sábado, 3 de diciembre de 2011

Regreso al exilio


Imagen del exilio Republicano

El País, 27/11/2011 


Amadeo Gracia es el protagonista de Historia de una foto, un artículo publicado en el especial sobre el exilio republicano de EPS



LOLA HUETE MACHADO
La película. 22 de septiembre de 2003. Amadeo Gracia Bamala, aragonés, de 69 años, contiene la respiración ante el televisor. Para él, este es un gran momento. Después de 65 años se va a contemplar en una vieja película junto a su familia mientras cruzan a Francia en febrero de 1939. Durante aquellos días, medio millón de españoles, civiles y militares, salió de España, huyendo del acoso del ejército de Franco. Amadeo es el protagonista de Historia de una foto, un artículo publicado en el especial sobre el exilio republicano de EPS (12 de enero de 2003). La imagen de su familia, los Gracia, es un clásico, un símbolo de los refugiados españoles, del éxodo que los franceses llaman “la Retirada”.
Amadeo creyó siempre que esta foto, su foto, era el único documento gráfico que quedaba del drama que un día sufrió. Ahora tiene delante el filme Levès avant le jour (…), en el que aparece en movimiento, de niño, junto a los suyos. Su padre, Mariano, falleció al poco de cruzar la frontera francesa con sus tres hijos. Su madre había muerto tiempo atrás en Monzón (Huesca) reventada por la misma bomba franquista que a Amadeo le segó media pierna y a su hermana la extremidad entera. De la madre no tiene recuerdos Amadeo; de su progenitor, apenas unos pocos. Hoy lo verá andando, mirando a la cámara, alto, delgado, abatido, con mantas a la espalda, llevando de la mano a su cría, Alicia, inválida; seguido por el pequeño Amadeo, agarrado a un señor también mutilado, y por su otro hijo ya adolescente, Antonio… Pero para entender la situación que se produce en casa de Amadeo es necesario volver atrás en el tiempo, a enero de 2003.
La carta. Primeros días de 2003. El año comienza con un interés creciente de las generaciones más jóvenes por lo sucedido durante y después de la Guerra Civil española (1936-1939). Libros, películas y programas de radio ofrecen testimonios de exiliados, de supervivientes. Una exposición de la Fundación Pablo Iglesias, Exilio, lleva material altamente doloroso de gira multitudinaria por España.
EPS pide a los lectores que envíen también sus testimonios. Y una de las cartas que aterrizan en la redacción es la de Amadeo. Su título: Ni perdono, ni olvido. En ella se identifica como el niño de una fotografía de la que manda copia. Un detalle que ha ocultado durante décadas. Él es, dice, el que señala con una flecha. Los demás son su padre y sus dos hermanos. De aquel grupo ya no queda nadie, asegura el autor de la misiva. Solo su hermano Antonio habló alguna vez de la triste historia familiar. Hoy, él es el único testigo. Su carta termina: “No creo que nunca, a pesar de los esfuerzos realizados por tantas y tantas personas de bien, se llegue a hacer la más mínima justicia sobre tanto dolor, escarnio y humillación”. EPS habla con Amadeo en Alcalá de Henares (Madrid), donde vive jubilado. Su condición de hombre contenido no le impide emocionarse al relatar su pasado: huérfano, discapacitado físico, un niño marcado por un acontecimiento político desgraciado… Amadeo expone toda la miseria de la España de su infancia y la que luego sufriría con la posguerra.
El 12 de enero, EPS se ocupa de aquellos que tuvieron que huir de España. La vida de Amadeo (…) era una pequeña parte de un monográfico repleto de recuerdos tristísimos, de pérdidas… El editorial del EL PAÍS del día siguiente decía: “Gracias a cuatro décadas de celo sectario del franquismo, la memoria colectiva de los españoles ha integrado las injustificables atrocidades cometidas desde un bando, el de los vencidos. Afortunadamente, nuestra memoria colectiva va haciendo lo equivalente con las también injustificables atrocidades cometidas por los vencedores. La democracia española no puede acomodarse a la convivencia con la injusticia del olvido”.
El libro. Primavera de 2003. La reacción de los lectores al extra sobre el exilio no se hace esperar. Cartas, llamadas telefónicas… Varias personas escriben a la redacción interesándose por este aragonés. (…) Algunas misivas proceden de una localidad francesa llamada Prats de Molló, exactamente el lugar donde Amadeo y su familia fueron a recalar tras atravesar los Pirineos. Así, la presidenta de la asociación Prats Endavant, Marguerite Planell, le escribe: “Pude leer con emoción el artículo en El País Semanal y enterarme de que ignoran el nombre del señor Thomas Coll, que le llevaba de la mano en la foto. En la página 64 del libro que le regalo añado a lápiz rojo el camino que usted siguió; la cruz indica el punto donde se tomó la foto”. (…) Le envían a Amadeo un ejemplar y en él se oculta además otro tesoro: la imagen de una escultura en el municipio catalán de La Vajol. Se trata de dos figuras, un hombre y una niña coja: el padre y la hermana de Amadeo.
El sobre de Líster. Junio de 2003. La historia de Amadeo queda ahí, aletargada, entre el goteo de noticias sobre hallazgos aquí y allá de restos de fusilados o desaparecidos de la Guerra Civil. La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica se afana tras los cuerpos de esos 30.000 españoles que se calculan desaparecidos; tras hijos, primos, abuelos o poetas, como García Lorca. Un día de junio aparece un sobre en la redacción. (…) Procede de Poitiers (Francia). El remitente es Enrique Líster, hijo del coronel del V Cuerpo del Ejercito Republicano, el último en salir de España tras la derrota… En su carta agradece la información de EPS sobre la imagen de los Gracia: “Resulta agradable (y al tiempo triste) poderles poner nombre y apellido a los personajes de una foto que has estudiado de cerca, analizado, comentado. (…) Y añade: “Durante años (hasta 1999) creí que se trataba de un documento fotográfico”. Ahora, dice, ya no lo cree. “En 1999 recuperé una parte de los archivos de mi padre, seis cajas que contenían cintas de celuloide… Se trata de un montaje cinematográfico realizado en 1947-1948. (…) Contiene una corta secuencia donde van avanzando lentamente cinco personajes, entre los cuales -en primer plano- una niña, de 8-9 años, amputada de la pierna izquierda”.
La familia en vivo. Otoño de 2003. Enrique Líster, hijo, mandó copia de la película a EL PAÍS. En ese momento se celebran algunas exposiciones (Las Brigadas Internacionales, recuperadas) y se preparan otras, muy emotivas, para finales de año (El exilio de los niños). (…) En las librerías se agolpan nuevas publicaciones sobre la España de hace seis décadas. Y al acabar septiembre, Amadeo se contempla a sí mismo en el vídeo de su casa. Se sienta, curioso, en el sofá del salón acompañado de su mujer, Mari Paz Gallego, y sus dos nietos. Cuando la secuencia termina (“Mira, mira, esos, esos, ahí estamos nosotros”, susurra) y es preguntado sobre sus sensaciones al ver en vivo a su familia, solo dice: “Lo siento”. Contiene la respiración. (…) “Nunca hablé… siempre me avergoncé. Porque durante años pensé que si todo eso me pasaba a mí, era porque algo había hecho yo, que yo era culpable”.

Arte y política

Salvador Dalí fue una de las voces que defendió a la dictadura fascista con mayor insistencia en los círculos artísticos internacionales

Salvador Dalí y el Dictador Franco


Vicenç Navarro. Público, 1-12-2011

Vicenç Navarro,  Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra
En los últimos meses ha habido conmemoraciones de tres figuras relacionadas con el arte pictórico que merecen especial atención por su significado político, oculto e ignorado en dos de ellas. La primera es Gertrude Stein, figura prominente en la vida artística europea, mecenas del mundo cosmopolita artístico parisino. En estos días su nombre ha aparecido en la prensa internacional a raíz de la exposición de las pinturas que acumuló a lo largo de sus años en París (La aventura de los Stein en el Grand Palais de París). Tal exposición se mostrará posteriormente en el Metropolitan de Nueva York y en el Museo de Arte Moderno de San Francisco, y no cabe duda de que pasará en algún momento por algún museo español. Como es costumbre, la exposición va acompañada de libros y artículos sobre Gertrude Stein.
Lo que el lector no leerá en ninguno de estos documentos y artículos es quién era Stein y cómo se posicionó durante el periodo histórico que le tocó vivir en París. El silencio sobre ello se debe a que Gertrude Stein (procedente de una de las familias judías más adineradas de EEUU) tenía claras simpatías fascistas. Gran admiradora del general Pétain –jefe de Estado de un Gobierno títere de la ocupación nazi–, tradujo al inglés y publicó 32 discursos de tal general, incluso aquellos en los que justificaba la exclusión de los judíos de puestos de responsabilidad, alabando la colaboración del régimen de Vichy con la dictadura nazi liderada por Hitler (en 1944, a sólo 30 millas de donde vivía Gertrude Stein, 44 niños judíos fueron deportados a Auschwitz: todos ellos fueron asesinados). En su admiración por el general Pétain, llegó a definirlo como el “general Washington de Francia que restauraría en Francia los valores occidentales”. Apoyó el golpe militar de Franco y defendió la dictadura fascista que este estableció. Profundamente anticomunista, justificó el rechazo al judaísmo europeo por lo que ella consideraba simpatías comunistas. Detestaba al presidente Roosevelt y el New Deal, el programa de intervención pública que expandió notablemente los derechos sociales y laborales del pueblo estadounidense.
El otro caso cuyo pasado fascista ha permanecido oculto es el de Salvador Dalí. Tal personaje fue una de las voces que defendió a la dictadura fascista (que en España se llama franquista) con mayor insistencia en los círculos artísticos internacionales. Dalí mostró gran simpatía por la Falange, el partido fascista, utilizando en su discurso la narrativa fascista, tal como documenta Ian Gibson en su libro The Shameful Life of Salvador Dalí (del cual extraigo la mayoría de datos). Su proximidad a la cúpula del partido fascista era bien conocida y su servilismo y adulación hacia el dictador alcanzó niveles nauseabundos. Se refirió a uno de los dictadores más sangrientos conocidos en Europa (por cada asesinato que perpetró Mussolini, Franco ordenó 10.000), el general Franco, como “el político claridividente que impuso la verdad, la claridad y el orden en el país en un momento de gran confusión y anarquía en el mundo”. Su apoyo al fascismo se mantuvo hasta el final de la dictadura, y mostró su máxima expresión en la defensa del dictador y de la dictadura frente a la protesta nacional e internacional por la ejecución, el 27 se septiembre de 1975, de cinco prisioneros políticos. En declaraciones a la Agencia France-Press, indicó que “dos millones de españoles salieron a la calle aplaudiendo al mayor héroe existente en España, el general Franco, mostrando que todo el pueblo español está con él (…). Es una persona maravillosa. Y su acto garantiza que la monarquía que le suceda sea un éxito. En realidad se necesitan tres veces más ejecuciones de las que han ocurrido”. Tales declaraciones ampliamente distribuidas en la prensa internacional fueron determinantes para que se generara un gran desprecio por su figura, pasando de ser un genio a un despreciable ser humano. No así en Catalunya y en España, donde Dalí tiene un monumento en la plaza mayor de Cadaqués, donde veranea la burguesía catalana, para la cual Dalí continúa siendo el gran genio al cual se le dedican incluso óperas en el Teatro del Liceo de Barcelona.
Este olvido del pasado comienza a perderse. Lo cual me lleva a Josep Subirats, un pintor extraordinario que ha permanecido olvidado por haber sido miembro activo de la lucha popular en contra del golpe fascista. En otra sociedad, con claro espíritu democrático, Dalí sería aborrecido y Subirats sería un punto de referencia fundamental en la cultura artística del país. El único de los tres personajes aquí citados que no tiene un pasado a ocultar permanece oculto porque la burguesía continúa dominando la cultura artística del país.
Subirats fue desde su juventud un pintor dedicado a las clases populares con las cuales se sintió identificado. Analizar sus pinturas es comprender y estimar la enorme lucha del pueblo catalán y español en su lucha contra el fascismo. Desde el póster de la UGT que animaba a los campesinos a apoyar a la República, a la llamada de apoyo en Catalunya al pueblo madrileño que estaba resistiendo al asedio fascista, pasando por los dibujos de los campos de concentración donde estuvo preso, y la descripción gráfica de las barracas donde vivían los trabajadores después de la guerra. En todos ellos puede verse con gran belleza y expresión la historia del pueblo catalán y español. La expresión visual de un compromiso es lo que explica su represión y veto. Por fin, tras años y años de silencio, su obra pictórica se mostró en el Museu d’Història de Catalunya, del 4 de octubre al 20 de noviembre de 2011. Sería de desear que se mostrara a lo largo de todo el territorio español.
http://blogs.publico.es/dominiopublico/4319/arte-y-politica/

viernes, 2 de diciembre de 2011

Garzón: "El franquismo en España todavía está vivo"

El magistrado ve "complicado" que otro juez investigue los crímenes de la dictadura franquista y defiende que hizo "lo que tenía que hacer



Baltasar Garzón, en una imagen de archivo.- EFE

Baltasar Garzón, en una imagen de archivo.- EFE


PUBLICO.ES Madrid 01/12/2011 
El juez Baltasar Garzón ha defendido una vez más su actuación a la hora de investigar los crímenes cometidos durante de la dictadura franquista. "Hice lo que tenía que hacer desde el punto de vista judicial", asegura. El magistrado, que será juzgado el 24 de enero por haberse declarado competente para actuar en este caso, ha insistido en que "cualquier otro juez debería haber hecho lo mismo", algo que ha reconocido "complicado" porque "el franquismo en España es algo que todavía está vivo y latente".
Garzón ha hecho estas declaraciones en Radio Caracol , donde también ha asegurado que no se arrepiente de cómo actuó: "Yo actué como juez interpretando las normas nacionales e internacionales, como en otros casos". "Es más, entiendo que no había otra opción diferente y así lo entienden muchos juristas", defiende.
Además asegura que "lo llamativo" es que habiendo interpretaciones discrepantes, por una de ellas se pueda llevar ante la justicia a una persona.
Garzón se enfrentará a dos juicios por prevaricación en las primeras semanas del año. Por un lado será juzgado el17 de enero por las escuchas de la Gürtel y por otro, el 24 de ese mismo mes comenzará la vista oral por su investigación de los crímenes del franquismo.

"Las Farc tienen que hacer como ETA"

Durante la entrevista, Garzon ha considerado que las FARC deben abandonar las armas, como anunció ETA, y consideró "un ataque a la cordura" que ese grupo rebelde colombiano responsabilizara de la muerte de cuatro rehenes al Gobierno de Colombia.
"Las FARC deben abandonar las armas y hacer gala definitiva del cese de la violencia"
"Yo creo que las FARC tienen que hacer como ha hecho la organización terrorista ETA: abandonar las armas, hacer gala definitiva del cese de la violencia y decidir o pedir al Estado de Derecho (...) que establezca qué afecta a sus componentes y estructuras", aseguró. "Es cada vez más inverosímil que esta organización (las FARC) por sus actos, pueda aspirar a un escenario de negociación", añadió.
Garzón consideró como un "ataque a la cordura" por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "responsabilizar" al Gobierno colombiano de la muerte de cuatro rehenes, dos oficiales de la Policía y dos militares, el pasado 26 de noviembre en selvas del sur del país.
El lunes pasado las FARC responsabilizaron al presidente Juan Manuel Santos y al alto mando militar de la muerte de los tres policías y el soldado y aseguraron que habían decidido liberarlos y se disponían a ello cuando se produjo un ataque militar al campamento donde estaban.

Los "niños de la guerra" piden ayuda para evitar el cierre del centro en Moscú

Niños de la guerra (Moscu)
30 NOV 2011 | Ignacio Ortega (Efe)
Han dirigido sus quejas al Príncipe de Asturias, al Defensor del Pueblo y a empresarios en busca de ayuda, pero por ahora sin demasiada suerte.
  • El histórico Centro Español de Moscú, que durante decenios ha aglutinado a los "niños de la guerra" y a sus descendientes, está a punto de cerrar sus puertas debido a la falta de fondos, denuncia su presidente, Francisco Mansilla.
"España nos ha denegado la subvención. Sólo nos quedan fondos para subsistir este año. Si en enero no pagamos, no sólo nos echarán, sino que nos desahuciarán", aseguró a Efe el madrileño Mansilla, que llegó a la Unión Soviética con diez años.
El Centro Español se encuentra en un espacioso local frente a la céntrica estación de metro moscovita Kuznetski Most que en 1965 fue cedido por las autoridades soviéticas al Partido Comunista Español (PCE).
"Los viernes nos reunimos los varones, nos hacemos nuestra comida, nos tomamos un trago, brindamos por lo que sea, jugamos a las cartas y pasamos un rato bueno. Los martes se reúnen las mujeres", apuntó.
Miles de personas de todas las edades subieron desde la década de 1960 la empinada escalinata de la tercera planta del edificio del centro para reunirse con la comunidad española, aprender su idioma y su cultura y combatir la nostalgia por la patria perdida. El local incluye un salón de actos, donde se imparten clases de español, baile y coros, un bar que recuerda a las tradicionales tascas españolas con numerosos objetos con genuino sabor español y varias mesas para jugar a las cartas y al dominó.
Parada obligatoria para todos los presidentes españoles, desde Felipe González, el Centro Español tiene centenares de socios, pero son muy pocos los que pagan la cuota anual, que asciende a 2.000 rublos (50 euros). "No es mucho, pero en Rusia todo es caro. La vivienda es muy cara y la ropa también. Muchos 'niños de la guerra' reciben la prestación española, pero la dedican a ayudar a sus familiares", señala.
Mansilla, de 85 años, ha convocado una asamblea extraordinaria de socios para el 3 de diciembre para abordar la crítica situación financiera de la institución, que dejó de recibir el 1 de enero pasado la subvención del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales). "Plantearé la necesidad de aumentar las cuotas hasta los 5.000 rublos (125 euros). Somos capaces de recaudar hasta 10.000 euros entre cuotas, ayudas y algunos ahorros, pero necesitamos otros 30.000 para afrontar los gastos", explica.
El alquiler del piso asciende a casi 12.000 euros anuales, a lo que se suman los altísimos gastos de comunidad y la retribución del personal. "El Imserso nos dice que no cumplimos con los criterios, pero tampoco nos explican en qué consisten. Debían venir al centro en las fiestas, cuando se reúnen más de cien personas. El centro está vivo", responde.
Mansilla considera que es "mentira" el argumento del Imserso, que en 2010 concedió al centro una subvención de 4.900 euros, que no contribuyan a la divulgación de la lengua y la cultura españolas. "Tenemos tres ciclos de lengua española, dos de flamenco y un coro. Además, no se puede comparar el coste de la vida y las condiciones que existen en Rusia con las de Argentina o México", replica.
Este "niño de la guerra", que nació en 1926 en el Rastro de Madrid, asegura que se han dirigido al Príncipe de Asturias, al Defensor del Pueblo y a empresarios en busca de ayuda, pero por ahora sin demasiada suerte.
"Parece que a nadie le importa, pero a nosotros sí nos importa. Nosotros vivimos gracias al centro. Es el que se interesa por nuestras vidas. Todos los privilegios que hemos recibido, desde la ciudadanía a las prestaciones, las obtuvimos gracias al centro", señaló.
Mansilla, uno de los 3.000 "niños de la guerra" civil española acogidos en su día por la URSS, explica que para empezar habría que contratar a personas que se dediquen a gestionar el centro, ya que él y varios de sus ayudantes son mayores de edad que no cobran nada por su trabajo. "Cada vez quedamos menos 'niños de la guerra', pero estamos todos muy unidos al centro. En Moscú quedan unos 70. El que menos tiene llega ya a los 79 años y el que más supera los 90. Nos cuesta andar y nos falla la memoria", comenta.
Mansilla reconoce que el Imserso siempre se ha portado muy bien con los "niños de la guerra", que "todos los años pueden descansar gratis durante quince días a España". "Le aconsejé al Gobierno español que comprara el local, ya que hemos invertido mucho dinero en el centro, pero no me hicieron caso. Si nos echan, se perderá todo. Si el centro desaparece, desaparecerán también los 'niños de la guerra'", comentó.
Mansilla insiste en que para los "niños" que no quieren dejar este país por que "han echado raíces y tienen a sus hijos y nietos en Rusia", el centro es como "un pedazo de nuestra patria en Rusia, instalada en el centro de Moscú".
"Queremos seguir siendo españoles", sentencia el niño del Rastro que desembarcó en 1937 en "el paraíso del proletariado", como describía su padre a la URSS.

jueves, 1 de diciembre de 2011

"Trasladar los restos de Franco no soluciona el problema de impunidad"

El presidente del Foro por la Memoria, Jose María Pedreño, lamenta que el Gobierno mantenga "el tópico franquista de que los dos bandos eran iguales" 

Jose María Pedreño.
José María Pedreño

EDUARDO MURIEL MADRID 29/11/2011
 
El presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria, José María Pedreño, se ha mostrado poco satisfecho por las conclusiones de la comisión que ha recomendado trasladar los restos de Franco del Valle de los Caídos.
Pedreño ha asegurado que los pasos que se están dando no solucionan el problema de "impunidad" porque "igualan a los que dieron el golpe de Estado con los que defendieron el gobierno democrático". "Si se queda Primo de Rivera, seguirá siendo el mausoleo de un fascista", ha añadido.
El presidente de la Federación ha criticado al ministro de la Presidencia en funciones, ya que considera que "el señor Jáuregui no está trabajando por la democracia" y que el Gobierno ha mantenido "el tópico franquista de que los dos bandos eran iguales". "Jáuregui le está haciendo un flaco favor a la democracia y está facilitando un posible golpe de Estado pasado mañana", ha mantenido.
El pasado sábado, el Foro por la Memoria realizó una asamblea en la que elaboraron una "hoja de ruta" para que el Gobierno trabaje por la "reparación" de las víctimas del franquismo de acuerdo con las leyes internacionales.
"El Comité de Derechos Humanos de la ONU ha recomendado en varias ocasiones al Gobierno Español que revoque la citada Ley [de Amnistía, de 1977] al considerarla una ley de punto final desde el punto de vista del Derecho Penal Internacional sin que se haya oído una sola voz en este sentido desde los distintos poderes del estado", señala el documento.

Cuestión de futuro

Jose María Pedreño insiste en que las medidas propuestas por la comisión no son suficientes, ya que "si el golpe de Estado queda impune, Ramón Jáuregui y el PSOE están poniendo en bandeja que se dé otro golpe de Estado, por cualquier excusa, sobre todo en momentos de crisis como el que vivimos". "El mensaje que se transmite es que se puede cometer genocidio sin que haya consecuencias", lamenta.

“El gobierno no se ha atrevido a ir contra el franquismo”

Según el corresponsal del alemán Berliner Zeitung

Martin Dahms
Martin Dahms

Radio Cable, 30 de Noviembre de 2011
Martin Dahms del Frankfurter Rundschau, el Berliner Zeitung y vocal del Circulo de Corresponsales Extranjeros comenta en radiocable.com que en el tema del Valle de los Caídos, el gobierno de Zapatero ha sido “muy tímido” y no se ha atrevido a enfrentarse al franquismo. La recomendacion de los expertos de trasladar los restos de Franco le “sabe a muy poco” y cree que “llega tarde”. Y no entiende que en España siga existiendo un lugar como el Valle de los Caídos.
Para Martin Dahms es “tan obvio que el Valle de los Caídos es algo imposible en un país democráctico. Un lugar de peregrinación. Aunque oficialmente esté prohibido venerar a Franco, la gente que va a alli lo hace”. Lo considera un “sitio pomposo con el único fin de alabar un regimen dictatorial y me parece increíble que siga existiendo 35 años después de la muerte del dictador”. Y recuerda que en Alemania, este mismo año han exhumado e incinerado los restos de Rudolf Hess, el lugarteniente de Hitler, para evitar que su tumba siguiera siendo un lugar de peregrinación neonazi.
Sobre la propuesta de la Comisión de Expertos, el corresponsal asegura “me sabe a muy poco”. Considera que el Gobierno de Zapatero ha sido muy “tímido” con todo el asunto: “entendió que había que hacer algo pero nunca se ha atrevido a ir en contra del franquismo, por miedo al enfrentamiento”. Y cree que esta iniciativa llega “demasiado tarde, porque es bastante obvio que el nuevo gobierno de Rajoy no va a tener ningún interés en hacer nada. Hemos tenido siete años y medio de gobierno socialista y han tenido tiempo suficiente, pero no lo hicieron. Y a mi me parece que han hecho algo ahora para su propia conciencia”.
El corresponsal cree que precisamente como alemán puede entender muy bien el asunto: “entiendo que es difícil, en Alemania tardamos mucho tiempo en enfrentarnos a nuestro propio pasado. Pero aqui todavía falta y me parece triste”. Sobre la dificultad de enfrentarse a la Iglesia que tiene la competencia sobre la Basílica, asegura que “el Estado podría imponerse si quisiera. Con una buena voluntad política ya habrían resuelto el tema”. Y considera que el Valle de los Caídos sería el “lugar idoneo” para hacer un museo que explicara de verdad lo que fue el regimen, “pero nadie se atreve”.
http://www.radiocable.com/dahms-restos-franco394.html

Asi era la "Solución Final" franquista


Fusilamiento de Republicanos

(Gara. 28 / 11 / 2011)

A las generaciones más veteranas, el libro quizás les ponga aún los pelos de punta. Las más jóvenes descubrirán que el franquismo fue mucho más que una guerra, por extremadamente sangrienta que ésta fuera. En la obra de Euskal Memoria, de cerca de mil páginas, aparecen datos nuevos como cuál fue el final de Jesús Galíndez, el hasta hoy "desaparecido" delegado del Gobierno Vasco en Nueva York. Pero sobre todo se destripan las piezas y el funcionamiento de una maquinaria destinada, como dice el título, a ser "la solución final" contra los irredentos vascos. Ahí van algunos retazos del trabajo, al que ha tenido acceso GARA.
La venganza
Todavía sin acabar la guerra, algunos portavoces franquistas anticipaban lo que iba a venir. Como Ramón Sierra Bustamante, gobernador militar de Gipuzkoa, en ``El Diario Vasco'', del que luego sería director: "Borraremos vuestros nombres, que serán malditos por generaciones de generaciones. Desterraremos al maestro que, en los mapas, marcaba con raya verde ese artificio de Euskadi. Desterraremos al sacerdote que se negaba a celebrar las fiestas tradicionales del Pilar y de Santiago. Desterraremos al boticario que dentro de la botica tenía un poco de conspiración contra España". También el capitán franquista Gonzalo Aguilera, en entrevista concedida al periodista John Whitaker, dice: "Tenemos que matar, matar y matar. Son como animales. Al fin y al cabo, ratas y piojos son los portadores de la peste. Nuestro programa para regenerar España consiste en exterminar un tercio de la población masculina. Con eso se limpiaría el país y nos desharíamos del proletariado. Además también es conveniente desde el punto de vista económico. No volverá a haber desempleo".
La cárcel
Cerca de 14.000 vascos fueron ingresados en prisión en ese momento, según recoge el fichero de Alcalá de Henares. La cárcel se concebía exclusivamente como forma de castigo. Las más frecuentadas por los vascos fueron lógicamente el penal de Ezkaba, en Iruñea; la de Larrinaga, en Bilbo; la de Ondarreta, en Donostia; la Provincial de Gasteiz; y las de Saturraran y Zornotza, para mujeres. Sin embargo, la siguiente en número de presos vascos es la de Puerto de Santa María, a más de mil kilómetros de Euskal Herria, en una época en que viajar allí era "toda una odisea que necesitaba incluso, al principio, de salvoconductos". Las tres cárceles de Palma de Mallorca, la de Las Palmas y la de Tenerife sur también albergaron a vascos, y al menos uno natural de Biana fue recluido en Guinea Ecuatorial.
Los chivatos
La delación era pieza angular del sistema. Euskal Memoria recoge ejemplos como el de enero de 1962, cuando "un periodista bilbaino de apellido Bureba se presentó en la comisaría de Indautxu para denunciar a cuatro futbolistas del Athletic que se encontraban en una taberna del Casco Viejo cantando ciertas melodías vascas. Una dotación policial se presentó en el bar y efectivamente allí encontró a los cuatro futbolistas: López, Aguirre II, Iturriaga y Uribe. Los cuatro fueron detenidos y pasaron una noche en los calabozos de la comisaría. Salieron al día siguiente, después de pagar la multa de 5.000 pesetas que impuso el gobernador civil a cada uno de ellos".
Los honores
La omnipresencia del "caudillo" era otra clave para asentar el régimen, y este principio se aplicó en Euskal Herria con auténtico escarnio añadido. Francisco Franco fue nombrado hijo adoptivo o predilecto de numerosas localidades vascas, entre ellas la de Gernika, masacrada por las bombas en 1937 y símbolo de la resistencia vasca. En marzo de 1946 se nombró al dictador hijo adoptivo de la villa y en 1966 recibió además su medalla de oro y brillantes. Más ejemplos: en 1942, la Diputación de Araba lo designó "padre de la provincia". En 1947, la Diputación de Nafarroa lo hizo hijo adoptivo. Y en 1963, incluso el nieto de Franco sería nombrado "general honorario" en la tamborrada infantil de Donostia.
La tortura
El 14 de mayo de 1946, ``The New York Times'' explicaba los métodos de tortura aplicados en el Estado español: "A los detenidos se les ata de manos y pies y el preso se convierte en un juguete de los guardias. Éstos lo golpean con matracas, lo envían de un lado a otro a puntapiés con sus botas de clavos. El preso siempre acaba por desmayarse. Cuando vuelve en sí es extendido sobre una mesa de hierro. Le encierran las muñecas y los tobillos y se los tuercen. Les meten trocitos de madera bajo las uñas y fósforos encendidos. Algunos presos son marcados eléctricamente. A otros los sumergen en baños helados". Un año antes, un vizcaino acusado de pertenecer a la CNT, Pablo Velasco, había sido arrojado desde un coche en la cuesta de Santo Domingo de Bilbo. Le faltaban las uñas de los pies y tenía quemaduras eléctricas. Sobra decir que la Policía atribuyó su final a un ajuste de cuentas entre compañeros de la organización. Euskal Memoria documenta varias muertes por tortura producidas en esos años.
Las "visitas"
Los donostiarras conocen bien esta tétrica anécdota de la época: cuando los cuidadores de los patos de la Plaza de Gipuzkoa se los llevaban, la visita de Franco era inminente, ya que los animales pasaban a engalanar su palacio de Aiete. Esto permitió a muchas personas evitar las detenciones, y es que cada visita del dictador se traducía en el encarcelamiento, sin base jurídica alguna, de decenas de donostiarras y guipuzcoanos sospechosos. Franco presidió en Donostia hasta 28 consejos de ministros. Fue su capital por excelencia después de Madrid, pero también fue agasajado en Iruñea, Gasteiz o Bilbo.