viernes, 29 de noviembre de 2013

"Desde el silencio" Exilio republicano español en el norte de África (Jornadas de la MHC)



      CINE Y MEMORIA

Gracias a la cortesía de la Asociación de hijos y nietos del exilio republicano pudimos ofrecer en Cartagena este interesante documental.
       Cineforum: "Desde el silencio"
Exilio republicano español en el norte de África 

       ( Documental dirigido por Aida Albert y Sonia Subirats)




 Documental que narra uno de los acontecimientos más silenciados de la guerra civil española: el exilio republicano en el norte de África. La memoria y los recuerdos de sus hijos nos descubren el recorrido de sus vidas en Marruecos, Argelia y Túnez.
Se calcula que en 1939, salieron de España hacia el norte de África unos 12,000 exiliados, instalándose en su mayoría en Argelia, unos 8,000, en Tunez 4,000, y 1,000 aproximadamente en Marruecos. Algunos investigadores calculan que al final de la guerra civil entraron a África más de 20,000 personas. Desde Cartagena, Valencia, Alicante y Mahón, principalmente, salieron miles de refugiados en barcos extranjeros, bajo la protección de la marina inglesa y francesa. Barcos como el Campillo, Lezardieux, el Ronwing, el African Trader, el Maritime, así como el mítico Standbrook, trasladaron refugiados desde España hacia Argelia.
Significativo de este exilio al norte de África, es el exilio de la flota republicana de la marina con, 4,000 marinos, que salieron desde Cartagena a bordo de 3 cruceros y 7 destructores, en marzo de 1939, con destino final, después de varias complicaciones a Bizerta, Túnez, protectorado francés desde 1881.
Los exiliados republicanos al llegar al norte de África son internados en campos de concentración, muchos de ellos en condiciones inhumanas de gran explotación. Más de 2,000 refugiados fueron requisados por el gobierno francés para la construcción del transahariano (un tren que enlazaría sus colonias para tener un mayor control sobre este territorio).
Casi todos los exiliados que llegaron al norte de África, permanecieron en los campos hasta la liberación de esta zona por los aliados durante la II Guerra Mundial.
Con el tiempo muchos de los que se quedaron en África se incorporan a la vida civil, retornando a sus actividades políticas, buscando trabajos de sustento, creyendo algunos que pronto volverían a su país. Otros, cansados por la situación inestable de un país ajeno y aunado al grado de violencia que se vivía con las guerras de independencia en estos países, decidieron volver a España o emigrar en un segundo exilio hacia Francia





Fecha:    Viernes, 29 Noviembre (2013)
Hora:     19.00 horas
Lugar:    Salón de actos Residencia Universitaria "Alberto Colao"
CARTAGENA



 
Guillermo Vignote (MHC)

                                                           
Asistentes al cineforum







viernes, 22 de noviembre de 2013

ASOCIACIÓN MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA, V JORNADAS POR LA MEMORIA HISTÓRICA


      CINE Y MEMORIA


       Cineforum: "Desde el silencio"
Exilio republicano español en el norte de África 
       (Asociación de hijos y nietos del exilio republicano)



 Documental que narra uno de los acontecimientos más silenciados de la guerra civil española: el exilio republicano en el norte de África. La memoria y los recuerdos de sus hijos nos descubren el recorrido de sus vidas en Marruecos, Argelia y Túnez.
Se calcula que en 1939, salieron de España hacia el norte de África unos 12,000 exiliados, instalándose en su mayoría en Argelia, unos 8,000, en Tunez 4,000, y 1,000 aproximadamente en Marruecos. Algunos investigadores calculan que al final de la guerra civil entraron a África más de 20,000 personas. Desde Cartagena, Valencia, Alicante y Mahón, principalmente, salieron miles de refugiados en barcos extranjeros, bajo la protección de la marina inglesa y francesa. Barcos como el Campillo, Lezardieux, el Ronwing, el African Trader, el Maritime, así como el mítico Standbrook, trasladaron refugiados desde España hacia Argelia.
Significativo de este exilio al norte de África, es el exilio de la flota republicana de la marina con, 4,000 marinos, que salieron desde Cartagena a bordo de 3 cruceros y 7 destructores, en marzo de 1939, con destino final, después de varias complicaciones a Bizerta, Túnez, protectorado francés desde 1881.
Los exiliados republicanos al llegar al norte de África son internados en campos de concentración, muchos de ellos en condiciones inhumanas de gran explotación. Más de 2,000 refugiados fueron requisados por el gobierno francés para la construcción del transahariano (un tren que enlazaría sus colonias para tener un mayor control sobre este territorio).
Casi todos los exiliados que llegaron al norte de África, permanecieron en los campos hasta la liberación de esta zona por los aliados durante la II Guerra Mundial.
Con el tiempo muchos de los que se quedaron en África se incorporan a la vida civil, retornando a sus actividades políticas, buscando trabajos de sustento, creyendo algunos que pronto volverían a su país. Otros, cansados por la situación inestable de un país ajeno y aunado al grado de violencia que se vivía con las guerras de independencia en estos países, decidieron volver a España o emigrar en un segundo exilio hacia Francia




Fecha:    Viernes, 29 Noviembre (2013)
Hora:     19.00 horas
Lugar:    Salón de actos Residencia Universitaria "Alberto Colao"
CARTAGENA

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Del Valle de los Caídos al Ibex 35

38 años después de la muerte de Franco, las empresas que se enriquecieron con la construcción de su mausoleo están entre las más poderosas e influyentes del país

El Valle de los Caídos durante su construcción

El Valle de los Caídos durante su construcción

ALEJANDRO TORRÚS Madrid18/11/2013

El régimen les dio poder, patrimonio y mano de obra casi esclava. La transición y la democracia, benevolente como con un hijo pródigo, no les pidió explicaciones por su pasado ni por el origen de sus riquezas. Su pasado se diluyó en el presente de la España democrática como un azucarillo en agua hirviendo y el futuro quedó a sus pies. Son las grandes empresas que apoyaron a Franco en su cruzada, se beneficiaron de las concesiones estatales, utilizaron mano de obra casi esclava de presos republicanos y sentaron en sus consejos de administración a los exministros del régimen. Esta es la historia de los que una vez que el caudillo de España murió se autodefinieron como “demócratas de toda la vida”.
En agosto de 1936, el diario británico The Sunday Express publicó: “Franco se mantiene en la lucha. Pero, ¿cuál es el poder que lo dirige desde detrás de las sombras? Cuando un hombre levanta la mano, Franco obedece. Ese hombre es Juan March”.
Nadie puede imaginar que un golpe de Estado puede triunfar sin el apoyo de los grandes empresarios y Franco, juntos al resto de golpistas, encontró en Juan March al mecenas de su cruzada. March aseguró la vida de los familiares de los militares rebeldes, financió los aviones que trasladó a Franco al norte de África con la inestimable ayuda de varios responsables del diario ABC y negoció con alemanes e italianos la compra de armamento. ¿A cambio de qué?
“A cambio, en plena guerra civil, desde el cuartel general de Burgos, obtuvieron el control del sector bancario, su statu quo, las claves de la economía, el monopolio del sector financiero”, escribe Mariano Sánchez en la obra publicada en 2005 'Los banqueros de Franco'.
Nadie puede imaginar que un golpe de Estado puede triunfar sin el apoyo de los grandes empresarios Este pacto de Franco con March y el resto de banqueros significó la primera gran traición del general a los principios de Falange: la Banca no sería nacionalizada. Lo importante para el Generalísimo no era mantener su integridad ideológica. Franco no tenía ideología. El caudillo tenía poder político, adquirido mediante las armas, y no lo iba a perder bajo ningún concepto y mucho menos por programas políticos.
Al amparo de la dictadura franquista, Juan March realizó diversas operaciones financieras de gran calibre, como la compra de la Barcelona Traction, tras la que fundó Fuerzas Eléctricas de Cataluña, S. A (FECSA), quien se hizo con la práctica totalidad de la producción eléctrica en Cataluña.  FECSA construyó centrales térmicas y entró en el campo de la energía nuclear, motivado por las crisis del petróleo de los años 70.
Así, participó, junto con Électricité de France, Hidroeléctrica de Cataluña y ENHER en la construcción de la central nuclear de Vandellós, puesta en servicio en 1972. En 1983, FECSA instaló en solitario la central nuclear de Ascó, que comenzó a funcionar en 1983.

Juan March

El rastro de March en el presente

 Todas estas operaciones convierten a FECSA en una empresa al alza, que comienza a cotizar en el IBEX 35 de la Bolsa española. Su camino en solitario llega hasta 1996 cuando el Grupo Endesa se hace con el 75% de las acciones de la compañía y su control absoluto.
Juan March falleció en 1962 pero sus nietos han sabido cumplir su legado. En 1988 la revista Forbes sitúa a los March entre las tres fortunas más importantes de España, junto a Ramón Arces, creador de El Corte Inglés, y los Botín. Su notoriedad en la democracia española y en las finanzas internacionales es ya indiscutible.
“La Fundación March, creada en 1955, cuenta con un patrimonio superior a los 15.000 millones de pesetras y recibe una inversión anual que rebasa los 1.000 millones. En la actualidad el patrimonio de los March se sitúa entre en el medio billón de pesetas, participan en el accionariado de 150 empresas y comandan un grupo empresarial que ha sido vanguardia en España en cuanto a bancos de negocios y que goza de una gran liquidez”, escribe Mariano Sánchez en su obra Los banqueros de Franco.
Entre la larga lista de empresas en las que la familia March está presente en el accionariado hay algunas muy reconocibles para el gran público como la constructora ACS (18,3%), presidida por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez; Acerinox (24,2%), una de las compañías líder a nivel mundial en la fabricación de acero inoxidable o la empresa de seguridad Prosegur (10,0%).

La construcción del Valle de los Caídos

Ningún otro símbolo como el Valle de los Caídos refleja el funcionamiento de la oligarquía empresarial que rodeaba el régimen. Una obra faraónica que costó a las arcas públicas a lo largo de sus veinte años de construcción 2.421 millones de pesetas de la época, según datos de Mariano Sánchez. “Para entender la magnitud de la obra conviene comparar el coste con otras partidas de los Presupuestos. Así, hasta 1970 el Estado había dedicado 2.339 millones de pesetas para Educación, explica Mariano Sánchez, autor de obras como Los Franco S.A. o Los banqueros de Franco a Público.
El Valle de los Caídos refleja el funcionamiento de la oligarquía empresarial que rodeaba el régimen Franco eligió el 1 de abril de 1940, primer aniversario de la victoria de la entonces conocida como “Victoria de las armas de España”, para dar a conocer su proyecto. Fernando Olmeda, autor de El Valle de los Caídos. Una memoria de España, recoge en su obra las palabras pronunciadas aquel mismo día por  el coronel Valentín Galarza, subsecretario del a jefatura del Estado, en la lectura al Decreto que dispone la construcción del futuro monumento:
“La dimensión de nuestra cruzada, los heroicos sacrificios que la victoria encierra y trascendencia que ha tenido para el futuro de España esta epopeya no pueden quedar perpetuados por los sencillos monumentos con los que suele conmemorarse en villas y ciudades los hechos salientes de nuestra historia. Es necesario que las piedras que se levanten tengan la grandeza de los monumentos, que desafíen al tiempo y al olvido y que constituyan lugar de meditación y reposo en que las generaciones futuras rindan tributo de admiración a los que legaron una España mejor”.
La ejecución del gran sueño del generalísimo requirió un enorme financiero, pero sobre todo de personal. En 1942 el régimen se da cuenta de que además de obreros libres será necesario emplear batallones de presos en un país que continúa desangrando tras la cruenta guerra civil. Ese mismo año llega al Valle la Compañía del Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Penados nº 95. Los presos visten gorro a rayas azules y blancas con una P que les identifica como presos. El periodista Rafael Torres, autor de Los esclavos de Franco, cifró en 20.000 los presos republicanos que participaron a precios muy por debajo del mercado y en condiciones de semiesclavitud en la construcción del sueño de Franco.

Los presos "alquilados"

Fernando Olmeda recoge en su obra dos testimonios de presos republicanos que detallan las condiciones de la obra. Trinitario Rubio lo describe de la siguiente manera:”Picábamos un metro cúbico de piedra, cargábamos vagonetas y empujábamos entre varios. Trabajábamos en condiciones difíciles, nos trataban de hijos de puta y rojos, cosa peor que los malos tratos”.
Segundo Fernández, de familia de agricultores de izquierdas, y condenado por tres consejos de guerra, resume en una frase su experiencia en la construcción del Valle de los Caídos: “Raro era el día que no morían uno o dos, y hasta tres, más por el hambre que por accidentes, porque la construcción del túnel casi no había empezado”.
La utilización de presos políticos como mano de obra ahorró al régimen 780 millones de euros
Nicolás Sánchez-Albornoz, director del Instituto Cervantes de 1991 a 1996 y condenado a trabajos forzados por el régimen en 1947, puso cifras al negocio redondo de las empresas y el régimen de Franco con los presos trabajadores. "El Valle era un gran negocio", explica, "los que estábamos condenados a trabajar allí estábamos alquilados a las empresas que hacían la obra, Huarte y Banús, por 10,50 pesetas al día. A nosotros nos daban 50 céntimos a cada uno. Los patronos tenían obreros a precio de saldo y disciplinados", según recoge José María Calleja en un artículo publicado en el diario El País. De esta manera, Sánchez-Albornoz, actual miembro de la RAE, confiesa que estuvo “alquilado” a la empresa Huarte y Banús.
El periodista Isaías Lafuente se atrevió a cuantificar en su libro Esclavos por la Patria los beneficios obtenidos por el franquismo a costa de utilizar presos políticos para la realización de obras: más de 130.000 millones de pesetas, unos 780 millones de euros. Ello se deduce del estudio de las detalladas memorias anuales remitidas a Franco por el Patronato para la Redención de Penas entre 1939 y 1970, conservadas aún en los archivos de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. en su libro Esclavos por la patria.

Las empresas adjudicatarias y su beneficio

En sus inicios la obra se adjudica a tres grandes empresas, San Román, filial de Agromán, se encargará de la perforación de la roca para abrir en ella el agujero gigante que albergará la cripta, Estudios y Construcciones Molan se ocupará de la construcción del monasterio y Banús, gestionada por los dos hermanos Juan y José, se responsabilizará de la carretera que unirá la entrada con el Risco de la Nava.
Estas tres empresas, junto a la constructora Huarte y Cía que se uniría a las obras en 1952, dispusieron de mano de obra semiesclava para sus negocios privados por concesión del régimen de Franco. Así, en 1943 Agromán disponía de 250 presos republicanos trabajando en el Monumento, 100 en las obras de el Escorial Aguas y Escorial Arca de Juan y otros 140 en diversas obras repartidas en cuarteles y monasterios.
Banús, por su parte, disponía de 125 presos trabajando en la carretera que da acceso al Valle de los Caídos, 90 presos construyendo la estación de trenes de Chamartín (Madrid) y a 50 más en la base militar de Torrejón. En total llega a haber 141 batallones de presos republicanos repartidos por diferentes obras sólo en 1943, según recoge Olmeda en su obra.

¿Qué ha sido de estas empresas?

En 1943 había 141 batallones de presos republicanos realizando trabajos forzadosLa constructora Huarte, que acumulaba en 1975 un volumen de venta de 16.000 millones de pesetas, se fusionó en 1998 con Obrascón. Un año después, se incorpora al grupo la empresa Lain conformando el gigante constructor Obrascón- Huarte- Laín u OHL, como es más conocido. El grupo está presidido por Juan-Miguel Villar Mir, más conocido por haberse presentado a las elecciones a presidente del Real Madrid de fútbol. Aunque en su currículum figuran otros muchos cargos en la estructura del Estado franquista como haber sido Director General de Empleo en 1964 o presidente del Fondo Nacional de Protección del Trabajo en 1967.
Por su parte, la constructora Agromán fue fundada por José María Aguirre Gonzalo y José San Román en 1926, en tiempos de Primo de Rivera.  Gracias a sus negocios, Aguirre Gonzalo saltó pronto al mundo de la banca y presidió el Banco Guipuzcoano desde 1956 hasta que falleció en 1988. Además, ocupó la presidencia del Banco Español de Crédito desde 1970 hasta 1983 y del Banesto,  desde 1970 a 1984. No obstante, la estirpe familiar no terminó ahí ya que su hijo José María Aguirre González le sustituyó en el cargo de presidente del Banco Guipuzcoano hasta 1999. En 2010, este banco fue absorbido por el Banco Sabadell.  
Tras la construcción de la carretera, los hermanos Banús siguieron caminos diferentes siempre bajo el amparo del régimen. José Banús, conocido como el constructor del régimen, es el artifice de barrios emblemáticos de Madridi como el de la Concepción o el Barrio del Pilar, donde urbanizó una gran extensión de terreno, y de cuyos pisos sacaba un beneficio de unas 115.000 pesetas. De Madrid saltó a la Costa del Sol donde, en el verano de 1970, inauguró su proyecto más ambicioso: Puerto Banús. Su estrecha relación el régimen queda patente no sólo en sus negocios sino en sus distinciones: medalla al Mérito en el Trabajo, la gran cruz del Mérito Civil y la medalla de oro al Mérito Turístico. Sus descendientes heredaron un gran imperio con origen en la construcción del Valle de los Caídos y su amistad con el régimen de Franco.
Por otro lado, su hermano Juan Banús se quedó en Madrid y en su currículum figura la construcción de la lujosa ciudad satélite de Mirasierra, opulentas viviendas rodeadas de comercios y zonas de asueto. Sus hijos Juan y Antonio Banús Ferré tomaron el testigo inmobiliario de su padre y de su tío, especializándose cada uno en diferentes proyectos.
Juan Banús, fallecido en 2000, era el responsable de la lujosa área marbellí de Puerto Banús, lugar de veraneo de la jet set y de la familia real saudí, entre otras personalidades, mientras que Antonio Banús es propietario de un importante número de franquicias de la firma de moda italiana Benetton en España, gestor del hotel de cinco estrellas Mirasierra Suites y dueño de la bodega El Carabal, situada en Cáceres. Además, Antonio Banús posee el 100% del capital del grupo promotor inmobiliario Juban.
No obstante, en la larga lista de empresas que se beneficiaron de la barata mano de obra de presos republicanos figuran otras muchas sociedades que no participaron en la construcción del Valle de los Caídos o que su gran negocio con el régimen fue otro. Es el caso de Dragados y Construcciones, hoy también inversa en ACS, la constructora de Florentino Pérez.

Sin descuidar a amigos y los ministros

Pero no sólo empresarios se beneficiaron de las “bondades del régimen”. La democracia tampoco ha maltratado a los antiguos dirigentes franquistas, sus herederos directos o a los familiares de Franco. Hoy, muchos de estas personas tan cercanas al régimen, ya sea con lazos en el mundo de los negocios, familiares o políticos, siguen disfrutando de un papel importante en nuestra sociedad.
La democracia tampoco ha maltratado a los antiguos dirigentes franquistas, sus herederos directos o a los familiares de Franco
Así, según enumera Mariano Sánchez en su obra Los Franco S.A., las hermanas Alicia y Esther Koplowitz, a través del Imperio de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), poseen un patrimonio que ronda los 1.000 millones de euros; los descendientes de José Meliá Sinisterra, en el sector turístico (Hoteles Meliá), facturan anualmente más de 600 millones de euros, o Carmela Arias Díaz de Rábago, condesa de Fenosa y viuda de Pedro Barrié de la Maza, cuya fortuna personal alcanza los 240 millones de euros.
También llama la atención la puerta giratoria que unía a los ministros de Franco con los Consejos de Administración de las principales empresas españolas. De los 119 ministros de franco, 22 de ellos se sentaron en 29 consejos de administración de importantes entidades bancarias, nueve en bancos oficiales y cuatro en cajas de ahorros. Otros ocho ex ministros fueron presidentes y/o consejeros del Banco de España. En total, 43 ministros se convirtieron en destacados ejecutivos del sector bancario.
Pero no sólo ellos ocuparon esos puestos, también sus hijos. Sirve como ejemplo el reciente nombramiento de Nemesio Fernández Cuesta, hijo del ministro de Comercio en el penúltimo gobierno de Franco de igual nombre, como director General de Negocios de Repsol.
No obstante, no hay que buscar tan lejos para encontrar la alargada sombra del régimen. En la penúltima horneada de políticos de la derecha española se encuentran buenos ejemplos como Rodrigo Rato, hijo de Ramón de Rato, fundador junto a Millán Astray y Dionisio Ridruejo, entre otros, de Radio Nacional de España, así como propietario del Banco del Norte y del Banco Murciano.
O José María Aznar, nieto de Manuel Aznar Zubigaray, periodista y político cercano a Falange que  fue director gerente de la agencia de noticias EFE y embajador español ante la ONU, Marruecos, y varios países de América.

domingo, 17 de noviembre de 2013

ASOCIACIÓN MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA, V JORNADAS POR LA MEMORIA HISTÓRICA

      CINE Y MEMORIA


       Cineforum: "Prohibido recordar"
       (Txaber Larreategi y Josu Martínez 2010)


Documental histórico acerca del universo carcelario de las mujeres “rojas” en prisiones franquistas. Un antiguo balneario de lujo convertido en cárcel en la que 2000 mujeres republicanas, entre los 16 y los 80 años, calificadas como “extremadamente rebeldes y peligrosas” estuvieron encerradas desde 1937 hasta 1944







Fecha:    Viernes, 22 Noviembre (2013)
Hora:     19.00 horas
Lugar:    Salón de actos Residencia Universitaria "Alberto Colao"
CARTAGENA

¿La Revolución proletaria de 1934 tuvo alguna oportunidad de triunfar?

Paco Ignacio Taibo II acaba de publicar una nueva versión de 'Asturias. Octubre 1934', una obra que analiza la revolución obrera a través de los testimonios de cerca de 400 supervivientes.

Mineros asturianos en 1934

Mineros asturianos en 1934

AJEJANDRO TORRÚS Madrid 17/11/2013 

En 1934, la palabra que mejor definía el estado de ánimo de la inmensa mayoría de los españoles era el "desencanto", argumenta Paco Ignacio Taibo en la nueva versión de su obra 'Asturias. Octubre 1934'. "La República festiva, el cuento de hadas, la inyección de optimismo que se había producido colectivamente en la mayoría de los españoles el 14 de abril de 1931, había dejado en su lugar una turbia nube de desesperanza. La República de 1934 era la República del desencanto para millares de españoles", argumenta Taibo.
En noviembre de 1933, la coalición republicano-socialista se había desintegrado cayendo en pedazos del Gobierno para, "tras unas elecciones teñidas por el desencanto" y por "los colchones y los chorizos" repartidos por la derecha para ganar votos, ceder el lugar a una coalición de partido de centro derecha apoyados por los diputados de la derecha clerical más reacciones, la CEDA: Confederación Española de Derechas Autónomas.
El líder de la CEDA, José María Gil Robles, no había dejado dudas en su campaña electoral de su escasa simpatía por la democracia: "La democracia no es para nosotros un fin, sino un medio para ir a la conquista de un Estado. Llegado el momento, el Parlamento se somete o le hacemos desaparecer", declaró Gil Robles en un mitin, añadiendo: "Si vamos a labrar un mundo nuevo no es mucho pedir que se desangre esta sociedad, si es que de ella ha de salir la salvación de la generación futura".
Es en esta España desencantada donde Taibo inicia su relato sobre la Revolución de 1934. No obstante, su obra se centra en la región que más cerca estuvo de conseguir la victoria aquel mes de octubre: Asturias. Y es que, según argumenta el escritor, Asturias era una excepción en España. "El movimiento obrero había conseguido una unidad histórica y el nivel de respuesta social era altísimo. Asturias era una región donde en respuesta a la represión del levantamiento socialista de Viena, se había convocado una huelga general a la que respondieron 9.000 mineros el 19 de febrero de 1934", escribe.
La revisión incluye nuevos datos y testimonios de los quince días que duró la revolución
De esta Asturias revolucionaria, obrera y soñadora trata la obra Asturias, octubre 1934, de Paco Ignacio Taibo II, que ya fue editada en los años 70 y que vuelve a ver la luz con más datos, más testimonios y más detalles de una investigación que llega a la minucia, al detalle extremo, a reconstruir las sensaciones de la calle, de las fábricas, de las minas y a reproducir los diálogos de lo que fueron quince días de revolución. Quince días en los que cientos de miles de trabajadores creyeron encontrarse a las puertas de un mundo diferente y no dudaron en ofrecer cualquier sacrifico personal para avanzar en el "inevitable destino de clase obrera".
La investigación de Taibo crea una historia coral desde el punto de vista de los revolucionarios. Una historia que recupera la épica revolucionaria y que llena las páginas de la experiencia y de las ilusiones, en primera persona, de mineros, metalúrgicos, ferroviarios, albañiles, portuarios, taxistas, limpiabotas, costureras, marinos, vidrieros, panaderos, ceramistas, electricistas y periodistas. Una clase obrera desencantada con el giro reaccionario de la República y que aún creía que el futuro era para ellos.
Sin embargo, ¿era posible creer en un triunfo de la Revolución a nivel estatal o la Revolución se estaba lanzando al vacío hacia una muerte segura? El escritor Taibo analiza en diez circunstancias las posibilidades de éxito de una Revolución en el octubre de 1934 tratando de hacer un balance con los elementos con los que se contaba en aquellos días y no con la información actual. Su conclusión: "Todo es posible. Pero era difícil, muy difícil".
1.- No hay vacío de poder.
No existe una crisis revolucionaria en el sentido de que no hay un vacío de poder. No hay tampoco una profunda descomposición del Gobierno aunada a una incapacidad para mantener las riendas del Estado. Es más, se puede decir que el desgaste sufrido por la coalición de partidos de derecha no ha sido excesivo en un año de gobierno e incluso la coalición está ahora más unida que antes debido a los choques contra el movimiento obrero. Además, "el Gobierno no está aislado y tiene una base social real en amplios sectores de la clase media católica".
2.- El aparato represor está casi intacto.
La primera línea del aparato represivo-militar del Estado, la Guardia Civil-Guardia de Asalto, "se ha fogueado en su pequeña guerra civil cotidiana" contra los movimientos obreros, campesinos y mineros que se desarrollan en todo el Estado. "Se han aislado del pueblo creando un mar de odio como frontera". El ejército, asimismo, no está influenciado por la propaganda revolucionaria. "Aún es pronto para que repercuta sobre los reclutas la experiencia represiva sufrida en sus pueblos y ciudades, por su padres y sus hermanos". Además, insiste el autor, "puede que este Ejército sea endeble desde el punto de vista represivo, soldados indecisos, mandos mediocres; pero cuenta con la reserva de los oficiales y las fuerzas de África, los profesionales de la guerra".
3.- La clase trabajadora no está unificada.
La Alianza Obrera ha fracasado como proyecto. Con la excepción de Asturias, no se ha logrado unificar todas las fuerzas obreras en ninguna otra parte de España. Incluso las Alianzas, donde integran al PSOE-UGT junto con fuerzas minoritarias: BOC, IC, sindicalistas escindidos de la CNT, no son verdaderos aparatos de coordinación. La insurrección a escala nacional depende del PSOE marginando a la CNT y al PC.
4.- Dentro del PSOE reina la ambigüedad
El ala izquierda del Partido Socialista, liderado por Francisco Largo Caballero, no rompe definitivamente los lazos con la posición intermedia que representa Prieto, que defiende utilizar la revolución como un instrumento de presión en el juego político parlamentario de la democracia burguesa. "A pesar de que se habla claramente de revolución social, por ahí se oyen voces de huelga general limitada", agrega el autor, que señala que los cuadros no lo tienen claro, tienen dudas y algunas piensan que no se han quemado todos los cartuchos antes de protagonizar una revolución.

sábado, 16 de noviembre de 2013

ASOCIACIÓN MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA, V JORNADAS POR LA MEMORIA HISTÓRICA

      CINE Y MEMORIA



       Cineforum: "El Lápiz del Carpintero"
                                  (Antón Reixa 2003)


Sinopsis
Herbal (Luis Tosar) siempre lleva un lápiz de carpintero que le acompaña desde el año en que España se partió en dos. Poco antes, se había ofrecido voluntario para seguir a Daniel Da Barca (Tristán Ulloa), joven médico e inte-lectual republicano, cuya novia, Marisa Mallo (María Adánez) es hi-ja de un conocido oportunista reaccionario.
Herbal, invisible a los ojos de la pareja, se convierte en su sombra, fascinado por los conocimientos de Daniel, la belleza de Marisa y el amor de ambos. Pronto empieza a mezclar el odio con la pasión, la admiración con los celos y la obligación con la obsesión. Daniel es encarcelado por sus ideas, pero no es un recluso cualquiera; su cultura, su imaginación y su compromiso le hacen popular entre sus compañeros y le convierten en centro de atención para los guardianes. Desde fuera, Marisa lucha contra la intolerancia de su padre e intenta desesperadamente que su novio recupere la libertad. Herbal, que en casa sufre sin rebelarse ante los maltratos que su hermana recibe de un marido violento y egoísta, asiste, entre atónito y furioso, a las historias y conversaciones que mantienen los presos para hacer más llevadera su condena. La sinrazón sacude el país. Muchos presos son fusilados clandestinamente en terroríficas decisiones aleatorias; pronto llegará el turno de Daniel y será de nuevo Herbal quien, víctima y verdugo de sus propios miedos, se debata entre la violencia y la conciencia.




Fecha:    Viernes, 15 Noviembre (2013)
Hora:     19.00 horas
Lugar:    Salón de actos Residencia Universitaria "Alberto Colao"
CARTAGENA
                            Galería Fotográfica

Enrique J. Nicolás (MHC)

 
Asistentes al cineforum 

Ateneo villa de archena. Ciclo escritores en Archena 2ª edición 2013


"El Hijo del herrero " de Pepa Martínez

Viernes 15 de noviembre

 
 
La compañera Pepa Martinez, presentado su libro en Archena, "el hijo del herrero", editado por la Asociación Memoria Historica de Cartagena