían conocer a fondo lo que pasó son sus nietos y bisnietos. Mientras que no se explique en los colegios quiénes fueron y qué hicieron estas mujeres, no podremos dar por superada una etapa de nuestra historia.
Mercè Rivas Torres, periodista y escritora
http://www.elplural.com/opinion/recordando-a-las-%E2%80%9Cpelonas%E2%80%9D/

Son franquistas y están orgullosos

«La Razón» publicó el domingo un reportaje sobre otra localidad abulense, Navalperal de Pinares




Maite Soroa. Kaos/Gara, 9-8-2011 
Son más franquistas que Arias Navarro y además están orgullosos de serlo. Eso sí, lo mejor de todo es que el PSOE gobernó ocho años en ese pueblo y no cambió el nombre a ninguna de las calles.

El pueblo de Poyales del Hoyo (Ávila) ha sido noticia estos días porque el alcalde, del PP, ha ordenado desenterrar los restos de diez vecinos fusilados por los franquistas para llevarlos otra vez a la misma fosa común en la que los apilaron sus asesinos. Todo un retrato del carácter fascista de algunos políticos -y ciudadanos- españoles, que precisamente era ensalzado este fin de semana en «La Razón». Y es que este diario publicó el domingo un reportaje en el que en tono laudatorio hablaba de otra localidad abulense, Navalperal de Pinares, de la que afirmaba en su titular que es «El pueblo que resiste a la Memoria Histórica». Según destacaba el diario de la extrema derecha, este municipio «conserva un amplio callejero franquista pese a la amenaza de retirada de subvenciones». Que al autor del publirreportaje de este pueblo tan facha sólo le faltaba añadir «¡qué valientes!».
Explicaba el plumilla que «un breve paseo por sus calles será suficiente para encontrar la avenida del Caudillo en el centro mismo del pueblo, las plazas contiguas del general Mola y de Onésimo Redondo, la avenida del 18 de julio o la calle del 8 de octubre. Incluso, si visita el Consistorio de la localidad, no tendrá dificultades para ver el escudo preconstitucional en la vidriera que lo preside». Vamos, que más que un pueblo es un museo de los horrores. Pero no crean que al periodista le incomodaba la visita. Al contrario, destacaba que más de cuatro años después de que se aprobara la Ley de Memoria Histórica esta localidad de mil habitantes «se resiste como pocos al polémico texto, pese a las presiones de las asociaciones memorialistas». Pero claro, el alcalde, José Luis Bartolomé, también del PP, se defendía -es un decir- y explicaba que «es más preocupante que la gente acampe a sus anchas en la Puerta del Sol, que en el País Vasco se retiren banderas españolas o que se destrocen capillas católicas en la universidad». Estos son más franquistas que Arias Navarro y además están orgullosos de serlo. Para que luego algunos vayan dando lecciones de democracia por estos pagos. Eso sí, lo mejor de todo es que el PSOE gobernó ocho años en ese pueblo y no cambió el nombre a ninguna de las calles. ¡Qué nivel Maribel!
http://www.kaosenlared.net/noticia/177895/son-franquistas-estan-orgullosos

jueves, 11 de agosto de 2011

9 de agosto del 36: Entre la vida y una muerte injusta

Se cumplen 75 años del asesinato de tres maestros republicanos alaveses a manos de un grupo de requetés

In Memoriam


HONDARRIBIA, CRISTOBAL BENGOETXEA – Martes, 9 de Agosto de 2011

Ocurrió en menos de 12 horas del segundo domingo de agosto en aquél verano caliente del 36. Hace hoy exactamente 75 años, en la Llanada alavesa y Urbasa. Al párroco de Zalduendo y Galarreta, exiliado en Cegama, Gipuzkoa, por aquello de que los bandos estaban sin definir, le correspondía celebrar la misa dominical en ambos pueblos y como no las tenía todas consigo respecto a la forma en que sería recibido, solicitó ayuda. A la mañana, apareció acompañado de 26 requetés armados. Mientras él celebraba, sus acompañantes encerraban en el Ayuntamiento de Zalduendo a 18 personas, entre ellas al maestro Miguel Gil. Faltaban todas las que, intuyendo lo que se avecinaba, habían huido al monte.
El pánico se extendió a Galarreta, a dos kilómetros de Zalduendo, y por lo que pudiera pasar, Pedro Salinas Arregui, otro de los protagonistas del día, decidió exiliarse en su huerta. Muy pronto, varios requetés armados llegaron hasta su casa preguntando por él. Su esposa dijo no saber dónde estaba, pero el infortunio hizo que rápidamente los tuviera delante, encañonándole. Le condujeron hasta la escuela, donde encontró a su amigo y maestro Bernardino Domingo y a otras tres personas más.
“Por si fuéramos pocos -recordaba- por la misma puerta apareció el maestro de Gordoa y también amigo Mauricio Rodríguez. Sin saber los motivos y sin atrevernos a preguntarlos, los dos maestros y yo nos vemos en un camión rumbo a Zalduendo, en cuyo Ayuntamiento pasamos a ser 22. Aquí, ni tan siquiera preguntarnos el nombre, recibimos inesperadas e inquietantes visitas de los alcaldes de la zona, que incrementan nuestras preocupaciones y malestar, rematadas por la del párroco que, aparentemente asustado, nos dejó peor al decirnos que nos iban a matar a todos, pero que habían intervenido los médicos, alcaldes y él mismo y que parecía que sólo matarían a algunos. Que a él no le culpara nunca, que se había puesto de rodillas pidiendo por nosotros y que lo lamentaba”.
La tarde trascurrió lentamente, hasta que les comunicaron que a los maestros de Gordoa, Galarreta, Zalduendo y a Salinas mismo les iban a llevar a Vitoria. “Pareciera que alguien había puesto en marcha una macabra selección. Más tensión, angustia, zozobra, miedo… Zalduendo, Narvaja, Aspuru, Larrea, el patio y a las ocho de la tarde estamos esposados en el Centro Navarro de Vitoria, que hacía pocos días habían abierto los falangistas y requetés navarros para castigar con más dureza, pues se quejaban de que los alaveses no lo hacían bien”, señalaba Pedro Salinas. El hombre de la guadaña parecía aproximarse sin tiempo de asimilar nada.
Dos horas pasaron en aquella difícil y complicada tesitura hasta que, a las diez de la noche, volvieron a los mismos coches negros que les habían llevado hasta allí y partieron en dirección a Navarra. En un primer momento creyeron que regresaban a casa, pero la sentencia estaba ya dictada. “Pregunté al chófer sobre nuestro destino y me contestó que primero a Olazagutia y que después no sabía. El ambiente era cada vez más irrespirable y el túnel más negro, así que decidí que al pasar por Salvatierra saltaría del coche en marcha para luego huir a la zona republicana, que por aquellos días andaba cerca”.
Imposible. En Olazagutia tocó cambio de escolta, a excepción del jefe. El chófer entrante preguntó por el destino del convoy y le respondieron con el nombre “de algún monte”. “Los nervios se alteraron -rememoraba-. Salimos y enseguida dejamos la carretera a Pamplona para iniciar la ascensión a Urbasa. Ya no hay ninguna duda. Nos van a matar… Pensé otra vez en arrojarme del coche. Imposible”.