lunes, 17 de octubre de 2011

El franquismo se retira al sótano

La comisión de expertos de Cultura suprime 600 vestigios públicos de la dictadura y propone crear un lugar de memoria en el campo de concentración de Miranda de Ebro

Retirada de la estatua de Franco (Valencia)


El País, - 16 Octubre 2011

Entre la muerte de Franco y la retirada de su estatua ecuestre de la plaza del Ayuntamiento de Valencia pasaron ocho años. Se han necesitado otros 27 y una Ley de la Memoria Histórica para izar la misma estatua del patio de la Capitanía General de Valencia, donde había recalado en un repliegue airoso, y depositarla en un almacén militar en Bétera, fuera del ojo público.
Puede que sea un tiempo excesivo, pero ha mitigado la fiebre de las heridas recientes. El 9 de septiembre de 1983, los operarios que participaron en el desmontaje de la estatua trabajaron encapuchados y soportaron una lluvia de piedras de ultraderechistas que se opusieron a la salida de su icono con toda la violencia que les permitió la policía. La operación intentó hacerse a hurtadillas -comenzó de madrugada- y acabó en un espectáculo público que duró 11 horas. Un concejal de Alianza Popular (AP) depositó una corona de flores a los pies del equino, mientras otros coreaban: “El burro y el caballo, fuera de la plaza”.
En abril de 2010, la retirada de la misma estatua de la Capitanía General de Valencia se realizó con pulcritud e indiferencia: recubierta por una lona blanca, fue alzada por una grúa en una operación sin incidentes. El pasado duele menos.
Con parecida normalidad se han retirado -a veces modificado- otros 600 vestigios del franquismo que pervivían en edificios o espacios de la Administración estatal para cumplir la Ley de la Memoria Histórica, aprobada en 2007, tras ser examinados por una comisión de expertos creada por el Ministerio de Cultura. En esta lista que había sobrevivido a la muerte de su inspirador había de todo: las consabidas placas a caídos y mártires, fervorosos saludos falangistas (¡Presentes! y ¡Arriba España!), 81 escudos en relieve con el yugo y las flechas, cuberterías y vajillas en embajadas y sillas y mobiliario de la Fiscalía con el mismo símbolo preconstitucional, estatuas, bustos y óleos del dictador… Incluso objetos más fantasiosos, como el monumento con huellas de los pies de Franco en Ceuta, mirando al Estrecho; siete hitos de piedra de dos metros con yugo y flechas espaciados en la A-31 (Albacete) o la alfombra de 10×15 metros de la biblioteca de la Embajada de España en Roma con el voceado ¡Franco, Franco, Franco!, tejido en un lateral.
En sus dos años de trabajo, la comisión de expertos se ha encargado de valorar las excepciones en la retirada de símbolos franquistas de los organismos públicos de la Administración General del Estado. Tras examinar más de 700 restos de todo tipo, ha indultado alrededor del 10% por su valor histórico, artístico o artístico-religioso. Y también aquellos casos en los que se aconsejó por razones técnicas: la extracción ponía en peligro la estabilidad del edificio. Un último salvoconducto era que el objeto no exaltase ni la Guerra Civil ni la dictadura, lo que ha permitido conservar elementos concretos. El Ministerio de Defensa, propietario de la mayoría de los símbolos que pasan a la reserva, se anticipó en buena parte a la tarea de la comisión. En su inventario rastrearon 410 objetos que atentaban contra la ley por exaltar el franquismo o la Guerra Civil. En general, la comisión de expertos corroboró su parecer excepto en un par de vestigios, donde enmendaron su criterio y obligaron a retirar escudos preconstitucionales (Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife).
Con sus trabajos finalizados, se puede concluir que las huellas de Franco salen definitivamente de los edificios estatales casi cuatro décadas después de su muerte. ¿Una larga espera? “En estos años habían ido desapareciendo vestigios de la dictadura de las ciudades, digamos que esto es el remate final”, plantea la subdirectora de Cultura, Mercedes del Palacio. “Es probable que muchos piensen, o pensemos, que se ha tardado demasiado, pero la Transición, que fue una fórmula adecuada de reconciliación nacional, condicionó el desarrollo una política de memoria que enlazase con la tradición democrática anterior”, añade.
No todo lo público está limpio de residuos franquistas. “La asignatura pendiente les queda a los ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas, que estarían incumpliendo la ley si mantienen vestigios”, sostiene Josefina Cuesta, catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Salamanca.
Los retirados, según su naturaleza, se han trasladado a depósitos y museos. Una parte notable irá al Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH), en Salamanca, cuando disponga de nuevas dependencias con capacidad para almacenar decenas de placas, escudos, bustos y óleos realizados en honor de Franco. La sorprendente acumulación de menaje, cubertería y mobiliario que lucía el yugo y las flechas se destina al Museo de Artes Decorativas.
En ningún caso, los expertos han planteado la destrucción de los elementos franquistas y, si la retirada era inviable, se optó por proponer el recubrimiento o medidas similares. Un pequeño grupo del inventario inicial se excluyó porque no pertenecían a la Administración estatal.
A quienes se oponen a la desaparición de estos elementos con el argumento de que son -guste o no- historia o antídoto contra el olvido, la catedrática de Historia de la Universidad Autónoma de Barcelona, Carme Molinero, contrapone lo siguiente: “Es necesario distinguir entre un monumento o símbolo que implica homenaje o reconocimiento público y una construcción que respondía a una finalidad concreta”. Y concluye: “Una sociedad democrática no debería normalizar los referentes de las dictaduras y, por lo tanto, no debería mantener el homenaje a esos referentes. Distinto es el caso de algunas construcciones cuya conservación, más allá de su valor artístico, puede ayudar a explicar ese pasado dictatorial. En este caso debe ir acompañada por la explicación necesaria para las nuevas generaciones”.


sábado, 15 de octubre de 2011

El día que ‘murió’ Unamuno


12 de octubre de 1936: histórica pelea verbal entre Unamuno y Millán-Astray
Miguel de Unamuno en el acto de Salamanca
 

El Mundo, 12/10/2011
 
Terminó con la desaparición del escritor de la vida pública
Dos meses y medio después moriría, exactamente el 31 de diciembre
Hace menos de una semana, los dos grupos políticos que componen el pleno del Ayuntamiento de Salamanca mostraron su acuerdo ante la moción presentada por el PSOE para restituir el acta de concejal de Miguel de Unamuno y Jugo, el literato, rector de la Universidad de Salamanca y concejal del Ayuntamiento charro al que un encuentro con el fundador de la Legión, José Millán-Astray, condenó al ostracismo social de su época.
El ya célebre incidente tuvo lugar tal día como este miércoles 12 de octubre de hace 75 años. El Paraninfo de la Universidad de Salamanca fue el lugar elegido para celebrar aquel 12 de octubre de 1936 lo que hoy conocemos por ‘Día de la Hispanidad’, denominado entonces ‘Día de la Raza’.
Con una Guerra Civil recién comenzada y Salamanca convertida en capital del bando nacional, cuyos jerifaltes se acuartelaban en el palacio episcopal de la ciudad, la zona más noble de la vida académica se pobló de partidarios del franquismo dispuestos a escuchar los discursos del catedrático de Historia José María Ramos Loscertales, del profesor de Ciencia Escolástica, Vicente Beltrán de Heredia, del escritor José María Pemán y del profesor Francisco Maldonado.
En el estrado, atentos, Millán Astray, Carmen Polo, el Obispo Pla i Deniel y el propio Unamuno que no tenía pensado intervenir a pesar de que, pocas semanas antes, la Universidad de Salamanca se había plegado al llamado ‘Mensaje a las Academias y Universidades del mundo acerca de la Guerra Civil española’, donde se justificaba el alzamiento, para el que se pedía solidaridad y apoyo internacional, y se condenaba a la República.
El acto transcurría por los cauces previstos, marcado por las constantes loas a la idea de España, hasta que llegó el turno de Maldonado de Guevara quien, en el mismo estilo, decidió ir un paso más allá y entrar en confrontación con vascos y catalanes, a los que tildó de “cánceres en el cuerpo de la nación que el fascismo, que es el sanador de España, sabrá como exterminarlos, cortando en la carne viva, como un decidido cirujano libre de falsos sentimentalismos”.
Tras la intervención, desde el auditorio emergió una voz que gritó ‘¡Viva la muerte!’
A medida que avanzaba el acto, la cara del rector, inicialmente sereno, había ido cambiando. Justo tras esas palabras, terminó por estallar. Improvisando, Unamuno se levantó de su asiento y dirigiéndose al auditorio constató lo que ya se respiraba en el ambiente. “Me conocéis bien, y sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio”, aclaró a continuación antes de justificar el hecho de romper el protocolo establecido porque “a veces, quedarse callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia”.
Fue entonces cuando dio inicio a su réplica al discurso. El autor de ‘San Manuel Bueno mártir’, natural de Bilbao, se había sentido agraviado pero prefirió centrarse en “el necrófilo e insensato grito” de ‘Viva la muerte!’. “Se trata de una paradoja repelente”.
Tensión creciente
Los ánimos habían empezado a caldearse, los mandos militares congregados en el Paraninfo no daban crédito a lo que escuchaban pero el ambiente se tensó aún más cuando el rector recordó que Millán-Astray era inválido de guerra (le faltaban el ojo derecho y el brazo izquierdo), “como también lo fue Cervantes”.
Prosiguió Unamuno lamentando que, “desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más”. En esa línea, señaló que la española era “una guerra incivil”, argumento que subrayó al asegurar que “vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión”.
La indignación de la representación castrense en el acto era patente pero se tornó en furia al escuchar al rector decir que le atormentaba “el pensar que el general Millán-Astray pudiera dictar las normas de la psicología de la masa” dado que, en su opinión, “un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor”.
El grito de Astray
El fundador de la legión, que también hacía las veces de director de la oficina de radio, prensa y propaganda del cuerpo de mutilados de guerra, se removió de su asiento incapaz de contenerse para reclamar la palabra interrumpiendo al rector y gritar una soflama que pasó a la historia: “Muera la intelectualidad traidora”
El templo de la inteligencia
Unamuno no se amedrentó y replicó: “Éste es el templo de la inteligencia, y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España”.
Salvado por Carmen Polo
Lo que sucedió a partir de ese instante sólo se puede resumir con las expresiones ‘tumulto’ y ‘violencia contenida’.
El público montó en cólera contra Unamuno y profirieron a voz en grito todo tipo de insultos. Algunas crónicas aseguran que ciertos oficiales empuñaron incluso sus pistolas y el asunto no fue a mayores, curiosamente, por la intercesión de la esposa del Caudillo, Carmen Polo, que le salvó de una posible agresión al agarrarle del brazo.
El acto se dio por concluido, Unamuno abandonó el Paraninfo y en el claustro de las Escuelas Mayores, de camino a la calle, fue rodeado por la turba que alzaba las manos imitando el saludo falangista.
La mujer de Franco se hizo a un lado en ese instante y Unamuno, secundado por el Obispo, llegó como pudo hasta el coche que lo esperó fuera para trasladarlo a su casa, de la que apenas volvió a salir al permanecer en arresto domiciliario hasta su muerte, apenas dos meses y medio más tarde.
Solo unas horas después de aquellos hechos, la corporación municipal de Salamanca se reunió de forma secreta y expulsó a Unamuno “por España, apuñalada traidoramente por la pseudo-intelectualidad liberal-masónica”.
Hasta el 31 de diciembre de 1936, día en que falleció de forma repentina mientras estaba de tertulia vespertina con unos amigos, Unamuno había recibido a varios medios extranjeros de los que se valió para aclarar su posición ante la contienda civil.
El escritor resaltó que, pese a verla con esperanza en un primer instante, empezó a percibir una deriva de crueldad que no compartía y de la que eran cómplices ambos bandos.
Repudiado y querido a partes iguales en el momento de su fallecimiento, el tiempo ha terminado colocándolo en el lugar que la cultura y el pensamiento de España reserva a quienes aportaron su grano de arena al desarrollo del país en tiempos extremadamente difíciles. Cada día de fin de año, Salamanca recuerda su figura con una ofrenda en la estatua que le dedicaron ante la casa en la que vivió.
El próximo año, según avanzó el actual alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, la capital del Tormes quiere consagrarlo a su memoria con la celebración de diversas actividades.
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/12/castillayleon/1318439079.html

El Abucheo Nacional, última función

La derecha en el poder, con su vuelta a la seriedad rojigualda, puede cargarse todo lo conseguido en materia de recuperación de la memoria


Isaac Rosa

Isaac Rosa. Público, 12-10-2011

 
Si usted es uno de los pocos ciudadanos de derechas que todavía no ha abucheado a Zapatero en el desfile del 12 de octubre, dese prisa que hoy es su última oportunidad: al presidente le quedan dos días, y si no le abuchea hoy ya no tendrá otra. Corra, que se queda sin sitio.
En efecto, hoy se representa la última función de esa comedia llamada “El Abucheo Nacional”, que cada 12 de octubre toma las calles para, al paso de la Legión, silbar a pleno pulmón y gritar lindezas al jefe del Gobierno. El de hoy será el abucheo de despedida, así que cabe esperar que lo hagan con más ganas que nunca.
No sé qué harán el año que viene, perdido todo aliciente de asistir al desfile. Muchos lo echarán de menos, y el próximo gobierno debería plantearse contratar un doble, poner un Zapatero de cartón, o pedir al auténtico que rinda ese servicio a la patria y se preste a desfilar junto a la cabra, porque de lo contrario puede perder mucha asistencia, que a los soldados los tenemos muy vistos.
Sí, la Fiesta Nacional ya no será lo mismo. A partir del año que viene volverá a ser una celebración seria, de pecho hinchado y barbilla levantada, pues en la grada habrá un presidente serio, que se levanta cuando hay que levantarse y se sienta cuando toca. Porque con la vuelta del PP las cosas nacionales volverán a ser las que eran, sin tanto cachondeo.
Lo será el desfile, pero también otras cosas que esa derecha abucheadora tiene por sagradas, empezando por toda esa memoria histórica de la que un día hizo bandera Zapatero. Ahí está el Valle de los Caídos, que sigue intacto y ya se puede considerar salvado; y ahí siguen los miles de fusilados en las cunetas, cuyos familiares ven venir la nueva política de la memoria.
Sí, la derecha en el poder, con su vuelta a la seriedad rojigualda, puede cargarse todo lo conseguido en materia de recuperación de la memoria. Pero no es toda su culpa: también la tiene un gobierno que, diciéndose progresista, ha avanzado tan lentamente y con tanto miedo, que ahora deja todo en el aire, al viento del que venga detrás, sin haber fijado una política institucional que no dependa del color del gobierno.
Ese mismo gobierno que tampoco ha sido capaz de convertir la Fiesta Nacional en un día de todos, al conservar una fecha y un formato que sólo sirven para el abucheo de los de siempre. Ahí estarán hoy, felices.
http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2011/10/12/el-abucheo-nacional-ultima-funcion/

Ciudadanos por la República y AUGC honran a los Guardias Civiles que fueron fieles a la República

Han firmado un manifiesto conjunto para este día 12 de Octubre.
El colectivo republicano conquense y la Asociación Unificada de Guardias Civiles firman un manifiesto conjunto para recordar a estos miembros de la Benemérita en el Día de la Hispanidad

Guardias Civiles fieles a la República

Voces de Cuenca, 12/10/2011


El colectivo republicano conquense y la Asociación Unificada de Guardias Civiles firman un manifiesto conjunto para recordar a estos miembros de la Benemérita en el Día de la Hispanidad
La asociación CIudadanos por la República de Cuenca y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en la provincia han firmado un manifiesto conjunto para este día 12 de Octubre, Día de la Hispanidad, en el que recuerdan a los miembros de la Benemérita que permanecieron fieles al gobierno republicano cuando estalló la Guerra Civil.
Según estos dos colectivos, murieron cerca de dos mil guardias civiles leales a la República en el conficto. Este es el texto íntegro del manifiesto, que también se puede obtener en la pestaña ‘Descargar’ de esta noticia:
ENTREGA, HONRADEZ Y FIDELIDAD
Queremos en primer lugar rendir homenaje y reconocimiento a los guardias civiles que permanecieron leales a la República tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 perpetrado por algunos militares encabezados por el general Francisco Franco. Guardias civiles que cumplieron con su obligación y juramento de fidelidad al gobierno legítimamente establecido y que no sucumbieron a los cantos de sirena de los sublevados.
Tras la intentona golpista, y la respuesta de los ciudadanos y las fuerzas leales, se inició una guerra civil que durante tres años asoló España. Una guerra en la que se calcula fueron unos dos mil guardias civiles los que murieron, y otros tantos fueron heridos, combatiendo a las ordenes del gobierno republicano.
Un cuerpo militar que a partir del decreto del 30 de agosto de 1936 pasó a denominarse Guardia Nacional Republicana al frente de la misma permanecieron la mayoría de los mandos y oficiales, muchos de ellos afiliados o simpatizantes de la Unidad Militar Republicana Antifascista (UMRA) de la que formaban parte también muchos miembros de los otros cuerpos de vigilancia y seguridad del Estado.
Unos hombres con honor, defensores de la República Española y la Constitución a la que había jurado lealtad, y que mantener su palabra y esa lealtad les supuso una condena a muerte en aquellos lugares en los que los militares golpistas se hicieron con el control al principio de la contienda o iban ocupando posteriormente.
Unas víctimas, como muchas otras, de la justicia “al revés” que aplicaron los vencedores inculpando de rebeldes y auxilio a la rebelión a quienes se mantuvieron leales al régimen constitucional vigente. Y víctimas de la depuración que se les impuso a partir del 1 de abril de 1939 y que sus familias sufrieron también directamente.
Consideramos que es el momento de que las instituciones correspondientes hagan examen de conciencia, especialmente la Guardia Civil, y recuperen la figura de estos olvidados y dignos agentes del Cuerpo para con ello reconocerles su dignidad como víctimas de la violencia y la represión y contribuir, a su vez, a la recuperación de una memoria histórica completa y rigurosa de la Guerra Civil y del papel de los guardias civiles en la misma.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles y Ciudadanos por la República de Cuenca se comprometen con estos objetivos de dignidad y memoria y rinde, con esta Declaración, un homenaje a estos hombres y a sus familiares.
Queremos terminar con las palabras que pronunció el teniente de la Guardia Civil, Pedro Garrido Martínez, nacido en Casas Altas (Rincón de Ademuz), que tras dar un viva “a España” y otro muy significativo a “la Libertad” fue fusilado en Barcelona en la madrugada del 14 de noviembre de 1939 y que es uno de los ejemplos de estos hombres entregados, honrados y fieles: “Amar la libertad y odiar la opresión y jamás dejarse llevar por los sinvergüenzas que comercian en nombre de esas palabras”
http://www.vocesdecuenca.com/frontend/voces/Ciudadanos-Por-La-Republica-Y-AUGC-Honran-A-Los-Guardias-Civiles-Que-Fueron-Fieles-A-La-Republica-vn14175-vst7

jueves, 13 de octubre de 2011

Manifiesto leído en el Homenaje a las víctimas del franquismo




Jornadas de Memoria Histórica de Carmona (Sevilla). 9 de Octubre de 2011


HOMENAJE
El día 20 de Julio se produce una reunión en el ayuntamiento de Carmona en la que se decide enfrentarse a las fuerzas sublevadas. Ese mismo día y el siguiente se construyen barricadas en las calles de Carmona, con las que rechazan el primer intento por parte de las fuerzas golpistas de entrar. Al día siguiente (22 de julio) y con fuerzas ya más numerosas de Regulares y Legionarios, toman Carmona.
Francisco Eslava y Antonio Lería relatan que: “El  22 de julio de 1936, cuatro días después del levantamiento de Francisco Franco cuatro columnas de artillería bombardeaban un reducto republicano a punto de caer y centenares de militantes de Carmona huyeron hacia otros pueblos de la provincia de Sevilla, mientras otros corrieron peor suerte y cayeron víctimas del metal de los fusiles del bando de los que se hacían llamar nacional. (…) El aterrizaje de los regulares, los soldados de la colonia de Marruecos, que ahora apuntaban a todo español que no oliera a pro franquista, puso este punto final a la Carmona republicana, en la que sus ciudadanos tomaron activa militancia desde que se instaurase la República el 14 de abril de 1931″.
Al día siguiente de la toma (23 de Julio) comienzan las sacas que duran hasta diciembre. Sobre las cifras de fusilados en la localidad existe cierta discrepancia por parte de las personas y entidades que han recabado información al respecto. José Mª García Márquez apunta 381 personas fusiladas de Carmona y desde otros ámbitos se eleva incluso esta cifra. El historiador Antonio Lería ha hecho pública una relación exhaustiva con nombres y apellidos de las 203 personas fusiladas en la localidad, como resultado de un trabajo de investigación de cinco años.
Se sabe que el Comité de defensa de Carmona estuvo compuesto por:
Manuel Gómez Montes. Dirigente de Unión Republicana y Jefe de la Policía Municipal de Carmona. Fue fusilado el 22 /09/36
Antonio García Lería. Dirigente del Partido Socialista Obrero Español. Jefe de la Oficina Social del Ayuntamiento de Carmona. Sufrió prisión y destierro.
José Sabín Pérez. Dirigente comarcal de la Confederación Nacional del Trabajo. Bracero y operario de vías y obras. Jefe de División del Ejército Republicano. Sufrió cárcel y destierro.
Manuel Rodríguez Mallado. Dirigente del Partido Comunista de España y de la Unión General de Trabajadores. Albañil. Desaparecido en el frente de Málaga (1937)
De estos cuatro hombres tenemos calle en nuestro pueblo, pero todo homenaje es poco para personas que dieron su vida por la democracia y la libertad. Así dicho, en abstracto, puede que muchos me llamen exagerado, pero pensemos en alguien que, hoy día, sea capaz de no escapar y afrontar a un ejército que viene matando y arrasando a todo el que no piense como ellos.
Hay autores que cifran incluso ese número de asesinatos en cada localidad. Es sospechoso, como poco, que en toda ciudad, pueblo o barrio de España fueran fusiladas cerca de un 10% de personas, de cuyo 10% aproximado, a su vez, eran mujeres (lo hemos visto muy claramente en la película “Fuentes de Andalucía”. Están claras, con ello, las intenciones e instrucciones del ejército sublevado: “matar como perros” a todo el que no piense como ellos, en palabras del propio Queipo de Llano. El mismo que a esta hora y en este día, descansa “a los pies de la Macarena”entre honores.
Todavía se escuchan frases como “lo mataron por envidia” o “eran rencillas entre los del pueblo”… No fue así. Meses antes ya tenían planeada la guerra y cómo la iban a hacer, en forma de matanzas y “razzias”. Como dice Jiménez Cubero: “Tras la toma y ocupación de las localidades comenzó la represión. Imperó la táctica de la razzia, (ejecuciones sumarias en calles y cunetas, tiros en la nuca, violaciones, saqueos), esto es, una violencia extrema de las tropas mercenarias y rebeldes permitida, amparada y alentada por las soflamas y bandos dictados por los militares al mando.”
Por todo ello estamos aquí reunidos, para denunciar que la impunidad sigue siendo hoy en día pedestal sobre el que se sustentan los actuales poderes fácticos en nuestro país, ya que son directos herederos de los anteriores y dispuestos a que la Historia siga siendo un espacio en el que ellos deciden las “reglas del juego”, las cambian a su antojo cuando no les son favorables y no dudan en cometer los crímenes más execrables en nombre de cualquier causa aparentemente noble. Nunca se suelen sentar en el banquillo de los acusados y suelen ser siempre los abanderados de “reconciliaciones” y “modélicas transiciones”.

“Huyendo de Franco”, de Hywel Davies



¿Cómo Gales dio cobijo a los niños refugiados del País Vasco durante la Guerra Civil española?


  11 Octubre 2011
Autor: Hywel Davies
Este libro cuenta la historia poco conocida de los niños vascos que buscaron refugio en Gales durante la Guerra Civil española. En 1937, casi cuatro mil niños se embarcaron en Bilbao a Southampton, desde donde se dispersaron a los campos de todo el Reino Unido, cuatro de ellos en Gales. Huyendo de Franco , el primer libro para contar esta historia, cuenta con entrevistas realizadas recientemente a los refugiados sobrevivientes y ofrece una nueva punto de vista sobre los efectos de la guerra civil española.
http://www.press.uchicago.edu/books/detail.html?bookId=bo11417398

Eslovenia: Un Comunista que luchó en las Brigadas Internacionales en las monedas de 2 Euros

La efigie del partisano Franc Rozman aparece en una tirada de más de un millón de monedas



Vídeos del Este / Kaos, 7-10-2011
Por increíble y contradictorio que pueda parecer, la efigie del partisano Franc Rozman aparece en una tirada de más de un millón de monedas de dos euros.
Por increíble y contradictorio que pueda parecer, la efigie del partisano titista Franc Rozman aparece en una tirada de más de un millón de monedas de dos euros, puesta en circulación en 2011 por las autoridades eslovenas. Franc Rozman, obrero e hijo de obreros, inició su carrera revolucionaria con un intento frustrado de luchar junto a los etíopes contra la invasión italiana en 1935.
Más tarde en octubre de 1936 se convirtió en uno de los primeros voluntarios que integrarían las Brigadas Internacionales. Durante la Guerra Civil española su buen hacer y seriedad le llevó a alcanzar el grado de Comandante.
Finalizada la guerra civil española acabó sus días en los campos de trabajo franceses, de donde huiría a Alemania para más tarde regresar a su país natal Eslovenia. Durante la invasión nazi se convertía en un destacado mando partisano, el 13 de julio de 1943 ascendió a la dirección del Alto Mando del Ejército Partisano Esloveno con el rango de Teniente General que mantuvo hasta su muerte en 1944. Franc Rozman es popularmente conocido como “Comandate Stane”.
Por mucho que quieran, jamás podrán borrar de la historia a los verdaderos héroes que liberaron a Europa de las  garras del fascismo: Los Comunistas.
http://videosdeleste.blogspot.com
http://www.lamanchaobrera.es/?p=5439
http://www.kaosenlared.net/noticia/185693/comunista-lucho-brigadas-internacionales-monedas-2-uros-1