sábado, 24 de marzo de 2018
sábado, 23 de diciembre de 2017
LAS MUJERES, BOTÍN DE GUERRA Y OBJETO DE REPRESIÓN:
Eso es lo que
pudimos analizar el 20 de diciembre, en Santomera, lo que oímos de labios de
Juan Eladio Palmis, Guillermo Vignote y Maye Bobadilla, en un ambiente agradablemente
acogedor, en el que la ASOCIACIÓN
MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA presentó el cuarto libro de su colección,
"BLANCA DE GUERRA"
¿Por qué motivos
la asociación ha publicado una novela histórica? En palabras de Guillermo
Vignote, la respuesta es muy sencilla: un episodio de nuestra historia más
próxima sobre el que no se sabe lo suficiente es el de aquellas mujeres que
Franco envió como esclavas sexuales a los burdeles del Norte de África. Del mismo
modo que, durante muchos años, ignoró la población española los negros
acontecimientos relacionados con los crímenes de los bebés robados, también
permaneció ignorante durante muchas décadas de ese otro crimen, el de la trata
de blancas que las autoridades franquistas llevaron a cabo con las
mujeres republicanas. El silencio, temeroso en unos casos, culpable en otros, se abatió sobre la oscura
verdad del tráfico de mujeres vencidas.
Atendiendo a la necesidad de recuperar nuestra memoria, Maye Bobadilla, en su
intervención, puso el acento en la violencia desatada por los golpistas y la
particular represión franquista sobre las mujeres.
Habló
sobre el juego de palabras en el título “Blanca de Guerra”, clara alusión a que
las mujeres son blanco de guerra o, para entendernos mejor, “botín de
guerra” desde tiempos inmemoriales.
Como dice Barbijaputa,
seudónimo bajo el que se oculta una escritora feminista: ”Las mujeres no
van a la guerra, la encuentran en sus países. No son ellas quienes
deciden si habrá o no guerra, no están nunca en posición de poder: nadie les
pregunta. Y cuando se la encuentran, no sólo sufren asesinatos de seres
queridos o pérdidas materiales, como puedan sufrir los hombres víctimas del
mismo conflicto sino que tienen un añadido de sufrimiento sólo por su
género. Son los trofeos de los soldados, objetos contra los que descargar
específicamente la ira, el odio y la violencia.”
Ya en 2004, en el primer
gran informe sobre la situación de la mujer en los conflictos armados, Amnistía
Internacional denunció que “Las niñas
y las mujeres son consideradas botines de guerra y esclavas sexuales por los
hombres que participan en los conflictos armados, sin que ningún gobierno del
mundo las proteja con efectividad”, señalando que la violencia de la que
son víctimas las mujeres "no es espontánea sino organizada, aprobada y
tolerada, en el marco de una estrategia política calculada".
Esta organización que vela
por los derechos humanos a nivel mundial, en el marco de la campaña global
contra la violencia de género, asegura
que la violación sexual "es utilizada por los estados estratégica y
tácticamente como arma de guerra, para alcanzar objetivos específicos en muchas
formas de conflicto".
En Cimac noticias, que es una publicación periodística con perspectiva
de género, se puede encontrar este “Informe Mundial sobre Violencia de Género y
Conflictos” que Maye comentó.
Fusilar a los hombres y
violar a las mujeres. Esta era la consigna del general golpista Queipo de
Llano. Utilizó la radio como medio de guerra psicológica y el
terror como arma de persuasión masiva. Son conocidas sus charlas radiofónicas
en los micrófonos de Unión Radio Sevilla, que han pasado a formar parte de
la historia negra de aquellos tiempos, en las que diariamente a las diez de la
noche cuando todo el mundo se reunía en torno al parte, con un lenguaje grosero
y fascista se burlaba de los dirigentes de la República y alentaba a los
golpistas al uso de la violencia. «Nuestros bravos legionarios y regulares han
enseñado a los cobardes rojos lo que significa ser hombre. También a sus
mujeres. Después de todo, a estas comunistas y anarquistas les ha hecho bien
adoptar la doctrina del amor libre. Y ahora conocerán por lo menos a hombres
verdaderos, y no esos milicianos maricas. Dar patadas y berrear no las salvará”.
Durante la guerra civil
española, Mohamed Ben Mizzian, el más alto oficial marroquí prometió a
su tropa rifeñas mujeres blancas si tomaban Madrid. Se dice que para probar la
seriedad de la oferta ofreció a cuarenta de sus hombres ”el aperitivo” de dos prisioneras sindicalistas en
Navalcarnero. Duraron dos horas vivas, a razón de 3 minutos de violación por
soldado. El testimonio de un periodista estadounidense, John Whitaker, fue fundamental para corroborar este episodio.
Escribió que los oficiales franquistas "nunca me negaron que hubiesen
prometido mujeres blancas a los moros cuando entrasen en Madrid".
Presenció la detención de estas dos chicas, menores de 20 años. Cuenta: “Tras
ser registradas e interrogadas, El Mizzian las llevó a un pequeño
edificio [...] en el cual descansaban unos cuarenta moros. Cuando llegaron a la
puerta, se escuchó el ululante grito salido de las gargantas de los soldados.
Asistí a la escena horrorizado e inútilmente indignado. El Mizzian sonrió
afectadamente cuando protesté por lo sucedido, diciendo: `Oh, no vivirán más de
cuatro horas´”.
Nadie, medianamente
informado puede negar hoy en día que uno de los objetivos de los golpistas en
1936, para que sirviera de advertencia a cualquier disidente, fue aniquilar a
quienes consideraba “el enemigo”. Volvamos a Queipo de Llano: “Ya conocerán
mi sistema: Por cada uno de orden que caiga, yo mataré a diez extremistas por
lo menos, y a los dirigentes que huyan, no crean que se librarán con ello: les
sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a
matar”. Robaron, asesinaron, encarcelaron, depuraron, persiguieron y
sometieron a consejos de guerra a cualquiera que les pareciera que podía
interponerse en los intereses de su ideología nacional-católica.
La
violencia ejercida por los golpistas puede considerarse una especie de
“genocidio social” con el que se buscó un
exterminio total del enemigo que hoy en día aún sigue oculto bajo el
vergonzoso pacto de silencio que mantuvieron no sólo quienes lo protagonizaron
sino sostenido por una derecha que persiste en seguir asustándonos con la idea
de un nuevo conflicto civil si desenterramos a los muertos de las cunetas o si
salen a la luz los testimonios de las víctimas.
Pero,
sobre las mujeres recayó, además de todo lo anterior, una particular forma de
violencia, de carácter ejemplarizante. Fueron asesinadas, sometidas a la
“autoridad militar”, torturadas, encarceladas durante años y expoliadas de sus
bienes, si los tenían. Fueron obligadas a protagonizar espectáculos
humillantes: desfiles y fotografías de rapadas, exposición pública de sus
cuerpos, situaciones degradantes como ser obligadas a pasear por el pueblo manchadas por sus propios
excrementos tras la toma de purgantes, tratadas como esclavas económicas y
sexuales, obligadas a sufrir el secuestro de los hijos, vejaciones y
mutilaciones parciales… Éstas son algunas de las “armas de guerra” utilizadas
por los golpistas de 1936 contra las
mujeres. Sus cuerpos fueron considerados botín de guerra.
Gloria
Poyatos Magistrada del TSJ Canarias, en un artículo publicado en su blog el año
pasado, decía: “Los conflictos bélicos son devastadores, deshumanizan,
aniquilan poblaciones, provocan éxodos masivos, miles de refugiados en
travesías a ninguna parte y destruyen un ecosistema de todos. Lleva décadas
reponerse del impacto de unas armas, cada vez más sofisticadas en destruir más
y mejor en menos tiempo. Pero hay un arma secreta en todo conflicto armado que
se reproduce sistemáticamente bajo la mirada anodina del planeta, cuya crueldad
debiera escandalizar la moral del mundo civilizado: es la violencia sexual extrema que se inflige
sobre las mujeres. Una batalla que se perpetra en el cuerpo de ellas, que son
el botín de una guerra decidida, financiada y ejecutada por hombres.”
Como
seguramente sabréis, en marzo del año pasado, la organización internacional Women's
Link Worldwide pidió a la jueza María Servine que ampliara la macrocausa iniciada el 14 de abril del
2010 en Buenos Aires contra la dictadura franquista (que actualmente engloba
más de 300 querellas) para incorporar los crímenes de género (cometidos no sólo
durante la Guerra Civil sino también a
lo largo de los años de dictadura) por considerar que es un paso
"fundamental" para exigir el fin de la impunidad de los golpistas y
de la represión perpetrada durante la Dictadura. Y para completar la mitad de
la historia conviene añadir.
La
directora legal internacional de este organismo, Glenys de Jesús, señala que la violencia ejecutada por el bando nacional contra las
mujeres fue, "no sólo de una brutalidad diferente, sino que además
tenía un objetivo claro, que era castigar a aquellas mujeres que el régimen
consideraba que habían roto con su posición social", buscaba "enviar un mensaje de presión
a la sociedad completa de cuál debía ser el modelo de conducta femenino"
al tiempo que "utilizó a las mujeres para castigar a los hombres del
bando republicano" y esto, subraya que se trata de "un
tipo de violencia específica que tiene que ser analizada y castigada de forma
específica”
Siguiendo lo que viene apuntando Sabela Rodríguez Álvarez,
periodista con perspectiva de género, conviene señalar cuatro aspectos del
texto contenidos en esta ampliación de la querella:
1.
Aunque la represión franquista recayó sobre
las espaldas de hombres y mujeres, la motivación, las causas y los efectos son
necesariamente distintos. La organización relata que los "crímenes de
género" incluyeron aspectos como la violencia sexual, habitualmente
ejercida por "los funcionarios de prisiones o por falangistas que
entraban en las cárceles a visitar a las mujeres de manera recurrente".
Las mujeres eran detenidas y violadas, no sólo por su lucha política, sino
también por el "delito consorte, es decir, por ser familiar de hombres con
ideas contrarias a las del régimen".
2.
Por otro lado, el régimen franquista se
caracterizó por negar la existencia de presas políticas, que fueron
tratadas como delincuentes comunes. "Las torturas a las que fueron
sometidas las mujeres se ejercían con el mismo odio y fuerza que hacia los
hombres, pero había un componente de género específico hacia ellas,
tanto en los insultos como en el uso particular y sexuado de la violencia,
las descargas genitales y golpes en el bajo vientre".
3.
Fue común, el robo de bebés, que
ronda los "30.960 niños y niñas". Los hijos de las mujeres que eran
asesinadas fueron entregados a familias de militares franquistas para
"eliminar la semilla marxista" y darles una educación afín al
régimen. Hasta más allá de los años 80, muchas mujeres sufrieron el robo de sus
hijos en los hospitales bajo la excusa de enfermedad grave y posterior muerte
del bebé.
4.
Finalmente, las mujeres fueron sometidas a humillaciones
relacionadas con cortes de pelo al cero y purgas con aceite de ricino. Las
mujeres, "que no podían controlar sus esfínteres", eran obligadas a
pasear por las calles de su pueblo o ciudad, bajo las burlas y agresiones de
sus vecinos.
Veremos qué suerte corre esta querella.
No quiso Maye acabar sin mencionar que hoy, ahora, miles
de mujeres son violadas, secuestradas, torturadas, convertidas en esclavas
sexuales o reclutadas como soldados en primera línea de fuego para cargar las
armas. Obligadas a presenciar la muerte de sus maridos, hermanos o el
ahogamiento de las mujeres mayores, forzadas las más jóvenes a casarse con sus
propios secuestradores para darles hijos. Muchas de ellas se han suicidado en
masa cuando han sido devueltas a sus familias porque, además de traumatizadas por la violencia ejercida en sus cuerpos
y en su psiquismo, son repudiadas por sus maridos por miedo al contagio y
estigmatizadas por su propia comunidad. Estas mujeres dejan de existir porque
la violación es tabú para muchas sociedades. Y esa invisibilidad les
arrebata cualquier esperanza de hallar justicia.
El cuerpo de las
mujeres y de las niñas sigue siendo un botín de guerra. La mayoría de estos delitos quedan impunes porque, como
señala Save the Children “la brutalidad ejercida contra mujeres y niñas en países en guerra es muy
difícil de documentar” porque ningún gobierno quiere admitir
tanta barbarie"
En el
famoso artículo de Aryn Baker, War and rape, que
se publicó en la revista Time en marzo de 2016,
Zainab Bangura, representante del Secretariado General de las Naciones
Unidas sobre la violencia sexual en los conflictos bélicos afirmaba con
rotundidad: "Las violaciones
durante las guerras no son inevitables, pero lo que realmente vienen a ser es
el reflejo del estado de subordinación de la mujer en nuestra sociedad. La
violencia sexual en tiempos de guerra parará cuando el estatus de la mujer
cambie y cuando la vergüenza sea puesta en los violadores y no en las víctimas"
Porque,
cuando por fin se denuncia, cuando por fin
se encuentra el cauce legal para hacerlo y se poseen los testimonios y la
documentación, el patriarcado se pone en pie de guerra y se defiende atacando a
las víctimas.
Dejemos para otro día el botín de guerra de las manadas
que salen de fiesta y la reacción machista que ha suscitado el que sus miembros
hayan sido llevados a un tribunal. Es a la víctima a la que se está juzgando.
Nada más, no miréis para otro lado cuando hablemos de
violencia sobre la mujer porque no estamos libres del olvido interesado y cruel
sobre este tema.
Esta acertadísima y documentada intervención de Maye
Bobadilla encaja perfectamente con el carácter de denuncia de nuestro libro,
porque “Blanca de guerra” no es
una simple novela histórica, no es una trama ficticia encuadrada en el marco de
unos acontecimientos históricos. La obra de Palmis no tiene nada de
ficticio; el autor ha bebido en las fuentes de los archivos históricos y
ha obtenido datos de los testimonios orales, y si bien son simulados los lugares donde se ubican los hechos y los nombres de
quienes los protagonizan, estamos hablando de la dura realidad de las historias
de unas mujeres humilladas y sojuzgadas, violentadas, utilizadas como mercancía
con que satisfacer a los mercenarios que Franco reclutó para dar el golpe a la
democracia, las historias de unas mujeres que habían cometido el delito de
mantenerse fieles a la República, o de ser las compañeras de quienes la
defendieron.
La victoria
de los fascistas españoles se consolidó con la humillación de los vencidos, de
los hombres y mujeres fieles al gobierno, y disfrutando sádicamente con esa
humillación.
El libro de
Juan Palmis está novelado, lo que facilita muchísimo nuestra inmersión en la
historia; y la asociación MHC está segura de que con esta lectura se está
facilitando una manera ágil y efectiva de divulgar esta historia.
jueves, 23 de noviembre de 2017
Nota de prensa por el cambio de nombre del Colegio José Antonio de Fuente Álamo, Murcia.
Tras la polémica por
el cambio de nombre del Colegio José Antonio, de Fuente Álamo
LA FEDERACIÓN DE
ASOCIACIONES MEMORIALISTAS DE LA REGIÓN DE MURCIA EXIGE EL CUMPLIMIENTO DE LA
LEY DE MEMORIA HISTÓRICA
Tras tres intentos del cambio de denominación del CEIP ‘José
Antonio’ de Fuente Álamo, a propuesta del Consejo Escolar del centro, ese
colegio seguirá llevando el nombre del fundador de la Falange. En esta última
ocasión, el Ayuntamiento de esa localidad, gobernado por el PSOE, ha decidido,
una vez más, aparcar dicha propuesta.
La Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la
Región de Murcia (FAMHRM) denuncia, pues, dicha circunstancia y lamenta que el
equipo de Gobierno de Fuente Álamo se haya dejado influir por las presiones de
grupos minoritarios vecinales y por Falange Española, formación política
heredera del fascismo, así como la tibieza del Consejo Jurídico de la Región de
Murcia, que ha eludido pronunciarse sobre el asunto.
FAMHRM recuerda también que, en nota de prensa, Falange
Española, celebró esta decisión como “una gran noticia y una pequeña victoria
frente al odio histórico marxista”, añadiendo, además, que “esperamos que se
ponga coto a este odio de la izquierda y esta exaltación del guerracivilismo
que ha iniciado la infausta ley de memoria histórica”.
| José Antonio Primo de Rivera líder de Falange Española partido fascista sustentador ideológico del franquismo. |
Ante estas declaraciones exhibidas sin
pudor alguno en los medios de comunicación democráticos por una formación
política que abomina de la democracia, la Federación memorialista quiere recordar
algunas frases del discurso fundacional de Falange, pronunciadas por José Antonio Primo de Rivera en el
Teatro de la Comedia de Madrid, el 29 de octubre de 1933: “Queremos que España recobre resueltamente el sentido universal de su
cultura y de su Historia […] Si esto ha de lograrse en algún caso por la
violencia, no nos detengamos ante la violencia. Porque, ¿quién ha dicho –al
hablar de "todo menos la violencia"– que la suprema jerarquía de los
valores morales reside en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan
nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a
ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación.
Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y de las
pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria”.
Transcurridos casi ochenta y cinco
años de esa declaración de intenciones con apelación clara a la violencia,
FAMHRM piensa que una formación política como ésa, instalada en el odio y el
revanchismo, no puede condicionar actuaciones democráticas de ninguna
institución. Y para que quede constancia de la solidez de sus argumentos,
quiere recordar el tenor literal del artículo 15 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, de
Memoria Histórica, que, en su punto primero, dice: “Las Administraciones públicas, en el
ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada
de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de
exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil
y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la
retirada de subvenciones o ayudas públicas”.
Por ello, FAMHRM pide al Ayuntamiento
de Fuente Álamo el cumplimiento estricto de la ley y, en caso contrario, la
actuación de oficio de la Fiscalía para que ese colegio, que tiene como misión
educar en los valores de la paz y la tolerancia, no continúe exhibiendo el
nombre del fundador del partido fascista español, al tiempo que insta a la
Asamblea Regional a legislar en esta materia, pues así está previsto en el
punto 3 del artículo antes citado.
lunes, 20 de noviembre de 2017
Cuarenta y dos años después de la muerte del dictador.
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| Primer pilar del régimen fascista. |
Ya ha pasado la época en que tenían miedo a mostrarse como los auténticos franquistas que eran en realidad, porque ya el fascismo ha perdido los complejos que le abrumaban durante los años setenta y ochenta y por fin da la cara sin recato alguno, mostrando sus verdaderas intenciones.
Durante cuarenta y dos años ha dado tiempo a que, gracias al vacío
educacional, los jóvenes desconozcan nuestro pasado reciente, ignoren esos años del miedo y el silencio, esos años en que la población demócrata debía ocultar públicamente su ideología, del mismo modo que los moriscos y judíos, conversos de nuevo cuño, hicieran durante la supremacía inquisitorial; si éstos alardeaban públicamente de una religiosidad que no profesaban, para evitar que las iras fanáticas cayeran sobre ellos, aquéllos tuvieron que fingir su lealtad al régimen, permitir que sus hijas fueran adoctrinadas por la Sección Femenina y sus hijos por la OJE, acudir el 1 de mayo a la demostración sindical del día de San José Obrero, o permanecer en posición de firmes y con el brazo alzado cuando se izaba o arriaba la bandera del aguilucho en algún edificio militar de las proximidades.
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| Segundo pilar. |
Y ahora, los ya crecidos cachorros de los antaño cancerberos del régimen, vuelven a enseñar los dientes y la emprenden a dentelladas con nuestra maltrecha democracia.
Ay, qué atado y bien atado lo dejó todo aquel sangriento personaje...
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| La sucesión del régimen fascista. |
Ya lo expresó Miguel de Unamuno con su "Venceréis pero no convenceréis". Y como estamos en el convencimiento de que frente a la razón de la fuerza prevalecerá la fuerza de la razón, no nos desanimamos en nuestra lucha y seguimos exigiendo VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN
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| Lo que no le interesaba al franquismo. |
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| Lo que destruyó el franquismo. |
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Conferencia “Félix Martí Ibáñez, un cartagenero universal"
Que José Vicente Martí Boscá, doctor en Historia de la Medicina y salubrista, nos ofrecerá el próximo 10 de noviembre, viernes, en el salón de actos del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, a las 19,30 horas.
Félix Martí
Ibáñez nació en Cartagena el 26 de diciembre de 1911. Cartagena es una ciudad importante en la biografía de
nuestro autor: allí había nacido su madre, Josefa Ibáñez Sánchez (1882), maestra
de primera enseñanza superior, allí se trasladó su padre, el acreditado
pedagogo valenciano Félix Martí Alpera (El Cabañal, Valencia, 1875), a ejercer
en su escuela superior, en 1898, y desarrolló buena parte de su carrera
profesional, publicando su libro más relevante, Por las escuelas de Europa, el mismo año que contrajeron matrimonio
(Cartagena, 1904); también allí había nacido su hermana Josefina (1908). Allí
residieron hasta 1920, en que la familia se reubicó en Valencia y, en unos
meses, en Barcelona, siempre por traslados de padre. En 1940, Martí Alpera fue
depurado y suspendido de empleo y sueldo, creemos que como venganza contra su
hijo, nuestro autor, con una actividad política y social muy relevante, y al
que el franquismo no pudo detener.
En la ciudad
condal obtuvo el título de bachiller y pasó a su universidad que en esos años
disponía de un elenco de profesores muy relevante: Pi i Sunyer, Ferrer i
Cagigal, Pero Pons y los hermanos Trias i Pujol. Con la calificación de
“excelente”, finalizó la carrera con 22 años. Pasó a la Universidad Central de
Madrid, única en la que en la España de la época se realizaba el doctorado.
Allí contactó con Marañón y asistió a conferencias de Ortega y Gasset, dos de
los que siempre consideró sus maestros. En diciembre de 1934 presentó su tesis
doctoral, que dirigida por el catedrático obtuvo la calificación de excelente y
que, publicada por la Universidad Central, tuvo reseñas internacionales. Sus
primeras publicaciones médicas, en los Archivos del Instituto de Medicina y
Cirugía Práctica, de Barcelona, son de ese otoño. También en octubre de 1934,
inició su colaboración con la prensa libertaria, a través de la revista Estudios, de Valencia, en la que
desarrolló sus trabajos y un conocido consultorio con los lectores: el
“Consultorio psíquico-sexual” (enero de 1936 – junio de 1937). Pero su
capacidad era mucho mayor, abrió un consultorio en su domicilio, en el que se
anunciaba como “Médico psicólogo. Enfermedades nerviosas y mentales. Conflictos
espirituales y sexuales”.
En 1935,
dedicado a los temas de su interés: historia de la medicina y de la cultura,
reforma sexual, eugenesia, control de la natalidad, higiene y psicología, se
celebró el X Congreso Internacional de Historia de la Medicina, al que asistieron
los principales profesionales. Martí, que presentó cuatro comunicaciones, quedó
impresionado, en especial con uno de los ponentes más destacado, Henry Sigerist.
Durante 1935
multiplicó sus colaboraciones en publicaciones libertarias y profesionales. Formó
parte, desde su creación de la Organización Sanitaria Obrera, entidad mutual de
orientación cenetista, con una docena de médicos catalanes que prestaban
asistencia médica a los sindicalistas. También fue miembro de un interesante
grupo de debate de Barcelona: la Asociación de Idealistas Prácticos, allí
también impartió conferencias.
En 1936,
inició sus publicaciones en libros, con un volumen de divulgación (Higiene Sexual, Biblioteca de Estudios,
con diversas reediciones, hasta 1973, en Argentina) y su primera novela (Yo, rebelde. Novela Juvenil y de Inquietudes,
de la misma editorial). Con el estallido de la Guerra Civil, Martí multiplicó
sus actividades. Participó en los enfrentamientos de Barcelona y después
colaboró en los organismos sanitarios revolucionarios, tanto como médico, como
conferenciante o escritor, de lo que hay amplia constancia en la prensa de la
época.
En
septiembre de 1936 asistió, con otros jóvenes libertarios, al Congreso
Internacional de la Juventud contra la Guerra, en Ginebra, promovido por la
Sociedad de Naciones. Cuando la CNT se incorporó al gobierno de la Generalitat,
fue llamado por el consejero de Sanidad como director general de Sanidad y
Asistencia Social. En enero de 1937 también fue requerido como subsecretario por
la ministra Federica Montseny, pero prefirió seguir con la sanidad catalana
donde, en los 10 meses escasos que duró su participación, hasta los conocidos
Hechos de Mayo de 1937, realizó una labor impresionante de reorganización de
servicios sanitarios y sociales, que trataremos de resumir en la conferencia.
Solo destacamos un dato: es el autor de la primera regulación voluntaria del
embarazo en España, aunque solo se implementó en su territorio, Cataluña.
Poco
afectado por su destitución, siguió con conferencias, mítines, mensajes
radiofónicos, artículos, folletos y libros. Buen escritor, tanto en español
como en inglés, no acostumbraba a corregir sus escritos, pues no era necesario.
También dominaba la expresión oral y poseía una gran cultura, combinación de
sus propios esfuerzos, aprovechando el insomnio, la formación de sus padres y
la combinación de maestros que tuvo en diferentes áreas. Incorporado al
Ejército del Este como capitán, fue herido en la cabeza y el brazo en el sur
del Ebro, en mayo de 1938.
En el verano
de 1938 fue designado como uno de los tres libertarios a participar en el
Congreso Mundial de las Juventudes por la Paz, celebrado en Nueva York; luego
recorrió los EEUU impartiendo conferencias y celebrando reuniones, entre otros
muchos, con Sigerist, que había conocido en España. Todo estaba organizado por
la internacional libertaria Solidaridad Internacional Antifascista. Continuó
por Méjico, al Congreso Internacional contra la Guerra, siguió por EEUU y a
finales de diciembre de 1938 regresaban a España. Se reincorporaron a sus
puestos en el Ejército republicano, aunque sabían que el final en Cataluña era
inminente.
Volvió a
pasar la frontera francesa, ahora con los pies envueltos en trapos, pudo llegar
a Arcachon, donde le esperaban unos familiares, que le llevaron a París en un
recorrido peligroso, por estar la capital fuera de las zonas permitidas a los
exiliados españoles. De allí a EEUU, donde en julio lo encontramos participando
en actos de exiliados. Su estancia en ese país estuvo avalada por Sigerist y en
septiembre ya dirigió su primera publicación, una revista cultural en español, Ariel. Revista de Hechos e Ideas, que
marca el nexo entre sus éxitos españoles y los americanos.
A mitad de
la década de los 40 visitó una decena de países hispanos impartiendo
conferencias por sus facultades de Medicina sobre psicología, historia de la
medicina y literatura, con las consiguientes publicaciones en sus revistas. En
1956 fue nombrado profesor y director del Departamento de Historia de la
Medicina, de la Facultad de Medicina de Nueva York, pero en 1958 dejó el puesto
para centrarse en sus publicaciones, como autor y, sobre todo, editor.
En esta
área, su trabajo más destacado fue la creación en 1950 de MD Publications Inc.,
de Nueva York, origen de colecciones de libros y revistas médicas, de la que
procede reseñar MD, The Medical Newsmagazine, cuaderno
mensual de más de cien páginas destinado a más de 150.000 médicos
norteamericanos, que por su éxito se amplió a cuatro ediciones más: MD of Canada, MD en Español, Md Pacific
y MD Australia.
Participó en
decenas de congresos internacionales, impartió más de mil conferencias, autor
de más de veinticinco libros en inglés y más de treinta en español, aunque con
dos títulos como Centaur (1958) y Ariel (1962) bastarían para reconocer su
valía.
En 1971, el
presidente de la República Española, Fernando Valera, le propuso por carta la
representación de la misma en los EEUU, Martí alegó su condición de ciudadano
norteamericano y su responsabilidad editorial para desistir de ese honor, la
cordial correspondencia entre ambos se cortó por el brusco fallecimiento de
nuestro autor, en 1972, en Nueva York, en cuya catedral de San Patricio se le
ha celebrado un homenaje, al menos durante más de tres décadas.
En España,
comenzamos en Barcelona y Valencia, en 2004, y esperemos que tras esta
conferencia reciba el homenaje de nuestra ciudad como el editor médico español más
importante de todos los tiempos y uno de los cartageneros más relevantes.
José Vicente Martí Boscá
Doctor en Medicina y Cirugía, máster en Salud Comunitaria, especialista en Higiene Industrial. Trabaja en la Dirección General de Salud Pública, de la Generalitat Valenciana, desde 1985, siempre en el ámbito de la protección de la salud, siendo actualmente el coordinador de Sanidad Ambiental.
Profesor asociado de Salud Pública en la Universitat de València, desde 2006, participa en programas de formación de postgrado de varias universidades y centros docentes.
Presidente de la Sociedad Española de Sanidad Ambiental, SESA (2001-2010). Fundador y primer director de Revista de Salud Ambiental (2000-2012). Se le concedió la Insignia de Plata de la Sanidad Ambiental española (Bilbao, 2011).
Ha publicado más de 110 trabajos, entre ellos 7 libros, dos sobre Félix Martí Ibáñez, ambos con el doctor Antonio Rey:
José Vicente Martí Boscá
Doctor en Medicina y Cirugía, máster en Salud Comunitaria, especialista en Higiene Industrial. Trabaja en la Dirección General de Salud Pública, de la Generalitat Valenciana, desde 1985, siempre en el ámbito de la protección de la salud, siendo actualmente el coordinador de Sanidad Ambiental.
Profesor asociado de Salud Pública en la Universitat de València, desde 2006, participa en programas de formación de postgrado de varias universidades y centros docentes.
Presidente de la Sociedad Española de Sanidad Ambiental, SESA (2001-2010). Fundador y primer director de Revista de Salud Ambiental (2000-2012). Se le concedió la Insignia de Plata de la Sanidad Ambiental española (Bilbao, 2011).
Ha publicado más de 110 trabajos, entre ellos 7 libros, dos sobre Félix Martí Ibáñez, ambos con el doctor Antonio Rey:
·
Antología de textos de Félix Martí Ibáñez, 2004: Biblioteca Valenciana. 269 pp.
·
Actas del I Simposium
Internacional Félix Martí Ibáñez: Medicina, Historia e ideología, 2004: Biblioteca Valenciana, 274 pp.
miércoles, 25 de octubre de 2017
Los últimos españoles de Mauthausen y Deportado 4443
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| Carlos, Ioannes, Víctor y Pepa. |
El pasado 23 de octubre en la
biblioteca del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy la Asociación Memoria Histórica
de Cartagena junto con la concejalía de cultura del Ayuntamiento de Cartagena
organizamos un acto de presentación del comic “Deportado 4443”. El acto tuvo
como ponentes a los autores del libro, Carlos
Hernández e Ioannes Ensi (Juan
Espadas), junto con el joven historiador murciano Víctor Peñalver, presentados los tres por la presidenta de la
Asociación, Pepa Martínez.
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| Con la directiva de la Asociación. |
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| Muy aceptable presencia de público. |
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| Con la presencia del concejal de cultura. |
Seguidamente Carlos pasó a exponer, a través de un cañón de proyección, el
contenido del trabajo: explicando en primer lugar la procedencia de estos
deportados (aunque todos procedentes del exilio español en Francia, hubo tres
líneas de reclutamiento hacia
esos
campos: alistamiento en la Legión Extranjera Francesa, los guerrilleros que lucharon en la
Resistencia francesa y la columna de
civiles del denominado “convoy Angulema” procedentes de los campos de
refugiados del sur de Francia), pero lo más importante de su exposición fue la
demostración de la responsabilidad del fascismo español en estas deportaciones, y más concretamente en las
del mismo Franco y del “cuñadísimo” Serrano Suñer.
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| 70 cartageneros deportados, 40 no regresaron. |
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| Alina. |
Nos transmitieron también la
necesidad de conocer esta historia, que para otros lugares, para Francia, para
Bélgica, Inglaterra e incluso para Alemania es normal recordarlo, es normal homenajear a sus héroes (y nuestros deportados son héroes porque lucharon por nuestras
libertades) y, precisamente por eso, ese gran trauma lo han superado. Para los
pocos supervivientes que quedan de estos deportados españoles, ya lo de menos es su reconocimiento (que evidentemente se merecen), lo que más interés tiene para ellos es el
conocimiento de estos hechos, el que no se olviden. Simplemente por ellos, ya
merece la pena no olvidar, se lo debemos. Es incomprensible e intolerable el que, con mayorías
absolutas que ha tenido el PSOE, no se haya hecho aún,
cuando deberían estar, hace ya mucho tiempo, en los libros de texto, desde que el golpe de estado dejó de ser un peligro.
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